Meta pierde 80.000 millones y queda rezagada en la competencia de inteligencia artificial

El batacazo de 80.000 millones de Meta que no solo supuso pérdidas, sino que dejó a la compañía fuera de la carrera IA

Anticipar la siguiente gran revolución tecnológica no es tarea sencilla, implica un gasto considerable y un compromiso total para liderar esa innovación y obtener beneficios significativos. En octubre de 2021, Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, comunicó el cambio de nombre de la empresa a Meta, una decisión que, pese a parecer arriesgada al modificar una marca tan emblemática, reflejaba las intenciones estratégicas de la compañía.

Zuckerberg estaba convencido de que el Metaverso sería «the next great thing» en tecnología, por lo que apostó por completo en este ámbito. Este Metaverso se define como un entorno virtual inmersivo, duradero y conectado, considerado la siguiente etapa en la evolución de internet y las redes sociales. Mediante avatares en 3D, los usuarios pueden trabajar, interactuar, jugar y realizar transacciones en tiempo real, utilizando realidad virtual (RV) y aumentada (RA) como extensión del mundo físico.

Tal como mencionamos, Facebook cambió su nombre a Meta y adquirió Oculus, una empresa de realidad virtual, por 2.000 millones de dólares, además de comprar varios estudios de esta tecnología. En resumen, Meta decidió apostar completamente al Metaverso, relegando otras tecnologías emergentes.

Los informes indican que en los últimos años Meta ha destinado aproximadamente 80.000 millones de dólares para el desarrollo del Metaverso, sin embargo, la compañía ha anunciado la suspensión del acceso a la plataforma de realidad virtual Horizon Worlds a partir del 15 de junio, debido a un cambio estratégico que ahora enfoca dicha experiencia en dispositivos móviles.

Aunque este mundo virtual no desaparecerá, los usuarios ya no podrán acceder mediante las gafas que cuestan cerca de 600 euros; la conectividad solo será posible a través del teléfono móvil. Esto es una clara admisión de fracaso, ya que a pesar de la inversión, aspectos como los gráficos de baja calidad impidieron que los usuarios adoptaran masivamente esta tecnología.

Un error con doble impacto

La inversión superior a 80.000 millones de dólares por parte de una empresa como Meta, no representa unas pérdidas “preocupantes” para sus operaciones, ya que los ingresos por publicidad permiten absorber esta inversión, pero la verdadera cuestión reside en la confianza y paciencia de los inversores respecto al proyecto de Meta y Zuckerberg.

Este revés ha provocado además un efecto secundario grave para Meta. Mientras la compañía centraba esfuerzos en el Metaverso, el mundo ponía su atención en la Inteligencia Artificial, la tecnología que ha demostrado ser la gran revolución emergente.

OpenAI, Google, Amazon y Microsoft tomaron ventaja en la carrera por la IA, mientras que Meta y Apple quedaron rezagadas. Aunque Meta lanzó Llama e incorporó IA en aplicaciones como WhatsApp e Instagram, el nivel de integración de IA en estas plataformas está muy por detrás de sus competidores.

En la más reciente presentación ante inversores, la empresa no mencionó ni una sola vez la palabra “Metaverso”, pero se anunció que planean invertir entre 60.000 y 65.000 millones de dólares en infraestructura de IA y centros de datos para 2026.

Como aspecto positivo dentro de la inversión, un equipo de Reality Labs se enfocó en el desarrollo de las gafas Ray-Ban Meta, que hoy en día son uno de los productos electrónicos de consumo de mayor crecimiento.

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