La izquierda alternativa enfrenta división en Andalucía con tres candidaturas separadas

Podemos enfatiza su narrativa para competir contra Por Andalucía (IU-Sumar)

El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo.

La izquierda alternativa se encuentra contra el reloj para lograr la unidad. Por Andalucía (IU-Sumar), Podemos y Adelante Andalucía enfrentan el plazo límite del 3 de abril, viernes santo, para definir sus candidaturas a las elecciones andaluzas. No obstante, salvo un cambio drástico, la coalición que en 2018 concurrió en una sola lista se presentará en esta ocasión dividida en tres propuestas distintas. Esto los coloca, en conjunto, ante un riesgo electoral significativo, especialmente considerando las encuestas que anticipan una suma imponente de diputados para PP y Vox.

La opción de presentarse con una única lista está completamente descartada. Adelante Andalucía competirá de manera independiente, sustentándose en su enfoque identitario actual. Por su parte, Podemos mantiene una postura aún incierta sobre su futuro. Depende de ellos responder a las convocatorias de Por Andalucía para continuar formando parte de la coalición que presentó en las elecciones de 2022 o, en su defecto, decidir separarse y presentarse de forma independiente.

En Por Andalucía, la lista que integra a IU y que estará encabezada por su líder, Antonio Maíllo, el pesimismo predomina respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo de última hora con los morados. Se considera que la dirección nacional estaría sacrificando estas elecciones autonómicas en favor de su estrategia a nivel estatal, buscando preservar el discurso con el cual Irene Montero competirá frente a otras fuerzas de izquierda en los comicios generales de 2027.

«La decisión está en sus manos, porque de momento están dentro. Solo hace falta que no abandonen», concluyó ayer Maíllo al ser consultado sobre la posible negociación para lograr la unidad, en vista de la fecha límite establecida.

La realidad apunta a que no ha habido avances desde que Por Andalucía inició en otoño de 2024 el proceso para configurar la candidatura para estas elecciones andaluzas, un proyecto que se ha ido preparando lentamente. Por aquel entonces, Podemos rechazó la alianza debido a su veto hacia Sumar y, desde entonces, a pesar de la extensión del tiempo otorgado y numerosas conversaciones, la situación sigue igual. La única diferencia entre 2024 y 2026 es que el partido morado ha experimentado una ruptura interna en Andalucía, con su coordinadora, Raquel Martínez, y su principal referente, el diputado José Manuel Jurado, quienes han criticado a Ione Belarra y denunciado el bloqueo impuesto desde Madrid.

Los duros resultados electorales de Podemos en Aragón (0,9% de los votos) y Castilla y León (0,7%) generaron dudas sobre si habría una reacción que evitara una derrota en una región tan crucial para la izquierda como Andalucía. Sin embargo, en lugar de modificar su rumbo, el partido morado reafirma su estrategia de presentarse solo, cueste lo que cueste.

Ayer, la líder de Podemos, Ione Belarra, reforzó esta posición de ir en solitario. «Alguien debe levantar verdaderamente la bandera del No a la guerra y creo que Juan Antonio Delgado [candidato] y Podemos Andalucía son quienes mejor representan esa postura para las próximas elecciones. Estamos preparadas», manifestó.

Con Podemos encaminándose hacia el enfrentamiento, más que una alianza, queda por ver si surgen movimientos internos dentro del partido en Andalucía que intenten forzar, a última hora, un cambio en la estrategia.

En Por Andalucía, con IU como núcleo, llevan tiempo trabajando bajo la hipótesis de la ausencia de acuerdo y avisan de que el «tren» ya ha partido y no esperará. Además, se definen como «gente seria» que no repetirá una negociación de último minuto como la de 2022. Así, reivindican que se trata de un proyecto de unidad —no solo con Sumar, sino también con otros partidos regionales e independientes— que posee experiencia legislativa y cuenta con un candidato de «primer nivel» como Maíllo.

De hecho, más que la posible pérdida de votos hacia Podemos, la verdadera preocupación es el efecto Adelante. Su candidato, José Ignacio García, ha ganado impulso y las encuestas le muestran en ascenso.

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