«La fuerte concentración de rechazo hacia el Gobierno no puede recaer sobre los candidatos locales ni regionales», enfatiza el presidente de Castilla-La Mancha

En su condición de único presidente autonómico socialista con mayoría absoluta, Emiliano García-Page advirtió este miércoles que «cuanto menos influya la política nacional» en las elecciones de Andalucía, «mejor será para el PSOE». «La elevada concentración de rechazo al Gobierno, y lo siento porque es de mi partido, no puede terminar afectando a los candidatos locales ni regionales», subrayó el líder al frente de la Junta de Castilla-La Mancha.
Durante su intervención en una feria alimentaria en Barcelona, el dirigente más crítico con la dirección federal de Ferraz señaló que «unos lo harán de manera directa y otros de forma indirecta», pero que está claro que «no se puede trasladar la patada en el trasero» a los aspirantes en los territorios «cuando en realidad los ciudadanos quieren dirigírsela a la política nacional». En esta línea, insistió en que el problema radica en «el nivel de crispación y confrontación» que se genera dentro de lo que él llama «el interior de la M-30», aludiendo al ambiente actual en el Congreso de los Diputados.
Page defendió que la candidata del PSOE en Andalucía, María Jesús Montero, «cuenta con trayectoria política» y amplia experiencia tanto en la comunidad que aspira a presidir, donde fue consejera, como en la Administración General del Estado, donde ejerció como ministra de Hacienda durante ocho años. Además, destacó que «es combativa, dinámica y en constante movimiento», y que «llevará a cabo una campaña muy activa».
«Si fueran elecciones en Castilla-La Mancha, personalmente exigiría que se hable exclusivamente de mi región. Lo que merecen los andaluces es que se hable de Andalucía, de los problemas concretos de esta comunidad», añadió el dirigente regional en referencia a los comicios del próximo 17 de mayo. «Son elecciones puramente andaluzas y lo más serio, decente y honesto con el electorado es discutir sobre lo que está en juego», subrayó.
Recalcó: «Cuanto menos influya la política nacional y la situación política general, mejor le irá al PSOE. Esto se ha comprobado recientemente en Castilla y León, donde la campaña fue más específica, localizada y adaptada al territorio tanto en las candidaturas como en los mensajes».
‘Caso Kitchen’
Ante la citación como testigo el 23 de abril de la ex ministra de Defensa y ex presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, en el juicio del caso Kitchen —que analizará la actuación del Gobierno de Mariano Rajoy para impedir que información comprometedora para el PP y sus dirigentes llegara al juzgado que investiga la trama Gürtel— Page solicitó que «se clarifiquen las circunstancias de forma judicial». Añadió que en lo personal no desea ningún mal a nadie, aunque reconoció que en su tierra se sufrió en ese periodo, describiéndolo como cuatro años de un permanente viernes de dolores.
«En España muchas personas tienen la percepción de que existen asuntos que no se han investigado adecuadamente y que no han salido a la luz judicialmente en la medida necesaria», reflexionó el dirigente socialista este miércoles. «Consideren lo siguiente: el número dos de [José Manuel] Villarejo, a quien se le pide una condena de 15 años de prisión, el número dos del comisario implicado en grabaciones, extorsiones y chantajes, era director general, compartiendo despacho con Cospedal», insinuó.
Page puntualizó que, «en lo personal», no puede «desear ningún mal a nadie», a pesar de que, afirmó, la única presidenta popular que ha tenido Castilla-La Mancha «se cebó» y que su mandato supuso «cuatro años de un permanente viernes de dolores«. Sin embargo, insistió: «El número dos, el segundo imputado en el caso Villarejo, compartía despacho con Cospedal. Cualquier hipótesis es posible«.

