Las demandas de Vox respecto a inmigración y el acuerdo Mercosur complican las negociaciones para los pactos de investidura en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
PP y Vox concentran sus conversaciones en establecer posturas consensuadas sobre inmigración y Mercosur, con discrepancias tanto sustanciales como en la comunicación pública.
El pacto a nivel nacional entre PP y Vox resulta fundamental para desbloquear las investiduras autonómicas y prevenir unas nuevas elecciones.
Vox busca obtener consejerías relevantes en los futuros gobiernos, mientras que el PP opta por que los representantes de Abascal influyan desde el Parlamento.
Desde la toma de mando en las negociaciones con Vox por parte de la dirección del PP, los acuerdos autonómicos han sufrido un retroceso. Oficialmente, se anunció que todo se reiniciaría «desde cero», analizando cada punto, pero en realidad la negociación se ha dividido en dos niveles: nacional y autonómico.
En este nuevo esquema, con el tiempo en contra, los obstáculos se concentran en las líneas políticas principales. PP y Vox acordaron, en primer término, definir posiciones conjuntas sobre dos temas de gran importancia para sus respectivos electores: el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur y la regulación migratoria.
El tiempo apremia porque, si para el 3 de mayo no se logra la investidura en Mérida y Zaragoza, se convocarían elecciones.
Para evitarlo, deben convocarse plenos a partir del lunes 27 de abril. Según fuentes de los gobiernos en funciones, se requiere que los acuerdos se concreten antes del jueves 23 de abril (día festivo en Aragón), para que el viernes 24 la Mesa de ambos parlamentos pueda convocar formalmente las investiduras.
Las direcciones de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal coinciden esencialmente en ambos asuntos, aunque durante meses sus declaraciones públicas han sido confrontadas, y ahora necesitan un discurso que permita superar el estancamiento sin perder credibilidad ante sus seguidores.
Desde las conversaciones, fuentes confirman a EL ESPAÑOL que el pacto nacional es la clave. «Cuando se cierre lo nacional, la negociación autonómica será más sencilla», concluyen voces de ambas partes implicadas en las charlas.
En Extremadura, el entorno de María Guardiola afirma que el acuerdo programático con Vox está «cerrado en un 95%» desde hace meses. No obstante, Abascal no quiso anunciarlo antes de las elecciones de Castilla y León, postergando la concreción del acuerdo con una fecha oficial y una foto.
Mientras tanto, en Aragón y Castilla y León ni siquiera se llevan a cabo reuniones formales, según reconocen fuentes oficiales en funciones.
«Estamos a la espera de que esta situación se desbloquee», explican, convencidos de que «con el pacto sobre Mercosur e inmigración nos resultará más sencillo y rápido avanzar en Aragón y Castilla y León«.
«Quién asume la responsabilidad»
Desde Génova dan por seguro que se llegará a un acuerdo con Vox en las tres regiones. «No sabemos cuáles son los dos o cinco puntos —o los que sean— que retrasan el proceso», comenta una fuente de la dirección nacional. Otro dirigente apunta: «Vox no ha expresado rechazo alguno al documento base».
Para el equipo de Feijóo, el bloqueo se debe más a la dinámica interna de Vox que a diferencias de fondo. «Es cuestión únicamente de los tiempos de Vox, salvo que cambien de postura», indican, seguros de que Abascal se ha complicado al confrontar «al mismo nivel» con PSOE y PP.
En la cúpula popular se piensa que Vox tendrá que optar por retractarse en algunos aspectos o enfrentarse a una probable repetición electoral en las tres comunidades. «Según las encuestas, la opinión general entre el electorado de centro-derecha es que el bloqueo no es culpa del PP, sino de Vox», añade una voz autorizada desde Génova.
El inesperado anuncio de un preacuerdo en Mérida hace dos semanas encaja con esta narrativa. A dicha reunión, presentada como un avance significativo en Extremadura, asistieron delegados de Génova y Bambú. La filtración fue interpretada por el PP extremeño como un intento de Vox por evidenciar su cambio de postura.
Días antes, Vox calificaba a Guardiola como «la roja» del PP, una suerte de «Irene Montero extremeña».
El objetivo era preparar a su base electoral para un ajuste en el tono y las demandas, tras haber prometido entrar de forma segura en los tres gobiernos.
Desde Génova analizan ahora ese giro con un toque irónico. «Si Guardiola ahora está bien y el problema es Feijóo, entonces Vox estaría pactando con el PSOE azul«, bromean.
Por su parte, en la órbita de Abascal se habla de un pacto «muy avanzado», pero insisten en que la negociación se realiza «política a política, programa a programa» para los próximos cuatro años, y que sólo después se abordará la distribución de cargos institucionales.
A pesar de ello, Vox ya ha manifestado su intención de acceder a gobiernos con consejerías de relevancia.
Ni Guardiola, ni Jorge Azcón, ni Alfonso Fernández Mañueco desean ello, y sus equipos coinciden en que «es más efectivo pactar con ellos sin que formen parte del gobierno, controlándolos desde el Parlamento, que tratando de marcar perfil propio desde dentro del consejo de gobierno«.
Lo que preocupa en la dirección popular es el desgaste institucional que genera un bloqueo prolongado. «No tiene sentido estar en esta situación si el fin no es aprobar Presupuestos, legislar y mejorar la vida de los ciudadanos«, concluyen.
En Castilla y León, la ausencia de avances acerca la «fecha clave» para la constitución de las Cortes, el 14 de abril.
«Nos encantaría mantener la Presidencia», comenta una fuente cercana a Mañueco. «Y luego se la cederíamos gustosamente a Vox siempre y cuando no entren en el Gobierno«, añade con ironía.
Mercosur, sí pero con matices
En lo referente a Mercosur, PP y Vox han evolucionado de una coincidencia en la esencia a un conflicto en la narrativa.
El PP ha defendido durante años el tratado comercial entre la UE y el bloque sudamericano, alineándose con el Partido Popular Europeo y resaltando sus beneficios económicos para el sector agrícola español.
Sin embargo, ha insistido en que se implementen «controles estrictos» para responder a las preocupaciones del sector agrícola y ganadero: controles fronterizos más rigurosos y cláusulas de protección, condicionando su respaldo al cumplimiento de estas garantías.
Por su parte, Vox ha mantenido un discurso de rechazo absoluto, calificando el acuerdo como una «traición» de Bruselas a la agricultura española y un beneficio para las grandes agroexportadoras de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, que competirían con menos exigencias laborales, sanitarias y medioambientales.
Diferencias PP-Vox: Mercosur
| Elemento clave | PP / PSOE en Eurocámara | Vox en Eurocámara |
|---|---|---|
| Posición sobre Mercosur | Sí condicionado a salvaguardas y controles | No frontal al tratado |
| Papel en la votación de enero | Defienden seguir negociando salvaguardas y activar luego | Votan con ERC y Sumar para remitir al TJUE y “parar” Mercosur |
| Efecto práctico de su voto | Buscan que el acuerdo se aplique con salvaguardas | Facilitan que la Comisión lo active sin salvaguardas |
| AgroFrontex / controles | Impulsan AgroFrontex y contrarreforma PAC | Su voto bloquea AgroFrontex y deja colgadas esas mejoras |
| Relato hacia el campo | “Oportunidad si hay protección” | “Traición al campo”, pero con resultado menos protector |
Las fuentes consultadas prefieren no detallar cómo se formularía esa «rechazo total» a Mercosur. «Existen múltiples maneras de manifestar oposición desde un Gobierno o Parlamento autonómico. Basta con ser creativo«, señalan.
No obstante, este punto es el que actualmente complica la elaboración de un texto conjunto. El PP busca una formulación que critique los efectos del tratado sin romper con la línea del PPE y la Comisión Europea.
Inmigración, no del todo
En materia migratoria, la coincidencia en lo esencial y la divergencia en el tono son aún más evidentes… pero siguen siendo menos sustanciales.
Feijóo ha diseñado un plan nacional con visados por puntos, refuerzo de fronteras y «tolerancia cero» frente a la delincuencia, que se acerca al enfoque más estricto de Vox, pero sin abandonar el marco normativo europeo.
El PP defiende una inmigración «legal, ordenada y con beneficios mutuos», apostando por una autoridad única, limitaciones al arraigo, requisitos más estrictos para la nacionalidad y retornos rápidos de menores no acompañados.
Pero evita el uso de términos como «expulsiones masivas» o rupturas con Bruselas, como en cambio suele señalar Vox.
Abascal ha propuesto expulsar a «millones» de migrantes en situación irregular, endurecer al máximo la Ley de Extranjería y revisar la nacionalidad, incluso para hijos de extranjeros nacidos en España, con la idea de «recuperar el control» fronterizo y preservar la identidad nacional.
Diferencias PP-Vox: inmigración
| Eje | PP | Vox |
|---|---|---|
| Visado por puntos | Propuesto como pilar del sistema: valora formación, experiencia, idioma y compromiso con la integración; combina contratación en origen y visados temporales para búsqueda de empleo. | No basa su propuesta en visados por puntos, sino en el cierre de la inmigración irregular, endurecimiento del acceso y prioridad en control fronterizo y expulsiones. |
| Nacionalidad | Endurece los requisitos y eleva la exigencia lingüística, cultural y constitucional; Feijóo resume que la nacionalidad “se merece, no se regala”. | Va más allá: propone eliminar “pasarelas rápidas” a la nacionalidad y revisar el vínculo entre nacionalidad y nacimiento en España, en una reformulación más profunda. |
| Arraigo | Quiere devolverle un carácter “excepcional” y restringir su uso como vía habitual de regularización. | Propone la eliminación del arraigo como mecanismo para legalizar inmigración irregular. |
| Expulsiones | Aboga por expulsiones para inmigrantes delincuentes, pérdida automática de residencia por delitos graves y agilizar retornos, siempre dentro de la legalidad europea. | Plantea un esquema más severo: eliminar mecanismos que sustituyan expulsión por multa, ampliar devoluciones y fomentar un discurso de expulsión masiva de irregulares y quienes no se “adapten”. |
| Menas / menores no acompañados | Prioriza pruebas de edad rápidas, combate el fraude y defiende retorno o reunificación familiar “cuando sea posible”. | Reclama repatriación “inmediata” con sus padres, vinculando centros de menores a inseguridad, con un enfoque más estricto. |
| Asilo | Desea restringir acceso al asilo para nacionales de “Estados seguros” y ordenar el sistema. | Plantea un endurecimiento máximo, subordinando asilo y acogida al control fronterizo y soberanía nacional. |
| Relación con la UE | Presenta su plan alineado con el Pacto europeo de Migración y Asilo y con instrumentos como Frontex. | Adopta un enfoque soberanista y de confrontación con Bruselas, criticando la política migratoria europea por favorecer el descontrol. |
| Filosofía general | “Inmigración legal, ordenada y mutuamente beneficiosa”: selección rigurosa, integracion exigente y permanencia ligada al empleo. | Prioriza expulsión, repatriación y cierre de vías legales; menos selección utilitarista y más rechazo frontal a inmigración irregular y a parte de la legal. |
El Documento marco del PP para negociar con otros partidos, incluyendo Vox, funciona como un filtro.
Permite ampliar el programa sin contradecirlo, y excluye medidas que violen la Constitución, la distribución competencial o la igualdad ante la ley, dejando fuera las posturas más radicales de Vox.
«Hay tiempo»
Aunque el pacto con el PP está «muy avanzado», desde Vox subrayan que aún quedan temas por cerrar. Consideran «prematuro» hablar de un acuerdo posible esta semana tras el parón de Semana Santa.
«Todavía disponemos de todo abril», aseguran fuentes de Vox al periódico. En cualquier caso, afirman que no maximizarán los plazos y que no habrá que llegar hasta el 3 de mayo… aunque prefieren que Azcón sea presidente en Aragón antes que Guardiola en Extremadura.
En Vox rechazan que sea Génova quien imponga los tiempos. Incluso señalan a la dirección nacional del PP como el principal freno para cerrar los acuerdos. Este lunes, el portavoz nacional, José Antonio Fúster, acusó a Génova de obstaculizar la negociación.
«Si dependiera de Azcón, Guardiola o Mañueco, pactaríamos en cinco minutos. El problema es Feijóo«, expresó hace semanas un alto cargo de Vox en conversación con este medio.
La semana de Pascua se complica también por la agenda interna del partido. Este jueves 9 de abril se reunirán todas las estructuras de Vox en el Parador de Málaga: el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política y los portavoces nacionales y regionales.
Será la segunda reunión en un parador –la previa fue en el de Gredos, durante la campaña de Castilla y León– y marcará el inicio oficial de la contienda andaluza. También pretende transmitir un mensaje de cohesión tras la expulsión de Javier Ortega Smith y la salida de José Ángel Antelo.

