Paula Beer ha resultado ser la ganadora del concurso organizado por ACYRE con una torrija clásica que ofrece en su puesto del Mercado de Numancia

El sabor de la torrija preferida siempre permanece en la memoria colectiva. Habitualmente, esta distinción recae en recetas transmitidas de generación en generación, ya sea de abuelas, madres o incluso propias. Sin embargo, en Madrid, a partir de ahora, una persona cuenta con este reconocimiento de manera oficial. La pastelera Paula Beer se alzó como vencedora en la sexta edición del Concurso de la Mejor Torrija Tradicional de Restauración de Madrid, que organizó la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (Acyre) y que tuvo lugar en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Madrid.
Paula Beer no es una novata en este certamen, dado que el año anterior ya obtuvo un premio en la categoría innovadora con su ‘bomba de torrija’. En esa ocasión, presentó una preparación realizada en la pastelería Nude Cake, ubicada en Alcorcón, mientras que ahora alcanza el podio gracias a una receta elaborada y servida en La Raspa VK, el puesto gastronómico que inauguró el año pasado en el mercado de Numancia (Puente de Vallecas).
La torrija premiada se prepara con un pan brioche elaborado por ellos mismos, remojado en leche infusionada con canela, limón y naranja. Para su elaboración, utilizan una técnica que ha tenido éxito entre numerosos chefs y pasteleros: en lugar de freír la torrija, la caramelizan con mantequilla en sartén. Este método da como resultado un producto simple y muy tradicional, pero ejecutado a la perfección.

Esta torrija se puede degustar en el espacio gastronómico que la pastelera dirige junto a su esposo, ubicado dentro del mercado vallecano, donde reinterpretan recetas tradicionales castizas con un toque moderno y desenfadado. Su oferta, que combina tapas y platos según la temporada, les ha permitido obtener un Solete de la Guía Repsol apenas meses después de haber abierto sus puertas.
El segundo lugar del concurso fue para la pastelería Manolo by Hermanas Manzano, situada en Colmenar Viejo; mientras que el tercer puesto correspondió a la pastelería El Rincón de Antonia, especializada en dulces árabes en Arganda del Rey.
Una torrija inspirada en la forma de un donut
Dentro de la categoría de torrija innovadora, otra de las grandes triunfadoras fue la creación de Iván Plademunt, chef al frente de Plademunt-El Restaurante Imaginario, ubicado en Alcalá de Henares. Este cocinero rescató la receta del hornazo dulce de Alcalá de Henares, una elaboración de origen medieval, transformándola en un postre innovador denominado Torridonut.

El hornazo es una masa dulce tipo mona, que se fríe con forma de donut. Su elaboración dura casi 40 horas, respetando los periodos de fermentación necesarios para lograr una textura esponjosa esencial en la receta. Una vez frita, se inyecta una leche infusionada con azúcar, canela, naranja y limón. Después de reposar, se cubre de forma tradicional con una mezcla de azúcar y canela.
Además, el restaurante Inclán Brutal Bar (C. de Álvarez Gato, 4) y la pastelería Formentor (C. de Hermosilla, 81) también tuvieron presencia en el podio dentro de la categoría innovación.

