Regulaciones legales sobre la retirada de muebles por parte del casero en viviendas de alquiler

La clave reside en la Ley de Arrendamientos Urbanos, que regula estas circunstancias y define los derechos y deberes tanto del inquilino como del arrendador

Televisor en buen estado en el living - (Imágen Ilustrativa Infobae)

Localizar un piso en alquiler que se adecue a las necesidades no siempre resulta sencillo, y uno de los aspectos que más genera incertidumbre es el mobiliario. Muchos arrendatarios se cuestionan si está permitido retirar los muebles del casero para modificar la vivienda a su gusto o emplear sus propios muebles. La respuesta, aunque aparentemente simple, conlleva matices legales relevantes que conviene tener claros antes de tomar decisiones que puedan ocasionar conflictos con el propietario.

El fundamento está en la Ley de Arrendamientos Urbanos, que regula este tipo de casos y determina los derechos y obligaciones tanto del inquilino como del arrendador. En este contexto, la normativa establece que no se deben realizar cambios en la vivienda sin el consentimiento del propietario. Esto incluye también el mobiliario, ya que forma parte de los elementos accesorios del inmueble cuando se alquila amueblado.

El punto de partida será siempre el contrato de alquiler. Si en la publicidad y en el contrato se indica que el inmueble se entrega con muebles, estos forman parte del acuerdo entre las partes. Por ende, el inquilino está obligado a conservarlos durante el periodo del arrendamiento y a devolverlos en el mismo estado en que los recibió.

Esto implica que no se pueden retirar, sustituir o desechar sin una autorización expresa del casero. De hecho, realizar estas acciones sin permiso podría considerarse un incumplimiento del contrato, con posibles repercusiones legales o económicas para el arrendatario. En la práctica, esto significa que el mobiliario no es un elemento decorativo de libre disposición, sino que constituye una parte integrante del alquiler.

Sumar reivindica su acción en el Gobierno, pero necesita sacar adelante el decreto de los alquileres en el Congreso.

¿Se pueden quitar los muebles?

La respuesta es afirmativa, pero bajo una condición esencial: obtener el consentimiento del propietario. Si el casero está de acuerdo, se puede pactar la retirada del mobiliario, su almacenamiento o incluso autorizar al inquilino para hacerlo personalmente. En estos casos, es muy recomendable contar con un permiso por escrito, donde se especifique qué muebles se retirarán y el destino de los mismos.

Si el propietario no autoriza la retirada del mobiliario, el inquilino no está facultado para quitarlos. En tal situación, deberá convivir con ellos durante la vigencia del contrato o buscar alternativas que no impliquen su eliminación. Algunas soluciones pueden incluir reorganizar el espacio, añadir elementos decorativos propios o incluso cubrir cierto mobiliario para ajustarlo mejor al estilo personal.

Lo que ocurre en la práctica

En la realidad, muchos propietarios muestran disposición para negociar, especialmente si el inquilino manifiesta interés en cuidar la vivienda o en firmar contratos de larga duración. En estas circunstancias, pueden alcanzarse acuerdos flexibles que beneficien a ambas partes.

Por ejemplo, el casero puede aceptar retirar algunos muebles menos esenciales o permitir modificaciones parciales. Todo dependerá de la voluntad de las partes y de la comunicación que se establezca desde un inicio.

En todo caso, la recomendación principal es conversar siempre con el propietario antes de tomar cualquier medida. La negociación y la transparencia suelen ser la mejor manera de evitar conflictos y hallar soluciones adaptadas a cada situación.

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