El entrenador salmantino ha descubierto la clave para dirigir la mejora del equipo blanco en un momento decisivo de la campaña.
Más información: El Real Madrid se impone en un derbi frente al Atleti dominado por Vinicius y mantiene viva la lucha por La Liga
Ha llegado la fase crucial de la temporada, y el Real Madrid muestra un claro progreso. Finalmente, tras varios intentos y señales de recuperación desde el cambio de técnico, el avance del equipo empieza a ser tangible.
La eliminatoria de Champions League frente al Manchester City y la reciente remontada contra el Atlético de Madrid confirman esta tendencia en términos de resultados. Por primera vez, el Real Madrid acumula cinco jornadas consecutivas ganando desde la llegada de Arbeloa al banquillo.
Sin embargo, no se trata solo de cifras; las sensaciones recuperan confianza. El técnico salmantino ha logrado adaptar a dos jugadores clave como Valverde y Vinicius, quienes previamente no rendían como se esperaba y ahora resultan decisivos en cada encuentro. Esto sucede justo cuando se acerca el momento de definir los grandes títulos.
Un conjunto victorioso
A lo largo de la temporada, el Real Madrid experimentó momentos en los que dejó de ser un conjunto ganador. Al menos, no consiguió triunfar con la regularidad que se espera de un equipo con la exigencia de aspirar siempre a lo máximo.
El inicio del curso fue indiscutiblemente positivo en este aspecto. Con Xabi Alonso al mando, el Real Madrid arrancó con siete victorias seguidas entre Liga y Champions, lo que elevó sus expectativas.
Hasta que justo el Atlético de Madrid se interpuso en su camino con una derrota contundente en el Metropolitano.
Vinicius y Arbeloa se saludan en el derbi ante el Atlético de Madrid Reuters
Tras este traspié, el Bernabéu disfrutó de otra racha de seis victorias consecutivas, aunque luego todo comenzó a desmoronarse.
Luego de una caída en el rendimiento, la última vez que el Real Madrid consiguió una serie positiva similar fue en enero pasado.
Fue en ese momento cuando derrotó al Atlético de Madrid en las semifinales de la Supercopa de España, pero después de la derrota frente al Barça en la final, que terminó por costarle el cargo a Xabi Alonso, el Real Madrid no había logrado encadenar tantas victorias.
Con Arbeloa al frente hubo varias señales de mejoría, pero eran momentos aislados en cuanto a resultados, que no lograban consolidarse y demostraban que aún quedaba mucho por mejorar.
Valverde marca ante Musso, el portero del Atlético de Madrid. REUTERS
De modo parecido ocurría con Alonso en el banquillo. Aunque las rachas positivas surgían, no siempre se acompañaban de un estilo de juego confiable o convincente.
En las últimas semanas, la situación ha cambiado radicalmente. La manera en que se deshizo del City en Champions fue sobresaliente, y, en el intervalo, el Real Madrid ha venido ganando de manera consistente, incluyendo la remontada en el derbi ante el Atlético a pesar de terminar con un jugador menos.
Vinicius y Valverde encajan en el puzle
La transformación en el Real Madrid se refleja especialmente en dos jugadores. Vinicius y Valverde representan esta evolución, pasando de ser sombras de sí mismos a figuras fundamentales para el equipo.
Bajo el mandato de Xabi Alonso, nunca lograron conjuntarse adecuadamente. Es conocido que Vinicius y Xabi Alonso no encajaban, evidencia que se hizo pública con el desencuentro durante El Clásico del Bernabéu, que no tuvo repercusiones para el jugador, pero quedó claro para todos.
Vinicius se encontraba incómodo, especialmente por sus numerosas suplencias, y esto afectaba al conjunto blanco al perder a un jugador crucial. Desde el primer momento, Arbeloa se encargó de cambiar esta situación, mostrando gran cercanía hacia el brasileño.
Vinicius celebra su gol ante el Atlético de Madrid. Reuters
Los mensajes públicos del técnico y su apoyo constante permitieron que Vinicius recuperara su protagonismo. Como demostró con el gol decisivo en el derbi.
La situación de Fede Valverde es similar. Se sentía limitado en el lateral derecho con Xabi Alonso, y la libertad que le ha dado Arbeloa para salir de esa posición ha supuesto un claro alivio. Ahora resurge como un jugador versátil y sin restricciones para desplazarse por el campo.
Ya ha quedado para la historia su actuación contra el Manchester City en Champions, y también anotó en el derbi contra el Atlético. El uruguayo continúa siendo el pulmón del Real Madrid.
Las tareas pendientes de Arbeloa
Tras lograr que el equipo suene afinado con dos protagonistas principales, aún queda por integrar a dos piezas importantes: Kylian Mbappé y Jude Bellingham.
Las lesiones los mantuvieron fuera varias semanas y ahora es complejo reincorporar a ambos en un conjunto que funciona a la perfección. Arbeloa tendrá que analizar con detenimiento qué ajustes realizar tras haber encontrado el equilibrio apostando por cuatro centrocampistas.
Arbeloa se saluda con el Cholo Simeone. EFE
De hecho, fue ese uno de los desafíos que enfrentó Xabi Alonso sin demasiado éxito. El técnico tolosarra experimentó con distintas fórmulas buscando la excelencia hasta que finalmente apostaba por un tridente ofensivo. “Que siga con lo suyo”, le dijo Guardiola.
Mientras tanto, Arbeloa ha demostrado su valía al dejar atrás en poco tiempo a entrenadores con mayor experiencia. Mourinho, Guardiola y Simeone, a quienes respeta profundamente, ya sucumbieron ante él. El Real Madrid mantiene su foco en continuar su progreso cuando la temporada entra en su etapa decisiva.

