Elma Saiz, ministra portavoz, presentará un informe semestral sobre el ‘ranking del odio’ basado en el análisis de redes sociales.

Cada seis meses, el Gobierno divulgará un ‘ranking del odio’ en redes sociales, elaborado por la ministra portavoz Elma Saiz.

La plataforma Hodio, creada por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, estudiará la presencia y evolución de discursos de odio y polarización.

Este sistema combinará un análisis cuantitativo con una revisión experta para asegurar la exactitud y facilitará la comparación de la exposición al odio entre distintas plataformas.

La iniciativa ha suscitado críticas desde la oposición y ha dado pie a un debate entre especialistas sobre su efectividad y el posible sesgo ideológico en la evaluación.

El Gobierno pretende medir la «huella del odio» en las redes sociales de manera similar a como se calcula la «huella de carbono». Cada seis meses, Elma Saiz, ministra portavoz y de Inclusión, hará pública esta lista negra. 

Pedro Sánchez presentó este miércoles la herramienta Hodio, impulsada por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), dependiente del Ministerio de Inclusión.

El sistema permitirá «medir de forma sistemática la presencia, evolución y alcance de los discursos» de «odio y polarización» en redes sociales.

Se realizará a través de rankings semestrales que, según el Ejecutivo, «facilitarán la comparación de la exposición al odio de los usuarios en cada plataforma».

Para ello, «se combinarán análisis cuantitativos con revisión experta», contando con el equipo de Oberaxe, «para asegurar precisión y representatividad».

Este Observatorio no es nuevo en la vigilancia de las redes sociales.

Hace un año se creó FARO para rastrear el «discurso de odio racista y xenófobo». Actualmente, un equipo de ocho personas supervisa diariamente publicaciones en Facebook, Instagram, YouTube y X.

Este grupo del Observatorio se encarga de denunciar (reportar, en términos de redes) los comentarios más incendiarios.

En su último informe de enero de 2026, identificaron 35.266 contenidos de odio, de los cuales el 57% fueron eliminados por los equipos de moderación tras las alertas del Observatorio.

Desde el Ministerio liderado por Elma Saiz, sostienen que Hodio complementa al sistema FARO. Mientras Hodio emitirá rankings semestrales, FARO se centrará en «medir el volumen de contenido de odio» y promover «la retirada de publicaciones».

Durante la presentación, Sánchez añadió que esta nueva herramienta permitirá «exigir responsabilidades» a los propietarios de las redes sociales.

El presidente del Gobierno criticó duramente «la mercantilización del odio» y volvió a referirse a Elon Musk, propietario de X, con quien mantiene varios enfrentamientos desde hace tiempo.

Sánchez recordó que, tras la adquisición de la red social, entonces conocida como Twitter, se redujeron los equipos de moderación, lo que provocó un aumento del 50% en los discursos de odio.

Opiniones enfrentadas

El hecho de que este organismo dependa de un ministerio ha provocado críticas desde la oposición.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, señaló la polarización que, a su juicio, ha fomentado Sánchez al posicionarse como «el presidente del muro», y afirmó en X que ahora «pretende dar lecciones en un tema que domina: el odio».

Por su parte, Santiago Abascal, cabeza de Vox, acusó a Sánchez de «instalarse en la censura y de querer controlar lo que la gente expresa».

Entre los expertos, las opiniones están divididas. José Gabriel García, conocido como Garz, CEO de Phi, agencia especializada en reputación y análisis del comportamiento digital, considera que Hodio funcionará como un «rating del odio», similar a las agencias de calificación, generando presión reputacional sobre las plataformas, aunque advierte que podría existir «un sesgo ideológico» en quienes realizan el rastreo.

Si bien reconoce la importancia de medir este fenómeno por primera vez, García opina que la medida más eficaz para frenar el odio en redes sería obligar a identificar a los usuarios, dado que gran parte de la polarización se alimenta del anonimato.

Por ahora, el Ejecutivo no contempla intervenir en este ámbito, aunque sí ha propuesto restringir el acceso de menores de edad a las redes sociales. 

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