La ley permite compaginar dos empleos, incluso a jornada completa, siempre que se respeten las cláusulas de exclusividad, la ausencia de competencia desleal y las restricciones del sector público

Debido al incremento en el coste de vida —con subidas en los precios de los combustibles, la cesta de la compra y los alquileres o hipotecas en niveles elevados—, no es sorprendente que muchas personas decidan desempeñar dos trabajos simultáneamente. En España, es factible compatibilizar varios empleos, incluso si uno de ellos es a jornada completa. No obstante, para evitar problemas legales y laborales, es necesario cumplir ciertos requisitos.
Como ha explicado el abogado Sebastián Ramírez en uno de sus recientes vídeos en TikTok (@leyesconsebas), “en España no existe ninguna norma que prohíba trabajar en dos sitios al mismo tiempo, sin ninguna duda”. Esto permite a quienes desean o necesitan combinar un empleo principal, incluso a tiempo completo, con otro adicional, sea por motivos económicos o para avanzar profesionalmente.
Requisitos, exclusividad y competencia desleal
Respecto a las limitaciones, el abogado ha subrayado que “como en todo, es imprescindible cumplir una serie de requisitos para evitar conflictos y para que, por ejemplo, puedas descansar adecuadamente”. Además, uno de los requisitos esenciales es “estar dado de alta en ambos empleos y cumplir con las obligaciones legales y fiscales correspondientes”, detalló Ramírez.
Un aspecto fundamental es revisar minuciosamente los contratos laborales. Ramírez aconseja prestar atención especial a varios elementos: “Hay que revisar los dos contratos, porque no se puede tener en ninguno de los trabajos una cláusula de exclusividad; de lo contrario, no se permitiría compaginar dos empleos simultáneamente”, explicó el experto. Si existe dicha prohibición en el contrato, el trabajador debe solicitar autorización expresa a la empresa para poder desempeñar otro empleo.
La gran pérdida de la clase trabajadora: sus salarios rozan el poder adquisitivo de 2019, pero ni se acercan al de hace 15 años.
La exclusividad no es el único impedimento. También está el riesgo de que “pueda generarse una competencia desleal al trabajar en dos empresas del mismo sector”, lo que impediría la compatibilidad laboral, según aclaró Ramírez. La ley de competencia desleal protege a las empresas frente a posibles filtraciones de información o uso indebido de recursos; por ello, desempeñar funciones similares en compañías rivales podría derivar en sanciones o incluso en despido.
Límites y obligaciones
Un caso especial lo constituyen aquellos que trabajan para la administración pública. El abogado ha señalado que “si uno de los empleos corresponde a la administración pública, es necesario revisar las funciones, ya que frecuentemente están excluidas y no sería posible compatibilizarlo”. La normativa sobre incompatibilidades en el sector público limita la posibilidad de ejercer una segunda actividad, especialmente si puede interferir en el desempeño laboral, provocar conflictos de interés o afectar la dedicación exclusiva al servicio estatal.
Por otra parte, “sí se puede tener dos trabajos, uno a jornada completa y otro, por ejemplo, los fines de semana, sin inconvenientes”, resumió Ramírez. En definitiva, lo permitible dependerá de las limitaciones establecidas, y siempre que no concurran causas de exclusividad, competencia desleal o incompatibilidad en el ámbito público, se podrá ser pluriempleado.
Además, la Seguridad Social exige que cada contrato cuente con el alta correspondiente y se realicen las cotizaciones necesarias, lo que implica que la persona esté registrada y al día con sus obligaciones en ambos empleos. No cumplir estos requisitos puede acarrear sanciones administrativas y la posible pérdida de derechos laborales o prestaciones.

