Los empleados en España abonan alrededor de 1.000 euros adicionales anualmente a Hacienda debido a la falta de conocimiento sobre este beneficio laboral

La retribución flexible permite a los empleados disminuir legalmente el pago de impuestos destinando parte de su salario a productos y servicios exentos de IRPF, una opción poco utilizada que puede representar un ahorro significativo

Por Adrián Torres

Seguir enUn empleado medio puede ahorrar entre 700 y 1.000 euros al año en concepto de IRPF por no aprovechar ciertas fórmulas en optimización fiscal.

El plazo para presentar la declaración de la renta 2025 comienza el 8 de abril, aunque ya se pueden consultar los datos fiscales. El inconveniente es que muchos contribuyentes aceptan el borrador de la Renta casi sin revisarlo y sin prestar demasiada atención, más allá de si deben pagar o recibir devolución; este comportamiento automático puede resultar muy costoso. Sin ser conscientes, es posible estar abonando más impuestos de los que corresponden.

Un trabajador promedio puede ahorrar entre 700 y 1.000 euros anuales en IRPF al no aprovechar ciertas estrategias de optimización fiscal. Incluso, algunos estudios elevan esta cifra por encima de los 1.000 euros por año, dependiendo del salario y del uso de determinados beneficios.

¿La causa? Existe una ventaja laboral que pocos empleados emplean y que posibilita reducir legalmente la carga fiscal ante Hacienda; más de la mitad de los trabajadores ni siquiera sabe que puede solicitarla a su empresa.

El ‘truco’ legal que disminuye el importe que se paga a Hacienda

El concepto se conoce como retribución flexible y, en esencia, es muy sencillo. Consiste en percibir una parte del salario en productos o servicios de uso habitual (como alimentación, transporte, guardería o seguro médico, entre otros). La ventaja es que muchos de estos elementos están exentos de IRPF (hasta ciertos límites), por lo que no tributan igual que el salario en efectivo.

Por esta razón, Hacienda calcula el impuesto sobre una base imponible reducida. Es decir, el empleado sigue ganando la misma cantidad, con la diferencia de que paga menos impuestos al destinar parte del sueldo a gastos que de todas formas tendría. Pero de forma más fiscalmente eficiente.

Así es lo que se puede ahorrar anualmente

Lo anterior se comprende mejor con ejemplos numéricos. Por ejemplo, un trabajador con un salario bruto anual de 35.000 euros que decide asignar 3.000 euros a la retribución flexible.

Sin este sistema, esos 3.000 euros serían gravados como salario normal aplicándoles el tipo de IRPF correspondiente. Pero si se canalizan a través de beneficios exentos, dicha cantidad queda fuera de la base imponible.

Dependiendo de la comunidad autónoma y del tramo de IRPF, el ahorro fácilmente puede oscilar entre 700 y 900 euros anuales. Esto equivale a una o dos mensualidades de ciertos gastos habituales. En definitiva, dinero que no termina en Hacienda y permanece en el bolsillo del trabajador.

Qué gastos se pueden incluir (y cuánto desgravan)

La retribución flexible funciona porque se aplica a gastos que ya forman parte de la rutina diaria. Los más comunes son:

  • Comida (ticket restaurante): hasta 11 euros diarios exentos de IRPF.
  • Transporte público: hasta 1.500 euros anuales.
  • Guardería: el 100 % del importe puede estar exento.
  • Formación: en muchos casos puede estar completamente exenta.
  • Seguro médico: hasta 500 euros anuales por asegurado.

En conjunto, la normativa española permite destinar hasta un 30 % del salario bruto anual a este tipo de beneficios. Sin embargo, sólo resulta conveniente si estos servicios se van a disfrutar realmente, ya que en caso contrario no se genera ningún ahorro.

Cómo acceder a este beneficio

Para aprovechar esta ventaja, es necesario que la empresa ofrezca un plan de retribución flexible. En caso de que exista, el trabajador debe solicitarlo y elegir qué porcentaje del salario quiere asignar a cada concepto.

Si no hay un plan establecido, existen plataformas de retribución flexible como Pluxee que facilitan a las empresas la implementación de estos sistemas de manera sencilla y con gestión digital tanto para empleados como para departamentos de recursos humanos. Por tanto, no es un proceso complejo ni exclusivo de grandes compañías.

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