
La tecnología Niantic Spatial será la base para que la flota de robots repartidores de Coco Robotics pueda desplazarse con precisión en entornos urbanos, gracias a la colaboración de los jugadores de Pokémon Go.
Con el sistema de posicionamiento visual (VPS) y la inteligencia artificial espacial de Niantic, los robots podrán superar los retos que presentan las ciudades, tales como los edificios altos y las áreas concurridas que interfieren con la señal GPS, proporcionando una localización exacta que facilite la planificación óptima de las rutas de entrega.
«La versión renovada del producto ofrece una confiabilidad superior en su categoría, admite entradas flexibles desde diversas fuentes de datos 2D y 3D y cuenta con cobertura global sin necesidad de escaneo previo», detalló la compañía tecnológica en un comunicado.
El acuerdo con Coco Robotics constituye la primera aplicación de esta tecnología, que emplea un modelo de IA entrenado con datos obtenidos por los jugadores de Pokémon Go —que desde marzo de 2025 pertenece a Scopely— e Ingress, permitiendo determinar la posición del usuario a partir de lo que observa.
John Hanke, director ejecutivo de Niantic Spatial, comentó a la revista especializada Technology Review, recogido por Europa Press, que «conseguir que Pikachu se desplace de forma realista y que el robot de Coco se mueva por el entorno de manera segura y precisa es, de hecho, un problema similar«.
En concreto, Niantic ha utilizado 30.000 millones de imágenes de entornos urbanos que están asociadas a puntos de interés en los juegos, como gimnasios de Pokémon, para atraer a los jugadores.
Cada localización incluye imágenes tomadas en diferentes momentos del día, bajo varias condiciones climáticas y desde múltiples ángulos. Además, los metadatos abarcan detalles de captura, como la ubicación exacta, la orientación del dispositivo y la velocidad de movimiento.
Los robots de Coco aportarán también sus propias capturas para enriquecer lo que Niantic Spatial denomina un mapa viviente, es decir, una simulación hiperrealista del entorno que se modifica en tiempo real, según explicó Hanke.

