Abascal fortalece vínculos con líderes ultraderechistas internacionales durante su visita a Hungría, dejando atrás controversias internas.

El dirigente de Vox desvincula su discurso de los recientes resultados electorales en Castilla y León y de las críticas sobre autoritarismo en la formación, participando en español en la Conferencia de Acción Política Conservadora organizada por Viktor Orban, quien lo ha llamado «jefe».

Santiago Abascal, durante su discurso este sábado en Budapest (Hungría), en la Conferencia de Acción Política Conservadora organizada por Viktor Orban.

«Fueron los españoles quienes descubrieron América, y junto a nuestros casi compatriotas y hermanos portugueses, circunnavegamos el globo; una de las obras civilizadoras más importantes de la Historia tiene origen español […]. Sánchez actúa como un aprendiz de tirano. Reconquistamos España tras siete siglos bajo dominación musulmana, y lo lograremos nuevamente».

Santiago Abascal concluyó así su intervención este sábado en la Conferencia de Acción Política Conservadora de Hungría, convocada por el partido de Viktor Orban -quien se refirió a él como su «jefe» por presidir el grupo de Patriotas Por Europa-. También asistieron el presidente argentino, Javier Milei, el ministro italiano Matteo Salvini, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu (con mensajes grabados), y la líder de los ultras alemanes, Alice Weidel, quien habló justo antes que el secretario general de Vox.

Con esta participación, Abascal se distanció durante unas horas de los resultados electorales de Vox en Castilla y León, que han supuesto un ligero frenazo a las expectativas internas, así como de las críticas dentro de su partido, entre ellas la del exlíder de esa comunidad, Juan García-Gallardo, quien lo acusó en EL MUNDO de eliminar todo tipo de pluralismo interno, de entregar la formación al grupo empresarial de Julio Ariza y a Kiko Méndez-Monasterio, y de obtener beneficios personales a través del partido, mediante su esposa.

Muy alejado de estas disputas, Abascal dedicó parte de su breve intervención, que realizó en español, a acusar a Pedro Sánchez de ponerse «del lado de los ayatolás, el bolchevismo, de Lula que encarcela y tortura a Bolsonaro y de Hamás». Lo señaló, como presidente de la Internacional Socialista, de apoyarse en esos grupos «porque financian el islamocomunismo internacional que destruye Europa», además de respaldar al inversor George Soros, originario de Hungría y frecuente blanco de discursos de ultraderecha.

También responsabilizó al presidente del Gobierno español del «notable aumento de las violaciones» que, según dijo, ocurren en España, y anunció que Vox promoverá «deportaciones masivas» de inmigrantes «cuando asuman el poder». «Sánchez representa la amenaza principal para España y Europa», afirmó Abascal antes de calificarlo como «tirano» y «traidor».

El líder de Vox pronunció este discurso ante, según señaló, «la mejor gente de todo el mundo», los «patriotas y conservadores europeos». Destacó que Hungría ha sido «una luz brillante en la oscuridad» en la construcción de «una Europa grande, una Europa libre», un «reflejo fiel de la civilización cristiana», heredera de «Roma, Atenas y Jerusalén».

«Nuestros enemigos nos odian por lo que somos», expresó refiriéndose al régimen de Orban en Hungría, «un modelo fundado en la tradición», oponiéndolo a la «Comisión Europea», que, según indicó, «empobrece nuestros hogares y derrumba barreras permitiendo la entrada de inseguridad y crimen». Los «patriotas», aseguró, construirán «una Europa auténtica», diferente a la de «una élite oscura, no electa y oculta en los despachos de Bruselas».

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