Atraviesa siglos de historia entre fortalezas, paisajes y pueblos con identidad propia. Se trata de una opción ideal para explorar uno de los itinerarios patrimoniales más destacados de Extremadura
- Uno de los murales en España que ha sido nominado como el mejor del mundo está en Extremadura: altamente realista y un imprescindible para esta Semana Santa (además de otro recién estrenado)
- El encantador pueblo de Extremadura ideal para una escapada: lugar en el que veraneaban los obispos de Coria y que fue propiedad de la Casa Ducal de Alba
Entre murallas centenarias, torres defensivas y puntos estratégicos, esta propuesta turística invita a recorrer uno de los itinerarios más llamativos de Extremadura sin salir de la misma provincia. La denominada Ruta de los Castillos de Badajoz comienza con la majestuosa Alcazaba de Badajoz, una de las fortalezas islámicas más extensas de Europa, que controlaba la frontera con Portugal y aún ofrece amplias vistas del río Guadiana. Desde allí, el trayecto enlaza ubicaciones como Olivenza, donde el castillo es testimonio de la fusión cultural entre España y Portugal; o Jerez de los Caballeros, un conjunto arquitectónico vinculado a la Orden del Temple, con murallas y torres que recuerdan su legado medieval.
Un itinerario entre fortalezas templarias y medievales
La ruta prosigue hacia el norte con paradas esenciales como el Castillo de Alburquerque, conocido popularmente como el ‘castillo de Luna’, que vigilaba antiguas vías estratégicas y destaca por su excelente estado de conservación. Muy próximo, el Castillo de Feria se levanta como emblema del poder señorial del siglo XV; mientras que el Castillo de Nogales, de menor tamaño, cumplía funciones importantes de vigilancia en la zona fronteriza.
También integran el recorrido el Castillo de Burguillos del Cerro, de origen islámico y posteriormente asociado a los templarios; junto con el Castillo de Miraflores en Alconchel, emplazado en un cerro estratégico que ofrece vistas panorámicas. A estos se añade el Castillo Templario de Fregenal de la Sierra, situado dentro del casco urbano; y la fortaleza de Salvatierra de los Barros, destacando su robusta torre del homenaje, pieza defensiva fundamental.
La ruta concluye con enclaves como el Castillo de la Encomienda en Villanueva de la Serena, vinculado a la Orden de Santiago y clave en la administración territorial; así como el Alcázar de los Duques de Feria en Zafra, ahora convertido en Parador Nacional. Cada uno de estos lugares ofrece una visión diferente sobre la función defensiva, administrativa y simbólica que tuvieron estas construcciones. Más allá de su valor arquitectónico, esta ruta por castillos en Badajoz permite entender cómo estas fortalezas organizaron la defensa fronteriza y el control del territorio.
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