Agricultores españoles reportan pérdidas cercanas a 2 millones de euros anuales debido a daños causados por jabalíes y conejos: “Son una plaga”

Los mayores daños han afectado a los cereales de invierno y a las leguminosas

Conejo en el campo. (Europa

Los agricultores españoles alertan sobre el aumento de especies como el jabalí y el conejo, que ha incrementado las pérdidas económicas en el sector agrícola, además de representar un peligro para la salud animal y la seguridad de las vías. Este fenómeno impacta en explotaciones agrícolas de toda la península, afectando directamente la rentabilidad y la continuidad de muchas de ellas, según un informe difundido este domingo por la Agencia EFE.

El impacto de la fauna salvaje en los cultivos se refleja en datos proporcionados por la fundación Artemisan, que, basándose en cifras de Agroseguro, ha estimado en 26.617 hectáreas la superficie afectada por daños causados por fauna en 2024, con un costo aproximado de 1,8 millones de euros en perjuicios. El ataque de especies cinegéticas, principalmente en cultivos herbáceos situados en la meseta central y en el sur de la península, ha sido destacado por el avance del informe 2025 de Agroseguro.

Los datos preliminares del informe 2025 de Agroseguro señalan que los daños más significativos se concentran en los cereales de invierno y las leguminosas, con siniestros localizados en ambas Castillas y la meseta sur. Entre los episodios más relevantes está el ataque masivo a 16.000 hectáreas de cultivos ocurrido en abril; sin embargo, los informes de daños por fauna cubren varios meses: febrero, marzo, abril, mayo y junio.

Repercusiones del aumento de fauna salvaje en el campo español

A la destrucción de las cosechas se suman riesgos sanitarios, como la reciente aparición de peste porcina africana en jabalíes en la provincia de Barcelona. Asimismo, fuera del ámbito agrícola, la sobrepoblación de jabalíes tiene consecuencias en la seguridad vial, señala a EFE Pere Roqué, presidente de Asaja en Cataluña. Según sus declaraciones, el jabalí está ligado a más de 15.000 accidentes de tráfico anuales. Roqué atribuye esta situación al crecimiento exponencial de la población de estos animales en los últimos 30 años, período durante el cual se calcula un aumento del 550%, alcanzando hasta dos millones de ejemplares, según estimaciones de la fundación Artemisan y las federaciones de caza. Para él, la mejor “vacuna” para el jabalí “es la caza”, ya que, de no implementarse, “el problema real aumentará”.

Las organizaciones agrarias también han señalado el papel que han tenido los programas ambientales y la suspensión de la actividad cinegética durante la pandemia de covid-19 en la evolución de esta problemática. Desde COAG, Javier Fatás, responsable de Fauna Silvestre, denuncia el “descontrol” de las poblaciones salvajes, que representa “pérdidas considerables” para los agricultores y riesgos para la salud. Un informe de la organización estima en más de un millón las hectáreas afectadas, principalmente por conejos.

Bomberos y Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid lograron rescatar a un jabalí que había quedado atrapado en un lago dentro de un campo de golf en Majadahonda; el animal entró al agua temprano en la mañana y no pudo salir, informó un portavoz de Emergencias 112. (Fuente: Emergencias Madrid)

Anastasio Yébenes, responsable de sectores agrícolas en la Unión de Uniones, considera en declaraciones a EFE que la situación ha superado la capacidad de respuesta de las administraciones, ya que “la fauna silvestre está consumiendo los campos, sobre todo los conejos”. Yébenes ha solicitado declarar la emergencia cinegética en las zonas afectadas por las plagas y ha puesto énfasis en el efecto de los programas de reintroducción de especies como el lince o el águila real, puesto que, en su opinión, han ocasionado la introducción de conejos como fuente alimentaria para estos depredadores.

El portavoz de la Unión de Uniones también criticó la mezcla entre conejos de granja y silvestres para producir híbridos que califica como “monstruos”, “de mayor tamaño, con una mayor tasa reproductiva” y capaces de devastar cultivos, subir por las parras y olivos e incluso morder la corteza de los árboles para obtener la savia.

A esta cuestión agrícola se suma un riesgo sanitario ya verificado en la Comunidad de Madrid. Yébenes recordó el brote de leishmaniosis humana en Fuenlabrada, atribuido a los conejos silvestres, destacando que estos animales ya han invadido ambientes urbanos.

*Con información de EFE

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