El GP de Japón evidencia la crisis competitiva de Aston Martin mientras Honda enfrenta dificultades en casa

Un ingeniero de Honda visualiza el AMR26 en el GP de China. El AMR26 sigue relegado al final de la parrilla. El fabricante japonés protagoniza un fracaso rotundo al no conseguir solucionar las vibraciones que afectan al monoplaza.

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Este fin de semana está señalado con rojo para Honda tras no alcanzar las metas esperadas en Australia y China. La marca nipona no podía permitirse un nuevo fallo en territorio local, pero este ha resultado inevitable.

Fernando Alonso finalizó 19º y Lance Stroll terminó 21º en la segunda sesión de entrenamientos libres. Desde Suzuka no lograron corregir un AMR26 que continúa padeciendo problemas relacionados con vibraciones, falta de velocidad y escasa fiabilidad.

Ninguna de las modificaciones aplicadas al monoplaza con la intención de mejorar su desempeño en el gran premio casero resultó efectiva. Por ello, Aston Martin pelea con Cadillac para evitar ser el equipo con peor rendimiento en toda la parrilla.

«No tuvimos sensaciones especialmente positivas con el coche. Sigue igual que antes. Estamos en la casa de Honda, debemos apoyarlos. Esperamos poder terminar la carrera por primera vez este año. Completar todas las vueltas es el objetivo principal», concluyó el piloto asturiano.

Esta opinión es compartida por todo el equipo Aston Martin. «El propósito es acabar la carrera porque se han dado pasos adelante. Estamos reduciendo las vibraciones, aunque no se eliminan de forma inmediata», afirmó Pedro de la Rosa.

Las causas de la crisis

Como adelantó Adrian Newey, el mayor obstáculo de Aston Martin en su colaboración con Honda ha sido la paralización de la actividad del fabricante a finales de 2021. Ese año y medio con una actividad muy limitada les obligó a reconstruir el departamento de motores, incluyendo la salida de varias figuras clave.

Además, desde Honda han resaltado la complejidad de la nueva normativa, aunque mantienen la esperanza de revertir la situación junto a Aston Martin a la mayor brevedad posible.

Koji Watanabe y Adrian Newey, en la rueda de prensa de Aston Martin.

Koji Watanabe y Adrian Newey, en la rueda de prensa de Aston Martin.

Son conscientes de que requerirán tiempo y paciencia, pero también subrayan el talento de ambos equipos y la importancia de avanzar paulatinamente, de manera conjunta.

La fiabilidad y el rendimiento están lejos de ser satisfactorios, eso es una realidad. Otro aspecto es que el Gran Premio de Japón trastoca la configuración debido al nuevo rendimiento. Se complica el manejo y el despliegue energético, donde Honda, centro de la mayoría de los problemas, sufre excesivamente en los primeros grandes premios de la temporada.

No logran superar a Cadillac, y Alonso solo pudo superar a Lance Stroll, Sergio Pérez y a un Arvid Lindblad, que apenas pudo completar la vuelta de instalación.

El balance de la jornada del viernes no invita al optimismo. Alonso registró un tiempo de 1:33.596, quedando a 3.463 segundos del 1:30.1 de Oscar Piastri, con el único objetivo de terminar la carrera, ya que la recuperación completa seguirá siendo una misión hasta avanzado el calendario.

El valor simbólico de competir en Suzuka

Para Honda, un mal fin de semana en el GP de Japón no es simplemente otro fallo en el calendario: representa una derrota significativa ante su público, accionistas e ingenieros.

El daño a la reputación se acentúa al compararse con la etapa Red Bull: entre 2021 y 2024, el motor Honda -aunque gestionado por Red Bull Power Sources- logró cuatro títulos de pilotos y dos de constructores.

En la actualidad, ese mismo fabricante se encuentra asociado a un monoplaza que no completa las carreras y cuyos problemas recuerdan al capítulo más oscuro de su historia reciente: las vibraciones del motor de 2017 con McLaren.

El conflicto en la alianza Honda – Aston Martin ya está en marcha. El fabricante nipón, con el orgullo herido tras una actuación lamentable en los entrenamientos libres del GP de Japón, ha adoptado una estrategia ofensiva frente a Aston Martin. Aceptan parte de la responsabilidad… pero no totalmente.

Koji Watanabe, presidente de Honda Racing, ha argumentado que el problema de las vibraciones del monoplaza no es exclusivo de la unidad de potencia y que el chasis desarrollado por Adrian Newey también tiene su cuota de culpa.

Frente a un fin de semana complicado donde terminar la carrera sería un logro, el foco está puesto en el GP de Miami (3 de mayo), donde Honda planea introducir el primer motor destinado a superar la crisis.

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