Sánchez emplea el lema ‘No a la guerra’ para revitalizar la campaña en CyL, mientras Aznar le vincula con el terrorismo iraní

Pedro Sánchez, Carlos Martínez y Ana Redondo, este sábado en un acto de campaña del PSOE en Soria.

Pedro Sánchez emplea el lema ‘No a la guerra’ en la campaña del PSOE en Castilla y León con el fin de incentivar el voto de la izquierda y criticar a Feijóo y Abascal por las repercusiones económicas del conflicto en Oriente Próximo.

José María Aznar acusa a Sánchez de complicidad con el régimen iraní, cuestionando su actitud ante la crisis en Irán y señalando que su defensa de la paz está subordinada a intereses electorales.

El PP reclama que Sánchez incumple la Ley de Seguridad Nacional al no consultar al Congreso la decisión de enviar la fragata Cristóbal Colón a aguas de Chipre tras el ataque con dron en la isla.

Durante el mitin en Soria, Sánchez ratificó la postura de España de decir ‘no a la guerra’ y remarcó la defensa de la soberanía y los derechos humanos frente a las críticas opositoras.

El presidente Pedro Sánchez busca reactivar la campaña electoral del PSOE en Castilla y León usando su lema No a la guerra de Irán, con un propósito doble.

En primer lugar, se propone movilizar al electorado de izquierda, recordando la estrategia usada contra Aznar en 2003 por la guerra de Irak.

Por otra parte, intenta responsabilizar a Feijóo y Abascal por las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo sobre la economía, derivadas del alza en el precio del petróleo que podría generar un aumento de la inflación.

«Es sencillo mostrarse belicoso a costa del bolsillo ajeno«, ha reprochado Sánchez este sábado a los líderes del PP y Vox debido a su respaldo a la «guerra ilegal» de Trump.

«Feijóo no afrontará el coste del gas ni la calefacción en Soria, ni Abascal pagará la gasolina para los tractores en León o Palencia. Son unos hipócritas», agregó, señalando el efecto que tendrá la guerra sobre los precios de los combustibles.

Por el contrario, anunció que el Gobierno protegerá a los españoles de estas consecuencias, tal como hizo con el escudo social durante la pandemia y la crisis inflacionaria causada por la guerra en Ucrania.

En un mitin anterior en León, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero evocó los atentados del 11M: “Observen cómo se protegió nuestra seguridad cuando Aznar apoyó la guerra de Irak y lo que sucedió después”, manifestó.

El expresidente José María Aznar respondió a estas afirmaciones mediante un artículo para la fundación Faes, donde acusa a Pedro Sánchez de mantener un silencio cómplice con el régimen de Teherán, que reprime a su población, vulnera los derechos de las mujeres y financia el terrorismo internacional.

Según Faes, Aznar afirma que Sánchez «apoya la paz, pero solo aquella de los cementerios, impuesta por la teocracia iraní que reprime manifestantes y somete brutalmente a las mujeres«.

Considera que el No a la guerra de Pedro Sánchez frente al conflicto en Oriente Próximo refleja la «faltas de escrúpulos» del presidente, que subordina la política exterior española a sus intereses electorales.

«Sumido en la corrupción y con su partido destruido bajo la obediencia sectaria a un líder políticamente tóxico como Sánchez, el presidente conduce a España hacia el aislamiento y la exclusión», señala Faes en referencia al enfrentamiento con Donald Trump por la imposibilidad de usar las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla).

Aznar también recordó que, contrariamente a lo que sostienen Sánchez y Zapatero, no hubo tropas españolas en la invasión de Irak: España participó únicamente después en operaciones de «estabilización y reconstrucción», bajo la égida de Naciones Unidas y para misiones no bélicas.

Además, Faes señala que Aznar compareció siete veces en el Congreso y sometió esta decisión a votación en la Cámara Baja el 4 de marzo de 2003, aprobándose con 183 votos favorables.

Por su parte, el PP denuncia que Sánchez vulnera la Ley de Seguridad Nacional (aprobada por Zapatero en 2005), al no consultar al Congreso el envío de la fragata Cristóbal Colón a aguas de Chipre tras el ataque con dron (aún sin confirmar origen iraní).

Al tomar la palabra en el acto del PSOE en Soria, el presidente Pedro Sánchez fue recibido con gritos de «¡No a la guerra!», acompañado por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y el candidato socialista a la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez.

«Como en 2023, hoy y siempre España dirá no a la guerra», enfatizó el presidente.

Presentó su enfrentamiento con Trump como una defensa de la «soberanía» nacional y destacó que España es respetada internacionalmente por su defensa de los «derechos humanos».

Por último, la ministra Ana Redondo reforzó esta imagen al definir a Pedro Sánchez como un “superhéroe de la democracia, la paz y el feminismo”.

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