Russell reafirma la supremacía de Mercedes al ganar el GP de Australia mientras Alonso y Sainz tienen una carrera para el olvido

George Russell celebra la victoria en el GP de Australia. El británico ganó el primer gran premio de la temporada con un triunfo contundente, mientras que su compañero Antonelli obtuvo la segunda posición.

Mercedes superó estratégicamente a Ferrari, que cometió errores desde el muro. Alonso se retiró en la vuelta 21 y Sainz terminó en el puesto 15.

El vencedor del primer gran premio disputado bajo la nueva normativa ya tiene nombre: George Russell. El piloto británico consiguió una victoria clara a pesar del desorden en la salida, con Antonelli en segundo lugar. Este doblete no se veía desde la pareja Hamilton – Bottas, lo que reafirma el papel destacado de la escudería alemana para pelear por el Mundial.

El nuevo reglamento, diseñado con precisión para un rendimiento en una sola vuelta, provocó en la arrancada momentos llenos de emoción. Aunque tal vez algunos adelantamientos resultaron algo artificiales, impulsados por la alta potencia eléctrica —hasta 350 kw— de esta nueva generación de motores.

Sin embargo, Russell no logró superar a Leclerc: quedó atrapado en el rebufo con un Mercedes que claramente rendía mejor que el Ferrari, mientras Hamilton permanecía a la expectativa. El domingo prometía espectáculo hasta que una avería y la estrategia del muro de Maranello cambiaron el curso de la tarde.

Hadjar abandonó tras un incendio en el motor, la FIA activó el coche de seguridad virtual y Mercedes aprovechó para detener ambos coches en la vuelta 12 de 58. Ferrari, por el contrario, optó por no realizar ninguna parada.

La Scuderia pudo haber parado a Leclerc para devolverlo a pista por delante de Russell y preservar el liderato. También tuvo la opción de llamar a Hamilton y replicar la estrategia del coche más rápido. Sin embargo, el muro mantuvo el plan inicial y sucedió lo esperado.

Russell y Antonelli recortaron distancias, Leclerc detuvo su Ferrari 13 vueltas después y volvió a pista ya por detrás. El británico incluso llegó a adelantar en pista a Hamilton.

Este Mercedes fue tan superior que ambos pilotos pudieron controlar la carrera hasta el final con 45 vueltas en sus neumáticos sin perder ritmo frente a los dos Ferrari. De este modo, Russell se hizo con la victoria delante de Antonelli, mientras que Leclerc finalizó en el podio tras haber estado cerca de la lucha por el triunfo.

Verstappen remontó hasta la sexta plaza y no pudo superar a Norris en los momentos finales, en un domingo poco brillante para el campeón.

Contrario a lo esperado, la distribución de puntos fue amplia, abarcando a ocho escuderías. Bearman (7º, Haas), un destacado Lindblad (8º, Racing Bulls), Bortoleto (9º, Audi) y Gasly (10º, Alpine) inauguraron el marcador para sus equipos.

Una jornada discreta para los españoles

Alonso tuvo su momento destacado en la salida: adelantó a cinco monoplazas en el típico caos de la arrancada y ganó otras dos posiciones debido a las retiradas previas de Hulkenberg por avería y de Piastri, que se accidentó en las vueltas de calentamiento frente a su público, dejando en silencio las gradas de Melbourne.

El asturiano defendió la décima posición por unos minutos, pero su carrera ya estaba destinada a terminar pronto. Entró en boxes en la vuelta 14 por problemas en el AMR26. Regresó a pista brevemente para que el equipo siguiera recogiendo datos y finalmente se retiró tras completar 21 vueltas, las últimas en una zona sin disputa, para preservar las baterías pensando en el GP de China.

Sainz también llegó a soñar con puntos dada la confusión que tenía delante, pero gradualmente el Williams acabó con toda esperanza. Además, literalmente: el alerón delantero se deterioró sin contacto externo, víctima de la fragilidad de los materiales, lo que hizo que el español perdiera posiciones en su grupo.

De hecho, los puntos tampoco estaban realmente al alcance: el ritmo de RB, Audi o Haas fue inalcanzable para el FW48. Finalmente, terminó 15º, solo superando a Pérez.

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