CCOO ha denunciado que en ciertos casos de suspensión la empresa ha mencionado supuestos tiempos de espera promedio excesivos en la entrega

La Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO ha presentado este jueves ante la Audiencia Nacional una denuncia contra la empresa española Glovo, acusándola de ejecutar un expediente de regulación de empleo (ERE) “encubierto”, tras considerar que la compañía de reparto ha procedido a un “despido masivo” de empleados, superando en los últimos 90 días la cifra de 30 despidos.
El sindicato apunta que este aumento en los despidos exige la presentación de un ERE justificado y negociado con la representación de los trabajadores. Además, CCOO criticó que, solo en una provincia de España, “Glovo supera los 30 despidos en un solo mes”, y que la mayoría deberían ser declarados improcedentes al respaldarse en un régimen sancionador que no debería aplicarse según el convenio colectivo vigente en la empresa.
“En algunos casos de despido, Glovo argumenta supuestos tiempos de espera promedio en la entrega excesivos y lo que denominan ‘no shows’”, explicó la organización sindical. Ante esta situación, el sindicato ha alertado que “se están atribuyendo problemas ajenos al trabajador para justificar despidos disciplinarios”.
Por otra parte, desde el sindicato señalaron que todas las causas de los despidos se suman a la estrategia empresarial de externalización de la plantilla mediante diversas empresas fantasma que Glovo denomina flotas. En este contexto, CCOO destacó que esta práctica de “cesión ilegal” de trabajadores, que la empresa pretende intensificar, se realiza con el único propósito de precarizar, dividir e impedir la organización de las personas trabajadoras en Glovo.
Glovo anunció un ERE para 750 repartidores
El Juzgado Mercantil 2 de Barcelona rechazó la demanda interpuesta por la empresa Just Eat contra Glovo, que solicitaba 295.000.000 euros por competencia desleal, al determinar que la plataforma actuó siempre «dentro de la legalidad» y que los contratos desde 2019 garantizaban la autonomía de los repartidores, permitiendo que operaran bajo régimen de autónomo.
La denuncia de CCOO llega una semana después de que Glovo comunicara a los sindicatos su intención de realizar un ERE que podría afectar hasta 750 trabajadores en 60 ciudades españolas. Esta resolución empresarial se produce un año después de la regularización de los repartidores, que previamente laboraban como falsos autónomos.
Glovo acumula diversas multas debido a la contratación bajo el régimen de falso autónomo de sus repartidores en varias comunidades autónomas como Asturias, Cataluña, Madrid, País Vasco, Galicia, Castilla y León, Extremadura y Cantabria.
Según la empresa española, se ha visto obligada a ejecutar este expediente de regulación y a reducir su servicio en diferentes provincias para “evitar su cierre”. En un comunicado, Glovo informó el 11 de marzo que mantendrá su actividad habitual en 800 localidades de España, a pesar de haber suspendido servicios en más de cincuenta ciudades.
“Después de esta difícil decisión, la compañía continuará trabajando para consolidar el modelo operativo y ofrecer la mejor experiencia posible a usuarios y establecimientos que confían en la app”, indicó la empresa en su comunicado.
Algunos empleados ya habían denunciado despidos en meses anteriores, basados en supuestas ausencias o retrasos injustificados en los pedidos, situación que alertó a los principales sindicatos (CCOO y CGT), quienes en febrero denunciaron un posible ERE encubierto y amenazaron a la empresa con movilizaciones nacionales si persistían las prácticas antisindicales. Tras el anuncio de Glovo, el sindicato optó por acudir a la justicia.

