La dirección del PSOE de Madrid considera que Óscar López será su aspirante en 2027, aunque dicha designación depende de un proceso de primarias cuyo calendario todavía no se ha establecido.
Ferraz pospondrá la confirmación de Óscar López hasta obtener el resultado de María Jesús Montero en las elecciones andaluzas para evaluar el impacto de los ministros como candidatos.
El partido contempla demorar el proceso de primarias para mantener abiertas todas las alternativas y estudiar el contexto electoral en otras regiones.
Experiencias previas, como las candidaturas de Trinidad Jiménez y Reyes Maroto, evidencian las dificultades de presentar candidatos poco conocidos con escaso tiempo para posicionarse.
La dirección del PSOE de Madrid da por sentado que su candidato para las elecciones autonómicas de mayo de 2027 será Óscar López. Sin embargo, esta elección no es automática: está supeditada a un proceso interno de primarias cuyo calendario aún no ha sido definido.
Un debate que parecía improbable se ha abierto tras el resultado de las recientes elecciones autonómicas. En Aragón, el desempeño fue negativo, pero en Castilla y León, aunque el PSOE perdió, el partido mostró una reacción.
En este entorno, dentro del partido vuelve a tomar fuerza la opción de apostar por perfiles con verdadera inserción territorial.
Por ello, en Madrid resuena el nombre de Javier Ayala, aunque el alcalde de Fuenlabrada ha rechazado cualquier propuesta y afirma estar centrado en su gestión local.
El método para seleccionar al candidato del PSOE para las autonómicas se desarrolla en fases. Primero se abre el período para precandidaturas, donde los interesados se presentan formalmente. Luego, deben juntar un número mínimo de avales provenientes de la militancia.
Solo si existen varios candidatos que superen este requisito, se procede a realizar primarias con votación directa.
En caso contrario, si solo se presenta un aspirante —como sucedió con Juan Lobato en 2022— este es proclamado automáticamente sin necesitar campaña ni sufragio.
El ejemplo de Lobato es ilustrativo. El exsecretario general del PSOE de Madrid presentó su precandidatura en septiembre de 2022 y, al no contar con rivales, fue proclamado candidato pocos días después. No hubo urnas. En esa ocasión, el calendario fue adelantado.
Actualmente, la situación es diferente. Según ha sabido EL ESPAÑOL, las agrupaciones madrileñas esperan que Ferraz establezca el calendario, aunque en el partido de Madrid no se descarta adoptar una estrategia inversa a la de entonces: aplazar al máximo el proceso.
¿La razón? Extender los plazos permite mantener abiertas todas las hipótesis y valorar el denominado efecto ministro: que un miembro del Gobierno de Pedro Sánchez encabece la lista, tal como ha sucedido en Aragón (Pilar Alegría) y ocurrirá en Andalucía (María Jesús Montero) y Comunidad Valenciana (Diana Morant).
En el PSOE reconocen que el cronograma no es solo una cuestión organizativa, sino también política: cuanto más tarde se activen las primarias, mayor será el margen para evaluar el contexto electoral y medir el éxito de otras candidaturas vinculadas al presidente del Gobierno.
De todas formas, será el Comité Federal quien determine la fecha, y, según fuentes socialistas, esa decisión se tomará tras las elecciones andaluzas.
Tras ello, el actual secretario del PSOE de Madrid, Óscar López, junto con su colaboradora más cercana, Pilar Sánchez Acera, decidirán si convocan primarias en enero o adelantan el proceso a septiembre, como hizo Lobato.
Retrasar estas elecciones internas permitiría al PSOE disponer de más tiempo para analizar resultados en otras regiones, valorar el desgaste o la fortaleza de sus siglas y optar, con mayor información, por un posible relevo a Óscar López.
Trinidad Jiménez, antecedente
No obstante, si el PSOE de Madrid logra posponer el proceso hasta enero y ese candidato no fuera Óscar López, surgiría el desafío de presentar una figura poco conocida en apenas cuatro meses.
Como antecedente, cabe recordar que esta no sería la primera vez que el PSOE debe construir una candidatura en un plazo muy reducido.
Trinidad Jiménez fue nombrada candidata a la alcaldía de Madrid en 2003 con solo unos meses para prepararse, en un proceso impulsado por la dirección federal.
Las encuestas preelectorales indicaban un empate técnico entre el Partido Popular y las formaciones de izquierda (PSOE e Izquierda Unida). Sin embargo, el resultado final fue distinto: el PP obtuvo mayoría absoluta.
Aun así, Trinidad Jiménez logró el mayor número de concejales socialistas en Madrid desde que el PSOE perdió la alcaldía.
Más recientemente, Reyes Maroto en el Ayuntamiento de Madrid volvió a evidenciar las dificultades para posicionar en poco tiempo a un perfil poco conocido del electorado, a pesar de ser ministra.

