La dirección del centro tomó la decisión a solicitud de su abogado

Los hermanos Julián y Manuel González temen ser identificados por otros presos en la cárcel de Badajoz y sufrir represalias físicas. Por este motivo, solicitaron el pasado lunes —dos días tras su ingreso en prisión— su traslado a un módulo de aislamiento para evitar posibles agresiones. La dirección del centro atendió esta demanda y desde entonces permanecen en aislamiento.
Ambos se encuentran en prisión provisional desde la noche del pasado sábado, cuando el juez del Tribunal de Instancia de Villafranca de los Barros (Badajoz) ordenó su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza por acabar violentamente con la vida de su vecina Francisca Cadenas, de 59 años, y enterrar su cuerpo en su propia casa durante casi nueve años, hasta que la UCO halló los restos óseos hace una semana. Ambos están siendo investigados por presuntos delitos de asesinato y contra la libertad. Uno de ellos, el menor, Juli (50 años), ya confesó el crimen, atribuyéndolo a un «ataque de ira» tras, según su versión, haber sido sorprendido por la víctima cuando él estaba esnifando cocaína en su vivienda. Francisca se había acercado al domicilio para interesarse por la salud de su tío, enfermo y que se encontraba también en la casa, según relató el detenido. El otro hermano, conocido como ‘Lolo’, rechaza por ahora cualquier implicación en el caso, aunque ni el juez ni la investigación aceptan su versión.
Los acusados cumplen ya su cuarto día en prisión provisional, a la espera de la resolución del recurso presentado por su abogado, José Duarte, quien confirmó a este medio haber pedido su traslado desde el módulo 2, donde están actualmente, para minimizar riesgos dada su notoriedad tras aparecer sus imágenes de forma constante en todos los medios desde su detención y acusación por la Guardia Civil. Canal Extremadura adelantó esta noticia.
Después de pasar por el módulo de ingreso y luego por el módulo 2, el lunes por la tarde fueron trasladados a un módulo de aislamiento, medida tomada por la dirección del centro atendiendo la solicitud de los propios internos para impedir cualquier contacto con el resto de la población penitenciaria. Desde entonces, permanecen solos durante todo el día junto a los funcionarios de prisiones, sin acceso al patio común y realizan sus paseos individuales.
El abogado confirmó que los hermanos pidieron este traslado por temor a sufrir agresiones físicas y verbales de otros presos. El Reglamento Penitenciario establece esta medida temporal «cuando sea necesario para proteger la vida o integridad física del recluso». El cambio a este módulo implica también que sus paseos se hagan sin contacto con otros internos. José Duarte presentó ayer un recurso de reforma y, subsidiariamente, de apelación contra la orden de prisión provisional del 14 de marzo.
EL MARIDO Y LA PRIMERA NOCHE
El esposo de Francisca Cadenas, Diego Meneses, expresó sentirse «muy aliviado» tras el esclarecimiento de la desaparición de su esposa hace casi nueve años y agradeció el trabajo realizado por «la UCO y toda la Guardia Civil». Sin embargo, puntualizó ante los medios en Hornachos que en la noche en que se perdió el rastro de su mujer se cometió un «único error» cuando los agentes, al registrar la vivienda de los dos hermanos detenidos, no inspeccionaron completamente la casa. Según relató, solo revisaron una zona de «tres o cuatro metros con una iluminación similar a la de una vela» y no entraron en una habitación en la que los detenidos indicaron que dormía un familiar enfermo, el tío de uno de ellos.
De este modo, según su testimonio, los agentes pronto dijeron: «Retrocedamos, aquí no hay nada», lamentando que, aunque se registraron todas las viviendas, aquella (la de los dos hermanos detenidos) se inspeccionó solo por unos metros con una luz apagada. Concluyó que si se hubiera registrado a fondo la casa de los detenidos, «su esposa se habría encontrado» y «el caso se habría resuelto en la primera noche».

