Fuentes diplomáticas advierten que existe «una directriz» desde Exteriores para evitar estos encuentros con diplomáticos afines a Putin

El riguroso control que el Ministerio de Asuntos Exteriores desde Madrid ejerce sobre los embajadores españoles en el extranjero parece no aplicarse a Juan Antonio March Pujol. El jefe de la misión en India está siendo objeto de una inspección por parte del Servicio General debido a una gestión que se considera irregular, tras difundirse hace un mes varios hechos cuestionables, considerados por UGT en un comunicado como «presuntas irregularidades en la administración de fondos públicos». Han transcurrido cuatro semanas y March continúa en su puesto, protagonizando apariciones polémicas.
La pasada semana, según confirmó EL MUNDO, el diplomático se desplazó hasta la Universidad de Chandigarh, en Mohali, a 281 kilómetros de Nueva Delhi, para asistir al encuentro Global Partnership, una reunión de cuatro días sobre Alianzas Globales. En principio, la participación podría encajar dentro de sus funciones como embajador. Sin embargo, solo asistieron dos personas con esta categoría: March y su contraparte rusa, Denis Alipov. No hubo más embajadores presentes y la coincidencia con el representante de Vladimir Putin genera controversia.
«Desde la guerra en Ucrania, se procura evitar cualquier contacto con diplomáticos rusos», comenta una fuente consultada por este medio. La instrucción es «no concurrir a eventos en los que participen embajadores de Rusia», señalan estas mismas fuentes. Más aún en una cita que, según comunicados del propio evento, «destacó los vínculos duraderos, especialmente entre India y Rusia, en ámbitos como la educación».
Ambos fueron los «invitados principales» en una actividad educativa
El embajador Denis Alipov y su homólogo español —quien antes de ocupar su puesto actual fue embajador en Rusia entre 2007 y 2011— fueron los «invitados principales» del encuentro, según los organizadores. El Gobierno de Hungría, considerado el más cercano a Rusia dentro de la UE, envió delegación, pero de rango inferior: en lugar del embajador, solo asistió la primera secretaria de la misión diplomática.
Cuando embajadores o miembros del cuerpo diplomático se desplazan fuera de las ciudades donde radican las embajadas, deben solicitar permiso a los servicios centrales del Ministerio para cubrir los gastos del traslado. Fuentes consultadas indican que no consta autorización oficial para este viaje, aunque no se descarta que se haya tramitado. Desde la Oficina de Información Diplomática (OID) no respondieron a las preguntas de este medio y se limitaron a confirmar que «la inspección sigue en marcha», en referencia a la investigación por posibles irregularidades con fondos de la embajada. La OID, dirigida por Antonio Asencio, mantiene desde hace años un estricto control sobre el silencio de los embajadores en medios de comunicación. Son ellos quienes deben autorizar su aparición en prensa, la participación en artículos de opinión e incluso actividades como reseñas literarias. «Hasta los tuits se supervisan», relata una fuente diplomática que pidió discreción.
Este férreo control ha convertido al cuerpo diplomático casi en un silencio absoluto frente a solicitudes de declaraciones on the record, aunque no parece afectar al comportamiento del embajador en Nueva Delhi. March Pujol, de 67 años, fue nombrado embajador en 2024, siendo esta su última misión antes de la jubilación.

