Pardo de Vera y el antiguo secretario general de Puertos subrayan el impacto de Aldama en el Ministerio de Transportes

«Le comenté a Ábalos que me resultaba preocupante la frecuencia con la que el señor Aldama estaba presente allí; no lograba comprender cuál era su función en ese lugar», afirmó la ex presidenta de Adif.

La ex presidenta de Adif Isabel Pardo de Vera.

La sexta sesión del juicio relacionado con las mascarillas se centró en el contrato que el Ministerio de Transportes otorgó a la empresa vinculada a la trama Soluciones de Gestión, relacionada con el empresario Víctor de Aldama.

La jornada comenzó con la declaración de la ex presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, imputada en la Audiencia Nacional por este mismo caso de corrupción. No obstante, en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo intervino como testigo, señalando que le llamó la atención la repetida presencia de Aldama en la tercera planta del Ministerio de Transportes, donde se ubica el ministro.

Esta situación causaba tal desconcierto que se lo transmitió a José Luis Ábalos, con quien mantenía cierta confianza. «Le dije que me inquietaba ver a menudo al señor Aldama allí, porque no comprendía qué papel desempeñaba. Eso generaba sorpresa entre los funcionarios. Me respondió que, obviamente, no era habitual y que tomaría nota. Después de esa fecha, no volví a verlo en el ministerio. No ofreció explicación, sólo comentó que era amigo de Koldo y que Koldo era así», declaró Pardo de Vera.

La testigo agregó que Koldo, antiguo asesor del ministro Ábalos, tenía una personalidad «peculiar», motivo por el cual decidió tratar directamente con él, en lugar de que su equipo en Adif lo hiciera. «Gestionaba la agenda del ministro. Organizaba las citas. Era el interlocutor natural para comunicarse con el ministro», explicó.

Asimismo, la ex presidenta de Adif fue interrogada sobre la contratación de Jésica Rodríguez, ex pareja del ex secretario de Organización del PSOE, en dos empresas públicas del ámbito de Transportes. Durante el interrogatorio, Pardo de Vera reiteró en varias ocasiones que «no conocía a esa persona» y señaló que el ministro «nunca» la llamó para situarla en las entidades públicas Ineco y Tragsa. «Es imposible que el ministro me contactara por esa persona», aseguró. «Fui probablemente la última en enterarme de la relación del ministro con esta persona», añadió.

En la sesión del miércoles también declaró el ex secretario general de Puertos del Estado, Álvaro Sánchez Manzanares, cesado tras ocultar en una investigación interna los vínculos con el empresario Aldama. Al igual que Pardo de Vera, este testigo —también imputado en la Audiencia Nacional— confirmó la influencia y el acceso directo que Aldama tenía tanto con Ábalos como con Koldo.

El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, cuestionó a Sánchez Manzanares sobre el motivo por el que enviaba correos oficiales al empresario implicado respecto a las decisiones sobre la compra de mascarillas, incluyendo la oferta de un competidor de la empresa vinculada a la trama. «Para nosotros, Aldama formaba parte del ministerio. Estaba en estrecha relación con la gestión del ministerio y de los aviones», respondió al fiscal, que acogió sus palabras de manera positiva. «Le he comprendido perfectamente», añadió Luzón.

Además, Sánchez Manzanares alegó falta de responsabilidad personal al señalar que sólo cumplía lo enviado desde el ministerio. Si eran cuatro millones de mascarillas, aceptaba esa cantidad; y si minutos después aumentaba a ocho millones, lo acataba también. «¿La selección de la empresa la decidía el ministerio?», preguntó Luzón. «Sí, señor», respondió el testigo.

El instante más incómodo durante su declaración llegó al justificar ciertos correos llamativos intercambiados con colaboradores en Puertos durante el proceso de adquisición de mascarillas. En uno de estos mails escribió: «Sólo espero no acabar en el fondo del Manzanares con una losa de hormigón». «Era una broma para aliviar la tensión en momentos extremadamente complicados, un intento de humor algo desafortunado», explicó el testigo.

También envió otro correo que decía: «Después de esto, ¿nos encargamos del cártel de Cali?». «¿Qué sentido tiene eso?», le preguntó el fiscal jefe. «Ahora, ninguno. Fue una broma fuera de contexto, carece de sentido», respondió.

Por último, compareció en el Tribunal Supremo el ex director general de Organización e Inspección del Ministerio de Transportes, Javier Sánchez Fuentefría, quien afirmó que la oferta de mascarillas de Soluciones de Gestión le fue remitida por el ex subsecretario de Transportes. El testigo indicó que no conocía otras propuestas, pero aseguró que le informaron que esta era «la mejor».

Ayer, el ex subsecretario Jesús Manuel Gómez declaró en el juicio que fue Koldo García quien le comunicó la orden de adquirir ocho millones de mascarillas —la oferta inicial era de cuatro millones— a Soluciones de Gestión. «Comprendí que me transmitía la decisión final del ministro y por eso él firmó la orden», afirmó el testigo.

Scroll al inicio