Solo Polonia registra una caída más pronunciada, un 13,7%, mientras que en la Unión Europea la producción del sector disminuyó un 2% en promedio

La actividad del sector de la construcción en España experimentó en febrero un fuerte descenso del 10,2% en comparación con el mismo mes del año precedente, posicionando al país como el segundo con mayor contracción dentro de la Unión Europea. Este retroceso contrasta con la media europea, que mostró una reducción del 2%, lo que indica una ralentización mucho más marcada en el mercado español.
De acuerdo con los datos facilitados por Eurostat, únicamente Polonia presentó un comportamiento peor, con una caída del 13,7%. En la eurozona el descenso fue más moderado, situándose en un 1,9%, lo que refuerza la percepción de un ajuste especialmente intenso en España.
Otras grandes economías europeas se encuentran algo más alejadas, como Francia, donde la producción disminuyó un 3,5%, y Alemania, con una reducción del 2,5%. También registraron números negativos Dinamarca (1,9%), Bélgica (0,9%) y Portugal (0,7%), pero con bajadas considerablemente menores.
En contraste con estas caídas, algunos países europeos presentaron un comportamiento muy distinto. Tal es el caso de Eslovenia, que lideró los incrementos con un aumento del 24,1%, seguida por Rumanía (15,6%) y Eslovaquia (8,2%). Este contraste pone de manifiesto una Europa que avanza a diferentes ritmos en el sector de la construcción.
La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, informa que el nuevo Plan Estatal de Vivienda incluirá la financiación de obras de urbanización y se centrará en impulsar la vivienda protegida.
Construcción de edificios, el segmento que más retrocede
La disminución generalizada en la Unión Europea estuvo motivada por la caída en todos los segmentos del sector. La construcción de edificios fue la más afectada, con reducciones del 7,2% en el conjunto de la UE y del 8,1 % en la eurozona. En cuanto a las obras de ingeniería civil, descendieron un 2,7 % y un 1,9 %, respectivamente.
Las actividades especializadas también registraron descensos leves, del 0,5% en la UE y del 0,1% en la eurozona, lo que confirma una tendencia de debilidad general en un sector que atraviesa un periodo de ajuste tras años de crecimiento irregular.
Leve alivio mensual
En términos mensuales, sin embargo, la situación muestra ciertos indicios de estabilización. En febrero, la producción en la construcción se redujo un 0,1% en la Unión Europea y un 0,2% en la eurozona, lo que representa una desaceleración en el ritmo de caída comparado con enero.
En este contexto, España consiguió romper con tres meses consecutivos de descensos al anotar un incremento del 1,4% respecto al mes anterior. Este aumento sugiere un posible cambio de tendencia a corto plazo, aunque todavía insuficiente para compensar el fuerte descenso interanual.
A nivel sectorial, la construcción de edificios y la ingeniería civil mostraron ligeros avances mensuales tanto en la UE como en la eurozona. Sin embargo, las actividades especializadas permanecieron en números negativos, indicando que la recuperación del sector sigue siendo parcial y desigual.

Disminución de trabajadores y envejecimiento generacional
La reducción anual en el sector de la construcción coincide con un serio problema generacional: el 90% de los trabajadores supera los 30 años. Las cifras son claras. De las 1.530.002 personas empleadas en el sector, solo 164.898 tienen menos de 30 años (10,8%), mientras que el 67,2% se encuentran entre los 30 y 54 años, y el 22% restante tienen más de 55 años, por lo que podrían jubilarse en la próxima década.
Estos datos ponen de manifiesto que, mientras la construcción avanza hacia una transformación tecnológica sin precedentes, su mano de obra envejece y no cuenta con un relevo generacional suficiente. A esto se suma la escasez de trabajadores cualificados, lo que representa una amenaza significativa tanto para resolver los problemas habitacionales como para construir y mantener adecuadamente las infraestructuras principales que España requiere.
Esta situación también evidencia una problemática estructural. La falta de jóvenes interesados en el sector coincide con un momento de cambio profundo, en el que la digitalización, la sostenibilidad y la innovación están redefiniendo la actividad constructiva. No obstante, el sector no logra atraer el talento necesario para liderar esta transición.

