Kiko Rivera, DJ de 42 años, revela que Cristiano Ronaldo lo llamó y le solicitó un millón de euros

Kiko Rivera El popular DJ español, hijo de Isabel Pantoja, narró en un podcast una insólita historia con el futbolista portugués durante su etapa en la Juventus.

Más información: Cristiano Ronaldo, víctima de fraude: una clínica de Perú utiliza su imagen como falso médico en vallas y campañas en redes

Kiko Rivera convirtió una llamada de Cristiano Ronaldo en una de las historias más compartidas recientemente.

El DJ recordó en el pódcast Torreznos cómo el crack portugués se comunicó con él hace varios años y de qué manera esa charla derivó en una propuesta tan inesperada como surrealista. «Le pedí un millón de euros», contó entre risas, iniciando un relato que mezcla ego, fama y sentido del humor.

El origen se ubica en uno de los periodos de mayor popularidad de Kiko. Acababa de salir de Gran Hermano cuando, según narró, recibió la llamada de Beto, que en aquel momento era el portero portugués del Sevilla.

El guardameta le informó que estaba concentrado con la selección de Portugal y que Cristiano deseaba hablar con él, solicitándole permiso para facilitarle su número. Rivera admitió que quedó sorprendido ante la idea de que una estrella mundial del fútbol se interesara personalmente por él.

Desde ese instante, su imaginación hizo lo suyo. El DJ creyó que el siguiente paso era lógico: ser contratado para pinchar en una fiesta privada del delantero, una oportunidad que, en su mente, podía abrirle puertas fuera de España y fortalecer su perfil internacional.

Se visualizaba «pinchando en Italia», aprovechando que en aquel entonces Cristiano jugaba en la Juventus, y soñaba con integrarse en el circuito de eventos exclusivos relacionados con el futbolista.

La realidad, sin embargo, fue muy distinta. Kiko contó que, tras varios días de espera, recibió un mensaje por WhatsApp en el que el propio Cristiano se identificaba, y luego le devolvió la llamada.

Cristiano Ronaldo, en su avión privado

Cristiano Ronaldo, en su avión privado

Fue entonces cuando descubrió el verdadero motivo del contacto: el portugués quería que pasara por un tratamiento capilar. Ronaldo había inaugurado una clínica en Madrid y buscaba un caso muy visible para publicitar su negocio. El DJ explicó que el delantero pensó en él porque, según su opinión, era «el calvo más conocido», razón por la cual fue seleccionado.

Inicialmente, Rivera no estaba interesado. Afirmó que no planeaba someterse a un injerto capilar y que comunicó esto a su representante. Según contó, su agente le sugirió que estableciera una cifra elevada: pedir una cantidad alta para que, si aceptaban, la oferta fuera irresistible.

Kiko siguió este consejo y lanzó su particular desafío al futbolista: «Dile que pida un millón de euros, que a él no le supone nada». La respuesta del entorno de Cristiano fue un «no» tajante y la propuesta se descartó de inmediato.

El relato, entre risas en el estudio, funciona como un reflejo en miniatura del choque entre dos universos: el de un DJ televisivo, personaje habitual de la prensa rosa, y el de una figura global del deporte que administra su imagen como una marca.

Kiko se quedó sin contrato y sin injerto, pero con una historia que encaja a la perfección con su estilo: exagerado, consciente de sí mismo y siempre dispuesto a bromear mientras relata cómo un día Cristiano Ronaldo le llamó… y él le pidió un millón de euros.

Scroll al inicio