El 33% de las familias en España cuentan con una residencia secundaria.

Tener una segunda residencia no es un privilegio exclusivo de las familias con mayores ingresos. Incluso dentro de los hogares con recursos limitados, cerca de uno de cada cuatro posee alguna propiedad adicional, de acuerdo con la más reciente Encuesta Financiera de las Familias difundida por el Banco de España

Siete de cada diez hogares españoles son propietarios de su vivienda habitual. (EFE)

Analizar la situación de la vivienda varía según el punto de vista: para algunos es motivo de preocupación, consultar Idealista se vuelve frustrante y la subida del alquiler parece una catástrofe. El propio CIS señala que la vivienda constituye el problema principal para los españoles, y Pedro Sánchez está consciente de que la gestión en este ámbito influirá en el voto de muchos electores de izquierda o socialistas en las próximas elecciones generales. Sin embargo, con los datos cuantitativos, se observa que existe una porción de hogares españoles que no enfrenta esta dificultad: siete de cada diez poseen su propia vivienda habitual y, además, uno de cada tres dispone de una segunda propiedad.

Estos valores provienen del Banco de España. Según su última Encuesta Financiera de las Familias, el 33,7% de los hogares cuenta con una segunda vivienda. Si se considera cualquier tipo de activo inmobiliario aparte de la residencia principal —como plazas de garaje, locales comerciales, fincas o oficinas (estas últimas con mayor rentabilidad)—, el porcentaje asciende al 45,3%. No obstante, en los últimos dos años esta cifra ha experimentado una leve disminución, especialmente entre las rentas medias-altas, personas de 35 a 44 años y grupos con mayores niveles de riqueza.

La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, anuncia que el próximo Plan Estatal de Vivienda incluirá financiación para obras de urbanización y se enfocará en fomentar la vivienda protegida.

Esta reducción se produce junto con un aumento en el valor de estas propiedades, que ha crecido un 3,7% con respecto a 2022. En resumen, hay menos propietarios, pero las propiedades existentes tienen un mayor valor. Este crecimiento se ha registrado principalmente en hogares de ingresos medios, en personas de edad intermedia y trabajadores autónomos, así como en familias con miembros desempleados o inactivos.

Observando la evolución a largo plazo, la tendencia a poseer activos inmobiliarios es descendente desde la crisis de 2008. Cada vez menos hogares poseen estos activos, pese a ciertas fluctuaciones. En 2011, casi el 90% de las familias tenía algún bien inmobiliario; para 2024, esta cifra disminuyó hasta el 82,6%. Sin embargo, el valor de estos bienes se ha incrementado en muchos casos, excepto en los segmentos más vulnerables.

La vivienda principal, base del patrimonio familiar

La vivienda habitual continúa siendo el fundamento del patrimonio familiar. El 70,6% de los hogares posee su vivienda, cuyo valor mediano ronda los 170.000 euros. España es un país con alta proporción de propietarios, aunque esta cifra ha disminuido casi dos puntos porcentuales en comparación con hace dos años y, en relación con 2020, ha caído cerca de seis puntos.

En conjunto, los llamados activos reales —viviendas, negocios u objetos de valor— representan el 77% de la riqueza familiar, aunque su peso ha decrecido ligeramente en los últimos años. En comparación con 2022, la posesión de otros inmuebles ha descendido levemente, especialmente entre las rentas medias-altas y hogares encabezados por personas de 35 a 44 años.

Perfil de quienes tienen segundas viviendas en España

El acceso a una segunda vivienda no se distribuye de manera equitativa. A medida que aumentan los ingresos, la edad o la estabilidad laboral, la probabilidad de poseer más de una propiedad también crece. Los hogares cuyo jefe tiene entre 65 y 74 años concentran algunos de los más altos niveles de propiedad, similar a lo que ocurre con jubilados y trabajadores por cuenta propia. Estos últimos se destacan particularmente, tanto por la frecuencia con que poseen propiedades adicionales como por el valor de las mismas.

Sin embargo, disponer de una segunda vivienda no es exclusivo de las familias más adineradas. Incluso en los hogares con menores ingresos, casi uno de cada cuatro cuenta con alguna propiedad extra. Según la encuesta, en el quintil más bajo de ingresos, el 24,7% de los hogares posee activos inmobiliarios diferentes a la vivienda principal. A continuación, se presenta la tabla elaborada por el Banco de España que clasifica los activos reales de los hogares por tipo de activo y características.

Tenencia de activos reales por parte de los hogares. (Banco de España)

Importancia de los activos inmobiliarios en la riqueza de los hogares

La vivienda sigue siendo el activo principal para las familias españolas. La residencia habitual concentra más del 40% del patrimonio total, mientras que las segundas propiedades constituyen cerca del 27%. El resto de activos tiene una incidencia mucho menor. Los negocios vinculados a trabajadores por cuenta propia forman una parte significativa en estos casos, mientras que otros bienes como joyas o antigüedades tienen una influencia mínima en el conjunto.

Una mujer mira los anuncios de viviendas en venta de una inmobiliaria en Madrid. (Marta Fernández / Europa Press)

Esta distribución varía según el nivel económico. En los hogares con menos recursos, la vivienda principal concentra casi toda la riqueza, mientras que en los sectores más acomodados el patrimonio está más diversificado.

En general, aunque la tenencia de segundas viviendas ha experimentado un ligero descenso en los últimos años, su importancia sigue siendo notable. La vivienda continúa siendo, simultáneamente, uno de los mayores retos para numerosos hogares y la base del patrimonio para una amplia parte de las familias en España.

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