Información actual sobre el derrame de petróleo que afecta extensas áreas costeras en el Golfo de México

Operarios limpian una playa en Veracruz

Fuente de la imagen, Gobierno de México

    • Autor, Atahualpa Amerise
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 59 minutos
  • Tiempo de lectura: 6 min

Hasta este martes, las autoridades mexicanas han recolectado más de 800 toneladas de restos de hidrocarburos tras un derrame que ha afectado cientos de kilómetros de litoral en el Golfo de México.

El gobierno de México comunicó que desde principios de marzo se han observado y recogido de manera intermitente residuos petroleros en las playas de los estados de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.

Las investigaciones para identificar el origen del derrame siguen en curso, mientras que organizaciones ambientalistas cuestionan la versión oficial sobre lo sucedido.

Para abordar esta situación, diversas instituciones federales, entre ellas la Secretaría de Marina, la petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y autoridades ambientales, han puesto en marcha un operativo para limpiar y contener el daño.

Según el comunicado conjunto de la Armada y Pemex, más de 3.000 personas están involucradas en las labores, respaldadas por 47 embarcaciones, aeronaves, drones y vehículos terrestres.

Hasta el 30 de marzo, estas brigadas habían recolectado 785 toneladas de residuos contaminantes en playas y sumaron 40,6 toneladas recogidas directamente en la superficie marina, según el comunicado.

Las tareas de saneamiento cubren una extensión superior a 630 kilómetros de costa.

Qué se conoce sobre el derrame

Las autoridades señalaron que los residuos continúan apareciendo de forma intermitente en zonas costeras específicas, principalmente en Veracruz y Tamaulipas, en forma de material "intemperizado", es decir, crudo modificado por la exposición prolongada al agua, el sol y el viento.

Se agregó que elementos meteorológicos como frentes fríos, oleaje fuerte y vientos intensos, han favorecido el desplazamiento del hidrocarburo hacia áreas costeras poco profundas, facilitando su llegada a las playas.

Plataforma petrolera en el golfo de México.

Fuente de la imagen, Gobierno de México

En el complejo petrolero Cantarell, uno de los más grandes del país, se han colocado barreras de contención y se están realizando inspecciones mediante embarcaciones y un dron submarino para evaluar la infraestructura petrolera local, según el informe.

El comunicado destaca que se están inspeccionando los ductos ligados a dos plataformas para verificar su estado, aunque aún no se han divulgado los resultados.

Además, las autoridades mexicanas indicaron que el operativo incluye inspecciones marítimas para esclarecer el origen del vertido.

Posibles causas

Pemex señaló la posibilidad de que parte del vertido provenga de emanaciones naturales de petróleo.

La empresa declaró que ha detectado la reactivación de emanaciones naturales de hidrocarburos frente a las costas del municipio de Coatzacoalcos, por lo que se activaron con celeridad labores de supervisión, contención y limpieza.

Simultáneamente, las autoridades analizan otras posibles causas y están investigando la actividad de varias embarcaciones presentes en la zona.

Según el comunicado, de los 13 buques que estaban en el área de interés en el fondeadero de Coatzacoalcos antes del evento, siete han sido inspeccionados; los seis restantes han sido reportados para que, con la colaboración de la comunidad marítima internacional, se les realicen las verificaciones correspondientes.

Paralelamente, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), el ente regulador del sector, presentó el 27 de marzo una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República por posibles delitos ambientales.

La normativa mexicana contempla penas de hasta nueve años de prisión por daños al medio ambiente, además de sanciones económicas y reparaciones.

Operario de la Armada está cooperando en la limpieza del litoral mexicano.

Fuente de la imagen, Getty Images

El gobierno también reconoció la "legítima preocupación de comunidades costeras por los impactos en la pesca, el turismo, la salud y el bienestar", según el comunicado oficial.

Pemex manifestó que ha destinado alrededor de 35 millones de pesos (equivalentes a aproximadamente 2 millones de dólares) para apoyar a pescadores, servicios sanitarios y labores de limpieza, además de contratar temporalmente a residentes locales para participar en las actividades de saneamiento.

Dudas de ecologistas sobre la versión oficial

Diversas organizaciones ambientalistas sostienen que el origen del derrame podría ser distinto al presentado por las autoridades y que, incluso, pudo haberse iniciado semanas antes.

Más de 15 entidades, entre ellas Greenpeace, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y la Alianza Mexicana contra el Fracking, afirmaron que el vertido podría provenir de un oleoducto de Pemex en el complejo Cantarell.

Estas agrupaciones señalan que en imágenes satelitales aparecía ya en febrero una extensa mancha de petróleo en la zona.

Además, indican que entre el 7 y el 14 de febrero el buque Árbol Grande, especializado en reparaciones de ductos, permaneció en las cercanías de ese oleoducto mientras se realizaban maniobras en el área.

Las ONG sostienen que la mancha de hidrocarburo podría haber cubierto casi 300 kilómetros cuadrados a mediados de febrero, antes de que el crudo empezara a llegar a las costas a comienzos de marzo, y ponen en duda la gestión inicial del incidente.

"Esta secuencia revela más que una respuesta insuficiente. Indica que hubo conocimiento previo del vertido, intervención operativa en la zona y, a pesar de eso, una decisión de no informar públicamente", denunciaron en un comunicado.

Estas organizaciones han solicitado a las autoridades que clarifiquen cuándo tuvieron conocimiento del vertido, qué sucedió exactamente en el ducto señalado y qué acciones se tomaron desde entonces para contener el derrame y alertar a las comunidades afectadas.

Historial de derrames

Incendio en un tanquero de la petrolera estatal mexicana Pemex en el Golfo de México, frente a la costa de Boca del Río, Veracruz, en septiembre de 2016.

Fuente de la imagen, Getty Images

El Golfo de México ha registrado numerosos derrames petroleros a lo largo del tiempo, algunos de ellos entre los episodios más graves documentados.

Uno de los incidentes más importantes tuvo lugar en 2010, cuando una explosión en la plataforma Deepwater Horizon, operada por BP frente a las costas de Luisiana, ocasionó el mayor derrame marino en la historia de Estados Unidos.

El accidente, ocurrido el 20 de abril de ese año, provocó la muerte de 11 trabajadores y liberó durante casi tres meses más de 500 millones de litros de crudo antes de que el pozo pudiera ser sellado.

El petróleo se distribuyó por gran parte del Golfo y contaminó miles de kilómetros de costa en Estados Unidos, dañando de forma severa ecosistemas marinos, aves, peces y las industrias pesquera y turística de la región.

Décadas antes se produjo otro desastre de gran magnitud: el derrame del pozo Ixtoc-I, ocurrido en 1979 frente a la costa de Campeche, en México.

El accidente comenzó el 3 de junio de ese año, cuando un pozo exploratorio operado por Pemex sufrió una ruptura.

El petróleo brotó sin control durante varios meses y se calcula que también liberó más de 500 millones de litros de crudo.

Además de estos grandes episodios, la región ha registrado múltiples incidentes de menor escala vinculados con plataformas, ductos y embarcaciones petroleras.

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