Marta, cocinera, revela detalles sobre el plato preferido de Thibaut Courtois: «El frikandel perfecto no utiliza únicamente carne de cerdo»

El frikandel con patatas es el plato favorito de Thibaut Courtois El guardameta del Real Madrid siente pasión por un plato característico de Bélgica y disfruta de él cuando sus compromisos y régimen alimenticio se lo permiten.

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  • Total: 1 h 30 min
  • Porciones: 4

Thibaut Courtois ha comentado en varias ocasiones que, siempre que el calendario y su plan nutricional lo permiten, su antojo se distancia de la cocina gourmet contemporánea.

Originario de Bree, localizado en la frontera entre Bélgica y Países Bajos, el portero del Real Madrid se considera un entusiasta absoluto del frikandel con patatas fritas, esa salchicha frita servida abierta por encima y cubierta de salsa, símbolo emblemático de la comida rápida belga.

Este bocado crujiente y grasoso convive con la estricta disciplina alimenticia impuesta por el alto rendimiento, pero continúa representando el pequeño lujo que el guardameta se concede «si la elección está en sus manos» tras un partido.

Para quienes deseen reproducir este auténtico sabor belga en casa, la chef y divulgadora Marta Miranda, creadora del blog Cocina y Aficiones, ha diseñado una receta casera del frikandel con patatas fritas a la belga acompañado de un kétchup casero.

El perrito belga

La propuesta de Miranda se basa en una receta «secreta» que circula en foros del norte de Francia y el sur de Bélgica, donde aún se debate el origen preciso de este perrito sin pan.

En su versión, la salchicha se prepara con carne molida (preferiblemente una mezcla 50/50 de cerdo y ternera), pan remojado en leche, cebolla pochada, huevo y una pizca de nuez moscada, moldeándola luego en forma de cilindros, dejándola reposar en frío y concluyendo con una fritura abundante.

Junto a la carne, no pueden faltar las patatas fritas «a la belga», que llevan una doble fritura para conseguir un interior suave y un exterior crujiente, además de un kétchup casero elaborado en pocos minutos a base de puré de tomate, miel, vinagre y especias.

Este trío es exactamente el que Courtois asocia con sus recuerdos infantiles y con las pausas culinarias que aún realiza cuando regresa a su hogar.

Ingredientes

Para los frikandel

  • 300 g de carne molida (mezcla ideal cerdo/ternera 50/50)
  • 125 g de pan rallado
  • 1 vaso de leche
  • 1 huevo
  • 1 cebolla
  • 30 g de mantequilla
  • 50 g de aceite de oliva virgen extra
  • 100 g de harina
  • Nuez moscada o macis al gusto
  • Sal
  • Pimienta

Para las patatas fritas «a la belga»

  • 3 patatas grandes

Para el kétchup casero

  • 1 taza de puré de tomate orgánico
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • 1/4 de cucharadita de mostaza
  • 1/2 cucharadita de sal marina
  • Especias al gusto
  • 1/4 de taza de agua

Paso 1

Humedece el pan rallado con la leche, permite que absorba y escúrrelo bien; sofríe la cebolla picada en mantequilla y un poco de aceite hasta que quede muy suave y luego tritúrala junto con el pan escurrido hasta formar una pasta.

Paso 2

Muele en un mortero la nuez moscada (o macis), la sal y la pimienta; en un bol mezcla la carne con el huevo, la pasta de cebolla y pan, y las especias del mortero, amasando hasta obtener una masa homogénea.

Paso 3

Forma cilindros alargados con la masa del tamaño de una salchicha, cúbrelos con film y reserva en el refrigerador durante unos 30 minutos (opcionalmente pueden escaldarse envueltos por 10 minutos para mayor firmeza y luego secarse).

Paso 4

Retira el film de los frikandel, pásalos por harina y fríelos en abundante aceite caliente hasta que estén dorados en el exterior; colócalos sobre papel absorbente para eliminar exceso de grasa.

Paso 5

Pela las patatas y córtalas en bastones gruesos; enjuágalas bajo el grifo para eliminar almidón y sécalas bien; fríelas primero a fuego medio hasta que estén blandas, escúrrelas y déjalas reposar unos 30 minutos.

Paso 6

Realiza una segunda fritura a fuego fuerte para que las patatas queden doradas y crujientes; escúrrelas nuevamente sobre papel absorbente y sazónalas con sal.

Paso 7

Prepara el kétchup casero mezclando en una cacerola el puré de tomate, la miel, el vinagre de manzana, la mostaza, la sal, las especias y el agua; cocina a fuego lento hasta que la mezcla se reduzca y espese aproximadamente a la mitad.

Paso 8

Con un corte longitudinal, abre cada frikandel y rellénalo con mahonesa, kétchup y mostaza; añade cebolla morada y pepinillo picados por encima, sirviendo junto a las patatas fritas y un cuenco con más kétchup casero.

Un capricho muy humano

Para servir, cada frikandel se abre por la mitad y se rellena con mahonesa, kétchup, mostaza, cebolla morada y pepinillo picados, acompañado de una generosa porción de patatas fritas y un recipiente extra con salsa.

Este plato dista mucho de ser parte de la rutina diaria de un atleta que controla su peso y composición corporal, pero explica por qué, al hablar de su comida favorita, los ojos de Courtois se iluminan recordando fritura, salsa y papel de cucurucho.

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