La fiscalía solicita prisión para 19 de los 20 arrestados en Ceuta durante la inspección del túnel del Tarajal

La Fiscalía ha solicitado la prisión provisional para 19 de los 20 detenidos en Ceuta durante la macrooperación llevada a cabo por la UDYCO contra una red que, según la investigación, se dedicaba al envío de hachís desde Marruecos hacia la Península y Francia. Mientras el juzgado decide sobre el estatus de los arrestados, la Policía mantiene bajo vigilancia una nave en el Tarajal donde se descubrió un túnel que podría ser fundamental para comprender el funcionamiento de la organización.

La finca en la zona marroquí de la valla fronteriza, donde la Policía investiga si desemboca el túnel.

La macrooperación contra el narcotráfico iniciada el pasado viernes en Ceuta alcanzó un punto clave durante el domingo. La Fiscalía ha solicitado prisión provisional para 19 de los 20 arrestados en la ciudad el viernes, tras ser puestos a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3. Solo uno de los investigados no prestó declaración en esta intensa jornada, y su detención fue extendida por el juez al menos 24 horas más, compareciendo este lunes.

En el ámbito judicial se ha definido la dimensión ceutí del golpe policial. La investigación, liderada por la UDYCO con el apoyo de otras divisiones de la Policía Nacional en distintas regiones, ha culminado hasta ahora con un total de 30 detenciones, 20 de ellas en la ciudad autónoma. Entre los arrestados, según informan fuentes consultadas por este diario, figura un guardia civil destinado en Ceuta. A este arresto se suma el de otro agente ya jubilado, capturado en la Península en el marco de la misma causa.

La atención principal de los investigadores se centra actualmente en el Tarajal. En el polígono, tradicionalmente símbolo de ese comercio atípico que durante años sostuvo gran parte de la actividad económica en la zona, la Policía vigila la nave donde apareció una estructura subterránea que podría ser crucial para entender cómo operaba la red. El descubrimiento tuvo lugar tras registrar dos naves contiguas y comunicadas entre sí, situadas en una de las áreas más sensibles del perímetro fronterizo.

Los expertos de la Unidad de Subsuelo de la Policía Nacional ya han accedido a esa infraestructura, aunque la inspección se ha visto limitida por el agua acumulada en el interior. Sobre la superficie donde está ubicado el túnel corre un riachuelo, y las lluvias recientes han terminado por inundar parte del recorrido. Este domingo, los agentes se retiraron y los bomberos instalaron bombas de achique que continuarán evacuando el agua para permitir que las labores sigan adelante.

La Policía intenta determinar si ese túnel formaba parte de la logística utilizada por la organización para introducir hachís desde Marruecos y posteriormente enviarlo a la Península y a Francia. La nave se encuentra en una franja especialmente delicada del perímetro fronterizo, con la parte trasera contigua al muro y a la valla que separan Ceuta del territorio marroquí.

La hipótesis que manejan los investigadores es que este hallazgo podría ayudar a resolver uno de los enigmas abiertos desde las grandes incautaciones de droga atribuídas actualmente a esta red. Conforme a la investigación, la organización tenía capacidad para recibir alijos, garantizar su entrada y organizar su transporte hacia diferentes destinos en Europa. Una operación con tal alcance, según fuentes policiales, no podría haberse mantenido sin una red de apoyos y la colaboración de agentes corruptos involucrados con los traficantes.
La parte más delicada de la inspección se encuentra al otro lado del vallado. La mañana del sábado, agentes marroquíes inspeccionaron una finca junto a la valla y acordonaron un tramo de terreno próximo a un cobertizo que podría ser la salida del túnel. Esa posible boca exterior estaría situada al lado de unas garitas de vigilancia usadas por las fuerzas auxiliares marroquíes y bajo control de la Gendarmería Real. Las fuentes indican que en ese punto podría encontrarse la salida.

Según ha sabido El Mundo, los investigadores describen la estructura como una gran tubería enterrada. A falta de una inspección técnica completa, la Policía considera que pudo construirse para facilitar el paso oculto de mercancía bajo la frontera. Si se confirma que sirvió para introducir droga desde Marruecos, el descubrimiento tendría una especial gravedad debido a la ubicación de su posible salida exterior y a las dudas que genera sobre la vigilancia en esa zona del perímetro.

La investigación que ha llevado a esta etapa comenzó hace algo más de un año. Según la Policía Nacional, la red operaba de forma constante con envíos de hachís fabricado en Marruecos y destinado a España y Francia. En una etapa inicial, los agentes interceptaron en Almería un cargamento de 15.000 kilos. A partir de ahí, reconstruyeron una organización con capacidad para negociar la droga en origen, acordar su entrega y coordinar su transporte hacia distintos puntos del continente.

El relato policial también sitúa en esta red a un destacado narcotraficante de La Línea de la Concepción, al que atribuye la capacidad de movilizar narcolanchas hacia el continente africano y garantizar el cruce del Estrecho. Pero la base más sensible de la organización estaba, según la investigación, en Ceuta. El propio comunicado policial habla de una estructura amplia y compleja, con medios para importar toneladas de hachís y responder ante los receptores de la mercancía.

El hallazgo del túnel vuelve a centrar la atención en el mismo escenario que quedó bajo sospecha tras el descubrimiento de la primera galería localizada por la Guardia Civil a pocos metros del nuevo hallazgo. En aquella ocasión, hasta la fecha, no se ha confirmado de manera concluyente una salida en Marruecos. Ese precedente obliga ahora a actuar con cautela: los investigadores todavía deben determinar si se trata de una vía independiente, una extensión de otras estructuras subterráneas o un conducto excavado específicamente para conectar la nave con el otro lado del perímetro.

La causa queda ahora a la espera de dos decisiones. La primera es judicial, con la última declaración prevista para este lunes y la resolución sobre la solicitud de prisión formulada por la Fiscalía. La segunda se mantiene bajo la nave del Tarajal, donde el agua aún impide visualizar completamente una estructura que podría ayudar a esclarecer cómo entraban en Ceuta algunos de los grandes cargamentos que la Policía atribuye a esta red desmantelada.

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