Delcy Rodríguez acordó en el aeropuerto de Barajas con José Luis Ábalos la entrega de 6 millones de barriles de crudo venezolano para financiar al PSOE.
Los documentos aportados por Víctor de Aldama ante la Audiencia Nacional vinculan la visita de Delcy Rodríguez a España en 2020 con un cupo de petróleo valorado en 250 millones de dólares.
Un adelanto de cinco millones de euros relacionado con esta operación terminó en una cuenta bancaria ubicada en Rusia, lo que refuerza la hipótesis de una negociación efectiva.
Francisco Enrique Flores Suárez, empresario venezolano con conexiones en PDVSA y que está siendo investigado, habría tenido un papel central en la estructura del acuerdo.
Delcy Rodríguez, actual presidenta de Venezuela, sostuvo negociaciones en el aeropuerto de Barajas (Madrid) con José Luis Ábalos respecto a los 6 millones de barriles de crudo confirmados en el sobre que Víctor de Aldama entregó en la Audiencia Nacional.
Fuentes de la investigación, consultadas por EL ESPAÑOL, indican que la documentación presentada por Aldama y su testimonio vinculan la presencia de Delcy Rodríguez en España el 20 de enero de 2020 con un cupo petrolero destinado a financiar al PSOE y a la Internacional Socialista, presidida por Pedro Sánchez desde 2022, valorado en 250 millones de euros.
La información facilitada por el empresario sugiere que la visita de la entonces vicepresidenta de Nicolás Maduro a Madrid tenía, entre otros propósitos, negociar la entrega al PSOE de barriles de crudo de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).
Este material ha sido añadido a la causa secreta que investiga el juez Ismael Moreno, la cual relaciona aquella noche en el aeropuerto de Barajas con una operación financiera de gran envergadura para financiar a los socialistas.
Como ha revelado este medio, el sobre contiene documentos que acreditan la disponibilidad de un cupo de crudo de PDVSA por un valor de 250 millones de dólares.
Entre esos documentos figura un certificado fechado el 4 de febrero de 2020 que ofrece seis millones de barriles de crudo Boscán, con un plazo de vigencia de 45 días.
Según la investigación, la operación no se completó en su totalidad. No obstante, sí se concretó un anticipo de cinco millones de euros que acabó en una cuenta bancaria en Rusia.
Este dato es considerado crucial por los investigadores, pues confirmaría que la negociación superó la mera intención formal.
La puesta a disposición de los seis millones de barriles de crudo Boscán se produjo exactamente 15 días después de la visita de Delcy Rodríguez a España.
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ya había registrado en sus informes que Pedro Sánchez autorizó la visita de Delcy Rodríguez, tal y como se comprobó mediante una captura de pantalla que Ábalos envió a Koldo.
Además, Rafael Pérez, exsecretario de Estado del Ministerio del Interior, se encargó de proteger el domicilio donde se alojaría la mano derecha de Maduro.
La vivienda, localizada en la calle Oquendo de Madrid, fue alquilada por Víctor de Aldama y en la agenda oficial de la entonces vicepresidenta venezolana figuraba una cena con varios miembros del Gobierno español.
«Deberá entrar por autoridades. Arriba sobre las 23h», explicó Koldo García en mensajes de WhatsApp a los que accedió EL ESPAÑOL. «Lo último es el lugar donde va a alojarse», agregó el asesor de José Luis Ábalos tras enviar varias fotos a Rafael Pérez.
«Es un chalet. Ya están todos informados», confirmó, añadiendo que esa zona de la ciudad es considerada «una área de seguridad».
El contenido del sobre permite reinterpretar los hechos ocurridos en la madrugada del 20 de enero de 2020 en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Esa noche, Delcy Rodríguez aterrizó en Madrid en un avión privado procedente de Caracas, a pesar de que tenía prohibida la entrada al espacio Schengen debido a las sanciones de la Unión Europea desde 2018.
La vicepresidenta venezolana permaneció varias horas dentro de las instalaciones aeroportuarias sin pasar formalmente el control fronterizo, según la versión oficial.
Durante esa escala, se produjo una reunión con el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, acompañado por su asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
La figura de Francisco Flores
El hecho de que Delcy Rodríguez entregara luego a Aldama un sobre de PDVSA con la documentación relativa a la disponibilidad de seis millones de barriles de crudo subraya el papel fundamental que desempeñó el empresario en este asunto.
En esta operación surge un nombre crucial: Francisco Enrique Flores Suárez, un empresario venezolano con vínculos en la industria petrolera y una extensa red internacional.
Según ha podido saber EL ESPAÑOL, Flores Suárez está vinculado al contenido del sobre entregado por Aldama en la Audiencia Nacional.
Fuentes de la investigación indican que este empresario del chavismo, relacionado con PDVSA, habría tenido un rol significativo en la estructura de la operación.
Incluso se indaga si pudo actuar como intermediario o testaferro en la red empresarial destinada a canalizar los fondos.
Aldama ha declarado que Flores Suárez tuvo al menos un encuentro en Caracas con él y con el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Este último ha negado tal reunión, pero admite haber coincidido con Aldama en un vuelo privado hacia República Dominicana.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil examina la posible relación empresarial entre Flores Suárez y el expresidente, así como su implicación en la trama.
Sin embargo, deberá afrontar un revés ya que días después de que el Tribunal Supremo de Venezuela abriera un expediente contra Flores Suárez, su grupo inversor y su fundación anunciaron su fallecimiento.
El supuesto fallecimiento de Flores Suárez ocurre en un momento de especial relevancia jurídica. Su persona estaba bajo el escrutinio de investigaciones tanto en España como en Venezuela, donde enfrentaba un proceso judicial abierto.

