El Balón de Oro 2024 se posiciona en el mercado, manifestando preferencia por vestir de blanco, y busca aprovechar su última oportunidad en la vitrina de la Champions.
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Existen noches en el fútbol cuyo peso trasciende el mero marcador. La del 10 de marzo pasado en el Santiago Bernabéu fue especialmente significativa para Rodri Hernández.
El mediocampista madrileño del Manchester City, Balón de Oro 2024 y figura esencial en los planes de Pep Guardiola durante años, pisó el estadio que podría convertirse en su hogar la próxima campaña y se marchó tras una derrota por 3-0, además de recibir abucheos del público que, curiosamente, es quien más debería apoyarle.
El Bernabéu le silbó durante la presentación de los equipos, aún resonaban en la memoria madridista algunas de sus declaraciones posteriores a la gala del Balón de Oro. Una velada para olvidar que, no obstante, no cierra puertas sino que las mantiene ligeramente abiertas pensando en el verano.
El partido de ida de octavos mostró a un City en un momento bajo. Guardiola optó por un sistema ofensivo dejando a Rodri como único pivote real, lo que lo dejó desprotegido ante la presión intensa y el ritmo impuesto por el Madrid.
El jugador madrileño no logró dominar el mediocampo como de costumbre, los huecos aparecieron demasiado rápido, y la actuación de Federico Valverde -con hat trick incluido- selló un panorama casi inalcanzable para el partido de vuelta.
Ese encuentro supuso, en términos de percepción y narrativa, un evidente retroceso para los planes de Rodri si pretende dar el salto al Bernabéu en los próximos meses. En el fútbol, al igual que en la política, las imágenes son determinantes.
Sin embargo, el propio centrocampista fue de los primeros en no rendirse. «La Champions es un ida y vuelta. Queda el duelo de vuelta y vamos a analizar y corregir lo que no funcionó. Hay que meter el balón y convertir goles», declaró con determinación ante la prensa tras el partido.
Rodri Hernández, en acción durante el Real Madrid – Manchester City de Champions League Europa Press
Pocas horas previas al encuentro de este martes en el Etihad, el mensaje seguía intacto: «Debemos ser más efectivos contra el Real Madrid. Contamos con el juego y la capacidad de generar oportunidades». Son palabras de alguien que, sin importar lo que le depare el mercado estival, continúa sin rendirse.
Esa misma semana, Rodri abrió otra ventana sobre su porvenir. El madrileño evitó descartar la opción de salir del Manchester City al finalizar la temporada. «Ahora no voy a responder a eso. Creo que es tiempo de concentrarse en lo que tenemos como equipo en esta temporada. Luego ya se verá», respondió con una ambigüedad calculada.
En Inglaterra circula la información de que Rodri habría transmitido a Guardiola y al director deportivo Hugo Viana su voluntad de no renovar -su contrato vence en 2027- y de buscar un nuevo desafío tras cumplir 30 años.
El Real Madrid tendría vía libre para intentar ficharlo, en una operación que podría situarse alrededor de los 50 millones de euros, cifra bastante inferior a su valor real de mercado, dado que su contrato finaliza en 2027 y el City no desea perderlo gratis un año después.
El Madrid mantiene reservas
En Valdebebas, por otra parte, el entusiasmo se modera con precaución. El perfil de Rodri es muy valorado en las oficinas —es el tipo de pivote completo con inteligencia posicional y liderazgo requerido tras la salida de Toni Kroos—, pero su situación no encaja con la política habitual del club: cumplirá 30 años en 2026, no llega libre y presenta una lesión de rodilla seria que le dejó fuera casi una temporada completa.
Rodri Hernández, rodeado de jugadores del Real Madrid Reuters
Esto no representa un rechazo definitivo. Se postergará una decisión hasta evaluar el rendimiento de Rodri en el Mundial de este verano. Si supera ese examen físico y deportivo con éxito, la negociación podría avanzar. De no ser así, existen otras opciones consideradas.
Las alternativas no resultan sencillas. Vitinha, el cerebro del PSG, con 25 años, ofrecería una apuesta sin los riesgos médicos que supone Rodri, pero el club parisino exige cerca de 100 millones de euros, cifra que los blancos consideran elevada, y el portugués ha enfriado los rumores, descartando en marzo una salida cercana.
Enzo Fernández, campeón mundial con Argentina y capitán del Chelsea, es otro candidato que ha estado en la órbita durante años y que incluso ha expresado su deseo de jugar en el Real Madrid, pero el club londinense pide al menos 120 millones, importe que Florentino Pérez juzga excesivo para el perfil del futbolista.
Una posible remontada heroica
En este contexto, una eventual remontada del City en el Etihad el martes 17 de marzo se añade como una variable más en la ecuación. Los de Pep necesitan anotar cuatro goles y mantener su portería imbatida para superar la eliminatoria en los 90 minutos; con tres goles y sin encajar, la eliminatoria se iría a la prórroga.
Un escenario casi milagroso en teoría, pero el fútbol está lleno de sorpresas. Si Rodri lidera esa remontada inesperada de la temporada, si es el artífice que coloca al City cerca de los cuartos de final, la narrativa cambiaría radicalmente.
No solo afectaría a la eliminatoria, sino también a su futuro: sería la mejor carta de presentación ante el club al que aspira llegar. En el Bernabéu, como él mismo sabe, las imágenes tienen peso. Y esta podría ser la instantánea que transforme todo.

