Existe una disparidad entre las pensiones de hombres y mujeres en toda la UE, tanto en las medias como en las cantidades medianas recibidas.
A pesar del avance significativo en la representación femenina en puestos directivos y la reducción de la brecha salarial de género, se estima que la igualdad plena en la UE todavía está a un mínimo de 50 años, según el Índice de Igualdad de Género del Instituto Europeo.
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Un ámbito que aún requiere mejoras es el de las pensiones: datos recientes de Eurostat indican que en 2024, la pensión promedio para mujeres de 65 años o más en la UE fue un 24,5% inferior a la de los hombres.
Analizando por países, Malta mostró la mayor brecha salarial en pensiones, con mujeres percibiendo alrededor de un 40% menos que los hombres en promedio. Le siguen Países Bajos (36,3%) y Austria (35,6%).
Por otro lado, las brechas más reducidas se observaron en Estonia (5,6%), Eslovaquia (8,4%), República Checa y Hungría (ambas con 9,6%).
Estos porcentajes son considerablemente mejores que los de los países con mayores diferencias, aunque la tendencia general en la UE indica que queda un camino considerable por recorrer.
Una pauta similar aparece al examinar las pensiones medianas: en este caso, las mujeres en la UE recibieron un 24,9% menos que los hombres.
Luxemburgo presentó la diferencia más alta (43,3%), seguido por España (41,1%) y Países Bajos (39,6%).
En el extremo contrario, Estonia mostró una brecha de -0,3%, lo que indica que la pensión mediana de las mujeres fue ligeramente superior a la de los hombres. Le siguen Hungría (0,4%) y Dinamarca (2,7%), con una casi igualdad.
Mayor riesgo de pobreza en mujeres que en hombres
Aun así, las mujeres de 65 años o más enfrentaron un riesgo de pobreza superior al de los hombres en 22 países de la UE, según Eurostat.
La agencia reportó que, a nivel de la UE en 2024, la diferencia en la tasa de riesgo de pobreza (AROP) entre hombres y mujeres de 65 años o más fue de -5,6%, reflejando una desventaja mayor para las mujeres.
Esto fue especialmente notable en Malta (-18,6%), Lituania (-13,3%), Austria (-13%) y Portugal (-12,5%).
Solo en cinco países se observó la tendencia contraria, con mayor riesgo para hombres que para mujeres: Luxemburgo (1,9%), Suecia (1,3%), Dinamarca (0,7%), Bélgica (0,48%) y Eslovenia (0,39%).
Eurostat indicó que las diferencias de género en la tasa de riesgo de pobreza fueron más pronunciadas entre personas de 65 años o más que entre las menores de 65. Sin embargo, esto no se cumplió en todos los países.
A escala de la UE, la diferencia de género en la tasa AROP fue de -1,9% para mujeres menores de 65 años y de -5,6% para las de 65 años o más.
La disparidad fue especialmente fuerte en Portugal (8,4% para mujeres menores de 65 y -12,5% para mayores de 65, resultando en una diferencia de -20,9%), Lituania (-20,0%), Irlanda (-18,7%) y Bulgaria (-17,2%).
Aunque en general las mujeres mayores enfrentaron un riesgo de pobreza más elevado en comparación con los hombres de su grupo de edad, en ciertos países se observó la tendencia opuesta.
Luxemburgo registró una diferencia positiva del 9,2%, seguido por Eslovenia (4,1%), Dinamarca (2,5%), Alemania (1,3%) y Francia (0,7%). Estos valores positivos indican que las mujeres jóvenes estuvieron en una posición más desfavorable relativa a los hombres que las mujeres mayores.

