Francisco Holgado, conocido como el ‘Padre Coraje’, falleció en Jerez de la Frontera a los 82 años.
Durante más de veinte años estuvo dedicado a esclarecer el asesinato de su hijo Juan, apuñalado en 1995 mientras trabajaba en una gasolinera.
El caso estuvo marcado por irregularidades y la ausencia de pruebas, lo que provocó la absolución de los acusados y dejó el crimen sin resolver.
Holgado llegó a ser un símbolo nacional en la lucha de las familias de víctimas por la justicia y la preservación de la memoria de sus seres queridos.
Francisco Holgado, conocido como el ‘Padre Coraje’ debido a su incesante esfuerzo por esclarecer el asesinato de su hijo, falleció este miércoles en el municipio gaditano de Jerez de la Frontera, a los 82 años.
Durante más de dos décadas, Holgado intentó sin descanso obtener respuestas sobre la muerte de su hijo, Juan Holgado, de 22 años, tras ser apuñalado mientras trabajaba en una gasolinera de la ciudad mencionada, un crimen que impactó a la comunidad local.
Finalmente, el ‘Padre Coraje’ falleció sin conocer la verdad sobre lo ocurrido.
La pérdida de su hijo y su constante empeño por esclarecer el hecho convirtieron a Holgado en una figura destacada por su tenacidad. Holgado se transformó en símbolo de la reivindicación de justicia por parte de las víctimas.
Los hechos trágicos ocurrieron en la madrugada del 20 de noviembre de 1995. Cinco años más tarde, en 2000, las autoridades arrestaron a cuatro personas como presuntos responsables.
Sin embargo, el proceso judicial estuvo plagado de la ausencia de pruebas concluyentes y varias irregularidades. Finalmente, en 2006, el Tribunal Supremo ratificó la absolución de los acusados, dejando el caso sin culpables condenados.
A pesar de ello, Francisco Holgado no renunció y hasta su muerte emprendió una larga lucha para impedir que la muerte de su hijo fuera olvidada.
Durante años encabezó movilizaciones, participó en medios de comunicación y exigió a las instituciones que reabrieran la investigación. No cesó en denunciar y demandar la identificación de los culpables y su sanción.
Esta persistencia le valió el apodo de ‘Padre Coraje’, convirtiéndolo en un referente en España de la lucha de las familias de víctimas frente a casos irresueltos.
Su muerte marca el final de una vida dedicada a defender la memoria de Juan Holgado y a exigir que su homicidio no quede impune.

