El vicepresidente del BCE considera que en nuestro país existe parque de vivienda y lo que hay que hacer es ponerla en el mercado, “y para eso la regulación es fundamental”

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, ha destacado uno de los desafíos económicos más relevantes en España: la vivienda. Lanzó un mensaje preciso y directo: la clave está en modificar la regulación del alquiler. Durante su intervención en el foro económico Wake Up! Spain, el exministro enfatizó que el “primer paso” para abordar la crisis habitacional consiste en cambiar las normas que regulan el mercado del arrendamiento.
Sostiene que España no enfrenta una escasez de viviendas, sino un problema relacionado con la disponibilidad de estas en el mercado. De Guindos reiteró que el país dispone de un parque de vivienda suficiente, aunque una gran parte no se encuentra destinada al alquiler. Según su análisis, la causa principal radica en una regulación que no incentiva a los propietarios a ofrecer sus inmuebles: “Lo esencial es que esas viviendas se incorporen al mercado, y para lograrlo la regulación es fundamental”, afirmó.
Este planteamiento va al núcleo de una crítica frecuente entre especialistas: la legislación vigente podría estar desalentando la oferta en vez de fomentarla.
Más población y más presión sobre la vivienda
El vicepresidente del BCE también relacionó el problema habitacional con el crecimiento demográfico, en particular debido al aumento de la inmigración. Subrayó que este fenómeno ha sido “positivo para España” y justifica más del 50% del crecimiento económico reciente. No obstante, ha elevado la demanda de viviendas. Según su criterio, este desequilibrio entre oferta y demanda es uno de los factores clave que impulsa la subida de precios.
La carencia de oferta tiene consecuencias directas, según De Guindos, entre las que destacan precios elevados y mayores barreras para el acceso, especialmente entre los jóvenes. En su visión, esta situación afecta no solo al bienestar social, sino también al funcionamiento del mercado laboral.
La dificultad para encontrar vivienda en ciertas áreas está complicando la movilidad laboral, limitando así una asignación eficiente del capital humano. A pesar de esta problemática, el vicepresidente del BCE resaltó la buena situación de la economía española, con un sistema financiero sólido y una competitividad mayor que en periodos anteriores, aunque reconoció que existen “cuellos de botella” que podrían frenar el crecimiento, siendo la vivienda uno de los más relevantes.
Este diagnóstico sitúa el acceso a la vivienda como un desafío estructural, que trasciende lo puramente social.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' para regular el mercado del alquiler.
El papel de los fondos europeos
En su discurso, De Guindos también se refirió a los fondos europeos Next Generation EU. Considera que en España han tenido un impacto considerablemente positivo, sobre todo porque la mayoría de estos recursos no requieren devolución.
No obstante, admitió que se están evaluando los retrasos en su implementación en varios países, lo que podría limitar su eficacia.
Otro aspecto abordado fue la necesidad de controlar los costes empresariales para mantener la competitividad. Además, advirtió sobre el riesgo de deterioro de los servicios públicos ante el aumento poblacional, situación que podría generar tensiones sociales y políticas.
En este marco, alertó que estos factores tienen el potencial de intensificar la fragmentación política si no se manejan adecuadamente.
Riesgo del crédito privado
De Guindos enfatizó que “el crédito privado representa el principal riesgo para la estabilidad del sistema financiero”, debido a que los agentes en este sector son “opacos, presentan alto apalancamiento y están interconectados con las entidades bancarias”.
Sin embargo, señaló que la situación en cuanto a capital y liquidez del sistema bancario europeo es positiva y que no ha habido “ningún episodio crítico”, a diferencia de lo que ocurrió en 2023 con la caída de Credit Suisse o las crisis en bancos regionales de Estados Unidos, aunque los bancos sí enfrentaron dificultades en los mercados.
Precisó que los mercados inicialmente descontaron un escenario muy favorable que no se está cumpliendo a cabalidad, y se han producido ajustes en las valoraciones de los bancos, aunque el comportamiento de los mercados ha sido relativamente ordenado, “mucho mejor que durante la pandemia”.
Sobre el impacto de la guerra en Irán, afirmó que dependerá en gran medida de la evolución del conflicto, pero ya se ha registrado un impacto negativo por la reducción de la actividad económica y el aumento de la inflación.

