Trump declara que tras Irán, Cuba será el próximo país en «caer» según sus palabras, y anticipa un día significativo

Un mural derruido del Che Guevara en una casa de La Habana.

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    • Título del autor, Corresponsal de la BBC en México, Centroamérica y Cuba
  • 7 marzo 2026
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Al día después de que Cuba sufriera un apagón nacional que duró 24 horas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insinuó que la isla sería el próximo foco de atención de su administración, señalando que un cambio es «solo cuestión de tiempo».

El jueves, en presencia de Lionel Messi, Luis Suárez y otras figuras destacadas del Inter de Miami, Trump, mostrando cierta incomodidad, sostuvo ante el dueño del club, el empresario cubano Jorge Mas, que pronto estarían «celebrando lo que está ocurriendo en Cuba», agregando que las autoridades de la isla «buscan un acuerdo con tanta urgencia que no te imaginas».

«Será un día memorable», respondió Mas.

Más tarde, en una entrevista con CNN el viernes, Trump afirmó: «Cuba caerá muy pronto».

El líder republicano comentó además que los dirigentes cubanos están negociando un trato y aseguró que «le asignaremos a Marco (Rubio) la responsabilidad allí y veremos qué sucede».

Reconociendo que la atención mundial se concentra ahora en Irán, añadió: «Tenemos tiempo suficiente. Cuba está preparada tras 50 años».

Aunque la fecha precisa no se ha especificado, las declaraciones recientes de Trump indican que su gobierno planea mantener la presión sobre Cuba como un elemento central de su estrategia regional.

Una pila de basura en una de las calles de La Habana en noviembre de 2025.

Fuente de la imagen, ADALBERTO ROQUE/AFP vía Getty Images

La mención de enviar al secretario de Estado «allá» podría sugerir la posibilidad de un desplazamiento para negociaciones directas.

Aunque inicialmente parezca improbable, este año ha sido testigo de eventos inesperados en América, comenzando con la destitución forzosa de Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de enero.

Tras la intervención militar estadounidense en Venezuela, Cuba, su aliado más cercano en la región, perdió su principal proveedor de petróleo.

Presionados por la administración Trump, ninguno de los socios energéticos de Cuba, especialmente México, ha logrado suplir la caída en el abastecimiento petrolero que dejó Venezuela.

Los signos de la escasez de combustible son cada vez más visibles en toda la isla.

Un generador de energía frente a una tienda de La Habana.

Fuente de la imagen, Getty Images

Solo una pequeña cantidad de los camiones destinados a la recolección de basura está en funcionamiento, lo que provoca acumulación de desechos en las vías públicas.

Temerosos de una crisis sanitaria masiva, varios vecinos han optado por quemar pilas de basura durante las noches, llenando los alrededores de humo intenso.

Incluso en las zonas más acomodadas de La Habana, la población ha recurrido a la leña para cocinar en los momentos de apagón.

La escasez de combustible afecta no solo la movilidad de los vehículos, sino también el uso de generadores eléctricos.

Pocos habitantes cuentan con paneles solares u otras alternativas más allá de la obsoleta red eléctrica soviética. La capacidad de las centrales termoeléctricas de la isla es insuficiente para cubrir la demanda doméstica sin suministro petrolero.

En este contexto, Trump y Rubio han reiterado que no es momento de disminuir la presión sobre la isla.

Esta presión podría ser parte de una táctica para debilitar a Cuba en las negociaciones.

Los críticos señalan que los ciudadanos comunes son quienes sufren las consecuencias de estas políticas, no los dirigentes, y cuestionan si esta estrategia busca generar un levantamiento interno en la isla.

Unos bloques de apartamentos en La Habana totalmente a oscuras en la noche.

Fuente de la imagen, Getty Images

Por su parte, el gobierno cubano no ha confirmado los rumores acerca de conversaciones con la administración Trump.

Se ha reportado que el contacto principal en La Habana ha sido Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del veterano líder revolucionario Raúl Castro.

Debido al sufrimiento que atraviesa la población cubana, las autoridades han aprobado algunas medidas limitadas para que el sector privado pueda importar combustible necesario para operar sus negocios.

Sin embargo, persiste el escepticismo entre los cubanos sobre si esta acción representará un cambio notable en la crisis, pues las importaciones autorizadas comprenden solo una pequeña parte del volumen requerido para el funcionamiento nacional.

Mientras tanto, el turismo, motor económico principal de la isla, ha sufrido impactos debido a que los aviones no pueden reabastecer combustible en La Habana.

Air France se convirtió en la más reciente aerolínea internacional en suspender sus vuelos hacia Cuba producto de estas dificultades.

Con el clima templado que predomina en Cuba, al menos la población puede dormir sin electricidad.

No obstante, existe preocupación por la reacción de la gente cuando lleguen las altas temperaturas del verano, sin aire acondicionado ni ventiladores.

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