Elías Bendodo afirma que Montero no puede salir a la calle mientras la campaña andaluza se llevará a cabo presencialmente.

Elías Bendodo durante la entrevista en Málaga con EL ESPAÑOL, este viernes.

Elías Bendodo rechaza la candidatura de María Jesús Montero presentada por el PSOE andaluz, señalando que representa al pasado y que «no debería salir a la calle».

Bendodo respalda la gestión del PP en Andalucía, resaltando la duplicación del presupuesto sanitario y la evolución positiva de los indicadores económicos y laborales desde que llegaron al poder.

El líder popular sostiene que la campaña electoral en Andalucía será clave y se desarrollará en las calles, augurando un mal desempeño del PSOE y poniendo en duda el compromiso de Montero.

Bendodo asegura que el único voto garantizado para mantener la estabilidad y el desarrollo en Andalucía es el del PP y Juanma Moreno, descartando experimentos con otras formaciones.

Elías Bendodo (Málaga, 1974) es un político con mucha experiencia y pasión por su labor. En varias ocasiones se le ha definido como el Maquiavelo del PP, especialmente en Andalucía, y rara vez falla en sus predicciones.

Incluso cuando no acierta, como en 2018 al apoyar a Soraya Sáenz de Santamaría frente al vencedor tras la marcha de Rajoy, Pablo Casado, el resultado le terminó beneficiando.

Solo unos meses después, en diciembre, el PP perdió en Andalucía, pero consiguió formar gobierno con Ciudadanos y el respaldo de Vox, desplazando al PSOE por primera vez desde los inicios de la Democracia.

Juanma Moreno, como presidente, y Elías Bendodo, en calidad de consejero y mano derecha, encabezaron este cambio, ratificado en 2022 con una mayoría absoluta para el PP y el traslado del malagueño a Madrid.

Bendodo ha ocupado cargos como concejal en Málaga, presidente de la Diputación durante ocho años, consejero de la Junta de Andalucía y actualmente es uno de los hombres fuertes de Feijóo en su objetivo de gobernar España: desempeña el papel de vicesecretario de Política Autonómica y Municipal y Análisis Electoral del PP.

Se caracteriza por tener una visión clara y habilidad para alcanzar pactos con otros partidos, incluso cuando parecen improbables. Esta cualidad es valorada por sus adversarios políticos.

Actualmente está en pleno proceso de negociación con Vox para la formación de gobiernos en Extremadura, Castilla y León y Aragón. ¿Sucederá algo similar en Andalucía?

El PP confía en conseguir otra mayoría absoluta, aunque Bendodo reconoce que no dan nada por sentado.

Realizamos la entrevista en la sede del PP en Málaga. Bendodo ya está inmerso en la campaña andaluza y, de hecho, el jueves acudirá a Huelva si sus alergias primaverales lo permiten.

Fue el artífice de la política autonómica del PP. Ahora le toca Andalucía. ¿Qué está en juego el 17 de mayo? ¿Son unas elecciones autonómicas o un referéndum sobre Pedro Sánchez?

El 17 de mayo, fundamentalmente, quien está en juego es el conjunto de la sociedad andaluza.

La cuestión es simple. O continuar avanzando y creciendo para que Andalucía siga destacando en creación de empleo, riqueza, número de autónomos y empresas en España, o retornar al pasado, a los años difíciles bajo Chaves, Griñán y Susana Díaz, gobiernos en los que María Jesús Montero tuvo un papel destacado.

Contrapone la «Andalucía que funciona» de Juanma Moreno con la Andalucía de Montero y los ERE. ¿No cree que insistir en el pasado pueda debilitar el mensaje de gestión actual del PP andaluz?

No, nuestra candidata socialista es un reflejo del pasado. Si el PSOE hubiera renovado y presentado a un candidato orientado al futuro, se hablaría de otros temas.

Nosotros vamos a exhibir nuestro plan futuro para Andalucía, mientras que la candidata del PSOE es como una película de regresión al pasado, lo cual resulta lamentable.

Bendodo escuchando una de las preguntas durante la entrevista.

Durante los peores momentos en Andalucía, Montero ejerció como consejera. Estuvo en el cargo durante la crisis económica que afectó a la región y también en los años más difíciles para la sanidad pública. No hay que olvidar que despidió a 7.800 profesionales sanitarios en su etapa como consejera de Salud.

Ha reiterado que el éxito del PP en estas elecciones andaluzas anticipará un cambio a nivel nacional. ¿Qué resultados concretos consideraría suficientes para acelerar ese cambio?

Todo partido aspira a ganar y gobernar. Juanma debe lograr una victoria amplia que garantice la estabilidad en Andalucía y de su gobierno. Ese es el objetivo, aunque somos conscientes de que habrá que pelearlo.

La crisis más grave para el PP andaluz fue la de los cribados. ¿Cree que ya superaron ese episodio?

Gobernar implica enfrentar crisis en la gestión. He estado en gobiernos y sé cómo se deben resolver estas situaciones.

La valoración de un gobierno no debe basarse en las crisis que enfrenta, sino en cómo las maneja, cómo se disculpa cuando comete errores y cómo corrige esos fallos.

Por contraste, el gobierno de Pedro Sánchez no actúa con responsabilidad cuando falla: no toma decisiones, no asume culpas ni dimite nadie, y los errores persisten. En cambio, aquí se ha mejorado y corregido la gestión.

Elías Bendodo en la sede del PP en Málaga.

En términos de gestión, la crítica más frecuente al Gobierno andaluz se concentra en la sanidad. ¿Cuál es su opinión al respecto?

La gestión sanitaria no es sencilla. Involucra a más de 100.000 profesionales para atender a casi 9 millones de habitantes.

Solo puedo señalar que Montero despidió a 7.800 trabajadores sanitarios y que el Gobierno de cambio liderado por Juanma Moreno, del que formé parte, recibió un presupuesto de Salud cercano a 8.000 millones de euros, cifra que hoy supera los 17.000, más del doble.

Este aumento se ve reflejado en las infraestructuras, nuevos hospitales y centros de salud en construcción, y en la inversión. ¿Hay margen para mejorar? Sin duda.

Montero abandonó el Gobierno tras tres años sin presentar Presupuestos. ¿Qué representa para usted que ella se postule en Andalucía sin haber logrado sacar adelante las cuentas?

En su despedida reciente, ni siquiera Pedro Sánchez permaneció para escucharla. Fue un adiós triste para ella, ya que Sánchez se marchó justo antes de que comenzara a hablar, como un gesto de desprecio. Esto es muy revelador.

Ella no empieza con buenas condiciones y no continuará así, porque es una candidata impuesta. Se nota cuando alguien no está cómodo y no desea estar en un lugar.

Montero no quería presentarse aquí bajo ningún concepto. La han obligado, y estoy convencido, y apuesto lo que sea, que no tomará acta como parlamentaria andaluza. La prueba está en que no renunciará a su escaño en el Congreso. Volverá a Madrid porque no desea volver a Andalucía.

¿Piensa que si no gana se marchará?

Sin duda alguna.

«Gestionar la sanidad no es fácil. Montero despidió a 7.800 profesionales sanitarios y el gobierno de Juanma Moreno ha duplicado el presupuesto de Salud hasta los 17.000 millones de euros»

Durante las sesiones de control, usted ha sido el que más ha debatido con ella cada miércoles. ¿Cuál fue el enfrentamiento más relevante?

Su debilidad es que la conozco bien, y en Andalucía la tenemos muy bien situada. Mis colegas en Madrid la conocen por su gestión allí, pero yo la conozco de la Andalucía de los ERE, de Chaves, de Griñán y Susana Díaz, donde ella estuvo presente. No puede hacerse la desentendida. La hemos confrontado para que el público sepa lo que ha hecho y lo que no.

Su gestión como vicepresidenta económica fue un fracaso. La función principal de un vicepresidente y ministro de Hacienda es presentar cada año los Presupuestos Generales del Estado en el último trimestre, como establece la Constitución. Ella ha incumplido sistemáticamente este mandato, viviendo con presupuestos de hace tres años.

La Constitución obliga a presentarlos, aunque no sean aprobados. Su gestión ha sido deficiente, además de aumentar los impuestos en más de 100 ocasiones. España es el país de la Unión Europea con mayor presión fiscal y peor prestación de servicios públicos debido a este Gobierno.

¿Qué valoración tiene sobre el nombramiento de Carlos Cuerpo como vicepresidente primero?

Los que conocemos a Pedro Sánchez sabemos que actúa con estrategia. Sus propios colaboradores ya le están retirando apoyos. Saben que está en sus últimos meses y que cuando deje la presidencia, su partido lo descartará, pues ha dejado muchas heridas.

Sánchez tenía dos opciones: colocar un vicepresidente que fuera su sucesor visible o uno técnico. Carlos Cuerpo es un ministro y vicepresidente técnico, lo que deja claro que Sánchez quiere seguir controlando el futuro del PSOE.

¿Y qué opina de la incorporación de Arcadi España como ministro de Hacienda?

Es un desconocido. Encontrar un socialista limpio es complicado. Durante su etapa gubernamental adjudicó cerca de un millón de euros a empresas vinculadas a la red corrupta de Koldo y Ábalos. Conseguir un socialista sin manchas en el entorno de Sánchez es muy difícil.

El vicesecretario de Política Autonómica y Municipal y Análisis Electoral del PP en la sede en Málaga.

Desde la dirección de Análisis Electoral del PP, ¿es factible repetir la mayoría absoluta lograda por Juanma Moreno?

Es viable, pero no está asegurada; es necesario esforzarse. Confío que la campaña tendrá mayor protagonismo que nunca y definirá si la victoria es amplia o menos contundente.

¿Qué comportamiento observa en el electorado clásico del PSOE en Andalucía?

Considero que María Jesús Montero podría marcar el récord del peor resultado histórico del PSOE en unas elecciones autonómicas en Andalucía. Cuenta con una candidata que apenas puede aparecer en público. La campaña será en las calles: Semana Santa, ferias, romerías. No parece que Montero vaya a recibir mucho apoyo.

«Apuesto lo que sea a que María Jesús Montero no tomará acta como parlamentaria andaluza. Va a regresar a Madrid»

Ha comenzado con mal pie y ha anunciado que contará con Salvador Illa en su campaña. ¿Qué pretende Illa con eso? ¿Vacilar o presumir de un modelo de financiación mejor que el de Andalucía, hecho por una andaluza? ¿Cómo explicará Montero que Illa venga a Andalucía a decir eso? Es complicado de entender para los ciudadanos.

Además, para reforzar su campaña trae a Chaves y Susana Díaz… Solo falta Óscar Puente, quien es ahora el ministro más «querido y valorado» en Andalucía, especialmente en Málaga.

El ministro Puente no atraviesa un buen momento a causa del problema del AVE a Málaga.

Curiosamente, Montero no ha emitido comentario alguno al respecto. Para ella, Málaga y el problema del AVE no existen. Ni críticas ni propuestas sobre ello.

¿Le inquieta más la abstención entre la izquierda o el desgaste del PSOE?

No me preocupa el PSOE, ellos deberían preocuparse. Juanma Moreno ha transmitido durante sus ocho años un mensaje que integra a todos, con una política abierta, donde tanto un votante de izquierdas como de derechas pueden sentirse representados.

En las últimas elecciones, muchos votantes de izquierda apoyaron a Juanma Moreno. ¿Cree que puede repetirse?

No es cuestión de querer repetir; las personas de izquierda que votaron a Juanma en esos comicios no han sido defraudadas y creo que ese número aumentará.

Bendodo está convencido de que Montero sacará el peor resultado del PSOE en unas elecciones andaluzas.

¿Cuál considera que es la principal debilidad del proyecto de Sánchez en Andalucía? ¿Qué ha fallado en comunicar o implementar?

Donde no gobierna, Sánchez castiga. Aquí no gobierna. Ha mandado a su vicepresidenta a afrontar los problemas y no hay líneas de inversión ni proyectos del Gobierno de España que beneficien a Andalucía.

Sánchez gobierna pensando en sus socios, y esos socios no están en Andalucía, puesto que aquí manda el PP.

Se suele presentar a Juanma Moreno como un ejemplo frente a Sánchez y Montero. ¿Cómo resumiría esa diferencia en empleo, servicios y fiscalidad?

Los andaluces podrán contrastar la Andalucía que dejó el socialismo con los ocho años de gobierno de Juanma. Antes, África era de los últimos en empleo, primeros en fracaso escolar y con un nivel medio en autónomos.

Hoy es la comunidad que más empleo genera, que más empresas y autónomos suma, con la mayor reducción impositiva y que compite con Cataluña y Madrid. Todo ello gracias a la gestión de Juanma Moreno.

El PSOE insiste en frenar a la derecha y la extrema derecha. ¿Qué diría a un votante moderado preocupado por un auge de Vox si el PSOE pierde?

Solo les diré a los andaluces que, si desean que Andalucía continúe siendo un referente nacional, el voto seguro y confiable es para el PP y Juanma Moreno. Las demás opciones podrían ser experimentos.

«Montero dice que tendrá a Salvador Illa en su campaña. ¿Viene a vacilarnos o a presumir de un modelo de financiación mejor que el de Andalucía, creado por una andaluza?»

Actualmente negocian con Vox en Extremadura, Castilla y León y Aragón, y usted anticipa «buenas noticias pronto».

Los políticos deben escuchar a la ciudadanía. En estas regiones, el pueblo ha expresado claramente en las urnas que quiere gobiernos liderados por el PP con acuerdos con Vox. Eso es la expresión democrática.

Por tanto, ni PP ni Vox pueden defraudar esas expectativas y están obligados a entenderse no por ellos, sino por mandato de los ciudadanos.

¿Son complejas las negociaciones?

Toda negociación implica concesiones y tensiones. Lo clave es que ambas partes prioricen los intereses de las comunidades autónomas por encima de las estrategias partidarias.

Ustedes buscan ese entendimiento. ¿Cree que Vox también?

Sí, Vox es un partido democrático que ha ejercido funciones de gobierno y confío en que atenderá el mandato ciudadano.

¿Estos pactos son un ensayo para afrontar el escenario andaluz con más fuerza?

En Extremadura, Castilla y León y Aragón, la mayoría absoluta era más difícil. En Andalucía sí es posible, aunque hay que trabajarlo; no está garantizado.

¿Siguen existiendo líneas rojas en pactos con Vox?

Nuestras líneas rojas son la Constitución y el Estatuto de Autonomía andaluz. Pero insistimos en que vamos a intentar alcanzar una mayoría suficiente.

¿Y en temas como inmigración o violencia de género?

El PP tiene un mensaje claro: condena toda forma de violencia —machista, infantil, vicaria, sea cual sea—. Respecto a inmigración, rechazamos tanto el «papeles para todos» del PSOE como las «puertas cerradas para todos» de Vox.

Las manos de Elías Bendodo en un momento de la entrevista.

Defendemos una inmigración legal y ordenada, que busque integrarse en el país, respetar costumbres y trabajar. Quien venga a delinquir o a depender de subvenciones no será bien recibido.

Tenemos la responsabilidad de acoger a quienes aportan y trabajan, sin importar su procedencia; pero quienes buscan vivir del Estado sin esfuerzo, deben quedarse en su país.

¿Extraña la existencia de partidos como Ciudadanos, más centristas, para pactos?

Más que extrañar a partidos, echo de menos perfiles que había en Ciudadanos, como Juan Marín, quien fue un vicepresidente excelente en Andalucía, responsable y fundamental en el Gobierno del cambio.

Ese fue el primer Gobierno de Juanma Moreno. Hay que recordar que el PP no obtuvo un buen resultado, pero sumó con Ciudadanos y Vox, que sorprendió con un buen resultado.

Estamos en tiempos donde gana quien gobierna.

Sobre ese cambio: en 2019, el PP gobernó Andalucía tras cuatro décadas del PSOE. ¿Qué aprendizaje sacó y cómo puede aplicarse a nivel nacional?

He tenido la oportunidad, gracias a mis responsabilidades, de vivir varios cambios. Pasé de una Diputación de Málaga con mayoría socialista a una mayoría absoluta del PP, de la que fui presidente.

También experimentamos el cambio en Andalucía desde un PSOE con mayoría amplia, y fui consejero de Presidencia.

Ahora trabajo con Feijóo para conseguir el relevo en España, aunque allí gobierna quien perdió. Ese es el siguiente desafío. No hay dos sin tres.

Sobre la Diputación de Málaga, en 2014 comentó que nadie debería estar más de dos mandatos. Juanma Moreno estaría ahora en el tercero. ¿Sigue pensando igual?

Cada quien tiene su opinión. Basándome en mi experiencia, mis ocho años en la Diputación fueron suficientes para concluir los proyectos que tenía. Luego llegó Francisco Salado y le dio su propio sello, lo cual me parece positivo.

Andalucía es muy grande y el cambio era urgente y profundo, por lo que no creo que dos mandatos basten para consolidarlo. Lo entiendo perfectamente.

En cuanto a nivel nacional, ¿qué lectura hará Feijóo del 17 de mayo? ¿Cómo influirá en las decisiones del PP en Madrid?

Una victoria clara y contundente en Andalucía será un preludio del cambio inevitable en España. Ya lo hemos visto en Extremadura, Castilla y León y Aragón. Espero que se confirme en Andalucía.

En esos tres territorios, el PSOE se hunde, Vox crece y el PP se mantiene o crece. Esa tendencia se mantendrá en Andalucía.

Si no logran mayoría absoluta, ¿será una decepción?

Hay que trabajar para conseguirla. Hacemos un llamado a los andaluces a votar con sentido y no solo por ideología. Que recuerden cómo estaba Andalucía hace ocho años y cómo está ahora, y elijan si quieren continuidad o no en ese camino con un gobierno fuerte.

«Andalucía es tan grande y el cambio era tan urgente y profundo, que ocho años no bastarán para completarlo con Juanma Moreno»

Si el PSOE pierde con Montero, ¿quién resultará más afectado: ella, el ‘sanchismo’ o el PSOE andaluz?

Todo es la misma cuestión. El sanchismo está en decadencia. Ya se ha hundido en Aragón y Extremadura, y en menor medida en Castilla y León. Está claro que el sanchismo pertenece al pasado en España y sus candidatos también.

En Andalucía, parece que se confirmará que la principal sanchista del país fracasará. Esa conclusión corresponde a Sánchez, no a nosotros.

En todo caso, Sánchez se define por su resistencia, como refleja en su libro.

Toda resistencia tiene un límite. Cuando solo hay derrotas, la resistencia se convierte en un engaño.

Lo digo porque en Castilla y León no sufrió tanto como se temía.

Claro, si en vez de perder dos brazos te cortan uno, ¿deberías estar contento? Pues no (ríe).

Felipe González acompañó a Juanma Moreno en Sevilla y el tono fue amistoso. ¿A quién cree que votará?

No lo sé; él dice que su voto es secreto, pero Felipe González es socialista. Sánchez no, él y los suyos son sanchistas.

Sánchez ha eliminado y absorbido al PSOE. Antes o después, el PSOE deberá refundarse y recuperar su papel original como partido útil para España, y no ser el proyecto personal de nadie.

¿Está descartado que se presente en la lista andaluza?

Por supuesto. Nunca me he ido de Andalucía, porque sigo aquí. Mi papel en este momento es ser el número uno por Málaga en el Congreso y, como he dicho, luchar por el cambio en España. Igual que lo logramos en Málaga y Andalucía, ahora con Feijóo.

Se habla mucho de adelantar elecciones generales, pero nunca sucede. ¿Cree que finalmente ocurrirá?

No depende de Sánchez, sino de sus socios y del calendario judicial que no controla, que afecta a su partido, Gobierno y círculo cercano. Ellos son quienes marcan la fecha.

Si Feijóo gana y gobierna, ¿se ve como ministro?

En este momento no me veo en ningún cargo. Siempre lo he dicho. Disfruto el camino mucho más que la meta. El reto de lograr el cambio para quitar a Sánchez es ambicioso suficiente.

Se aburrirá cuando Sánchez no esté, porque lo criticaría a diario.

Ya aparecerá alguien.

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