El selectivo español experimenta su mayor descenso en casi un año, mientras el petróleo se dispara un 8% y el gas sube más de un 24%

La tensión geopolítica ha afectado con intensidad a los mercados. El Ibex 35, principal índice bursátil español, se desplomó este martes un 4,55%, registrando su caída más significativa desde abril de 2025, en un escenario marcado por la intensificación del conflicto en Oriente Medio y el aumento de los precios de las materias primas energéticas.
El índice perdió 813,4 puntos en una única sesión, cerrando en 17.062,4 enteros. Esta caída fue suficiente para anular de inmediato las ganancias acumuladas en lo que va de año. Mientras que el viernes pasado el Ibex aún mostraba un avance superior al 6% en 2026, tras la jornada del martes refleja pérdidas anuales del 1,42%.
La sesión estuvo marcada por una volatilidad constante desde la apertura. La incertidumbre respecto a la evolución del conflicto en Irán, junto con el miedo a un posible impacto directo en el suministro energético global, provocaron ventas generalizadas en todo el continente europeo.
La presión se intensificó después de la apertura a la baja de Wall Street. Los tres principales índices estadounidenses cotizaban con descensos cercanos al 1,5% en el momento del cierre de las bolsas europeas, lo que incrementó la oferta vendedora en los mercados del Viejo Continente.
La caída del martes representa el retroceso más severo del IBEX desde abril de 2025, cuando los mercados respondieron con fuertes pérdidas al inicio de la crisis arancelaria. La magnitud de este descenso evidencia el nerviosismo inversor frente a un contexto internacional que se torna cada vez más incierto.
Amaya Corcuera es una española que lleva cuatro días atrapada en Abu Dhabi debido a los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
La banca lidera las pérdidas
Los grandes valores fueron los principales protagonistas del retroceso del índice. El sector financiero lideró las caídas, con correcciones significativas en los dos bancos españoles más importantes. Banco Santander cedió un 6,22%, mientras que BBVA descendió un 4,85%. Ambos con un peso relevante en el selectivo, arrastraron al conjunto del mercado.
También sufrieron descensos considerables Inditex, que perdió un 4,4%, e Iberdrola, que retrocedió un 3,74%. La única excepción dentro de los grandes valores fue Repsol, que terminó en positivo con un avance del 3,29%, impulsado por el fuerte repunte en el precio del petróleo.
El petróleo y el gas se disparan
El aumento del conflicto en Oriente Medio ha tenido un efecto directo en los mercados de energía. El barril de Brent subió casi un 8% durante la jornada, situándose en 83,81 dólares, debido al temor a posibles interrupciones en el suministro.
Más destacado resultó el comportamiento en el mercado del gas, que aumentó más de un 24%, hasta alcanzar los 53,83 euros. Este incremento añade presión inflacionaria y amplía las preocupaciones sobre el impacto económico de una prolongación de la crisis.
El encarecimiento energético suele traducirse en mayores costes para empresas y consumidores, afectando así las perspectivas de crecimiento y los márgenes de beneficio corporativos. Esta combinación contribuye en parte a la fuerte reacción negativa en los mercados bursátiles.
Incertidumbre global y volatilidad
Los inversores temen que la escalada de tensiones derive en un conflicto más extenso que afecte el comercio internacional y eleve aún más los precios de las materias primas. En este escenario, los activos catalogados como seguros ganan relevancia, mientras la renta variable enfrenta fuertes correcciones.
La jornada deja un mensaje claro: la estabilidad de los mercados dependerá en gran medida de la evolución geopolítica durante las próximas semanas. De mantenerse la tensión en aumento, la volatilidad podría sostenerse en niveles elevados, prolongando la presión sobre las bolsas.
Por el momento, el IBEX 35 pierde el terreno ganado en lo que va del año, regresando a números rojos en 2026, en una sesión que confirma cómo los conflictos internacionales pueden impactar con fuerza los mercados financieros en cuestión de horas.

