La Asociación Pro Guardia Civil ha solicitado a la directora del cuerpo que se equipen los vehículos patrulla con armeros homologados, motivado por el aumento de tiroteos y actividades relacionadas con el narcotráfico en Andalucía.
En la actualidad, muchos agentes transportan fusiles de asalto sin contar con medidas de seguridad adecuadas, llevándolos en el maletero o en el asiento trasero, lo que representa un riesgo operacional y logístico.
La ausencia de armeros dificulta la respuesta rápida ante situaciones peligrosas y disminuye la protección de los guardias civiles en zonas con altos niveles de conflicto.
Se propone dar prioridad a la instalación de armeros en vehículos de unidades de Seguridad Ciudadana situadas en las zonas de mayor riesgo, como Andalucía, antes de extender esta medida al resto del territorio español.
Los ‘reinos de taifas’ que el narcotráfico ha establecido en algunas áreas de Andalucía, como la costa de Cádiz o las proximidades del río Guadalquivir, provocan que los guardias civiles de los cuarteles cercanos deban efectuar patrullas portando su fusil de asalto (HK-G36).
El inconveniente radica en que la mayoría de las patrullas carecen de un armero homologado. “Los agentes están obligados a llevar su fusil, pero dado que escasean las patrullas equipadas con armeros, lo transportan en el asiento trasero o en el maletero”, señala un miembro de la Benemérita.
“No resulta operativo ni seguro trasladar un fusil de asalto en un vehículo rotulado sin ninguna protección de seguridad”. “Se trata de una solución precaria y estamos hablando de un arma larga de fabricación alemana”.
Como prueba, el presidente de la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), Francisco Javier Pajuelo, ha remitido una carta a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, alertando sobre esta “situación problemática detectada”.
“Las unidades de Seguridad Ciudadana disponen actualmente de armas largas reglamentarias. Sin embargo, frecuentemente no cuentan con vehículos oficiales provistos de armeros homologados que garanticen su transporte seguro, inmediato y conforme a la normativa”, explica APROGC en su escrito.
“La falta de vehículos equipados con armeros homologados imposibilita el transporte seguro del arma larga durante el servicio habitual, complica su disponibilidad inmediata en situaciones de alto riesgo y limita la capacidad de respuesta proporcional de las patrullas”.
La carta destaca ante la Dirección General de la Guardia Civil que obligar a los agentes destinados en la costa andaluza, afectada por el narcotráfico, a portar su fusil durante tareas de seguridad ciudadana y de vigilancia en playas sin proveer los coches patrulla con armeros, representa un “obstáculo logístico” en la labor diaria.
Asimismo, la misiva de la Asociación Pro Guardia Civil argumenta su petición de equipar con armeros los vehículos rotulados, como ocurría con los Land Rover utilizados en los sangrientos años de ETA, ante el “aumento” tanto de intervenciones “de riesgo”, con enfrentamientos armados, como en “zonas de especial conflictividad”.
“En los últimos años se ha detectado un incremento notable en delitos relacionados con armas de fuego a nivel nacional. Se han atendido numerosos avisos por supuestos tiroteos en diversas localidades”.
“De igual forma, las patrullas frecuentemente deben acudir a zonas costeras de Andalucía o riberas del Guadalquivir donde operan embarcaciones vinculadas al narcotráfico, lo que incrementa el riesgo para la integridad física de los guardias civiles”.
APROGC no tiene representación en el Consejo de la Guardia Civil, por lo que ha dirigido su reclamo mediante carta a la directora general del Instituto Armado.
La Guardia Civil cuenta con un parque móvil que supera los 20 000 vehículos, de modo que esta asociación profesional considera complicado equipar a todas las unidades con armeros, pero exige que al menos se incluya un vehículo por cada unidad de Seguridad Ciudadana, comenzando por las zonas de mayor riesgo, como Andalucía, antes de extenderse al resto de las comunidades autónomas.
“Por todo lo anteriormente descrito, se considera imprescindible que todas las unidades de Seguridad Ciudadana cuenten con, al menos, un vehículo patrulla equipado con un armero homologado para armas largas, o bien, se adapte algún vehículo ya asignado actualmente”, concluye la carta mencionada.
“Esta solicitud responde a criterios estrictamente operativos y de seguridad, orientados a asegurar una respuesta efectiva ante el aumento del riesgo detectado, así como a proteger la integridad de los guardias civiles”.

