La tensión tras los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán genera incertidumbre en los mercados financieros y podría provocar interrupciones en el suministro de petróleo y gas
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El aumento de la tensión en Oriente Próximo tras el ataque de Israel y EEUU a Irán el pasado sábado podría poner en riesgo la estabilidad de la senda de recuperación de la inflación a corto y medio plazo, según el análisis del Banco Central Europeo (BCE). Philip Lane, economista jefe de esta autoridad monetaria, advirtió este martes que, en caso de un conflicto sostenido durante un período prolongado, el impacto negativo en el suministro energético podría provocar un alza en los precios dentro de la zona euro.
El posible prolongamiento del conflicto en Oriente Medio ha sido uno de los principales escenarios de riesgo identificados por el BCE para la Unión Europea (UE) en los últimos meses, según detalla el economista irlandés en una entrevista con Financial Times. Desde el BCE se anticipa que la disminución en la producción energética conllevaría un aumento en la inflación, el cual se intensificaría debido a la creciente percepción de riesgo en los mercados financieros.
De forma general, Lane reconoce que factores geopolíticos como el bloqueo en el estrecho de Ormuz pueden afectar negativamente a Europa, aunque puntualiza que es necesario continuar vigilando la evolución del conflicto para evaluar con precisión sus efectos en los precios y en la economía europea.
La factura de la luz, hasta un 50% más cara
En los días recientes, el cierre de este paso estratégico para el comercio internacional ha sido una de las consecuencias del conflicto que más ha generado preocupación entre los expertos. Un bloqueo total o parcial del estrecho de Ormuz, un corredor crucial para el tránsito mundial de petróleo y gas natural, podría reflejarse en un aumento en las facturas de electricidad y gas para los consumidores españoles.

Según cálculos de la consultora ICIS citados por Kelisto, un cierre de quince días del estrecho de Ormuz podría disparar el precio del gas natural en el mercado europeo de referencia (TTF) hasta los 90 euros por megavatio hora. Esto implicaría un incremento de hasta el 50% en la tarifa regulada de electricidad, elevando el coste del kilovatio hora desde 0,125 euros en febrero a 0,187 euros, con una factura media mensual que subiría de 47 a 64 euros. Por su parte, el gas natural podría duplicar su precio en la Tarifa de Último Recurso durante la revisión de abril de 2026, aunque el Gobierno podría limitar esta subida al 15% entre revisiones, como ocurrió en 2022.
Exposición limitada al petróleo del estrecho
No obstante, la Comisión Europea (CE) descarta de momento un riesgo inmediato en el suministro energético para Europa debido al conflicto en Oriente Próximo. Anna-Kaisa Ikonen, portavoz de energía de la CE, señaló que no existe preocupación inmediata sobre la seguridad del suministro para la Unión Europea. Según sus datos, los depósitos de gas en la UE se sitúan en torno al 30%, nivel considerado adecuado para la temporada invernal. Por ello, no se prevén medidas urgentes, ya que no se detecta escasez.
La exposición directa de España al estrecho de Ormuz es reducida: solo el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado que importa provienen de esa zona. Estados Unidos, Brasil y México son los principales proveedores de petróleo, mientras que Argelia y Estados Unidos lideran en el suministro de gas. España cuenta con una mayor protección gracias a sus reservas hidráulicas y al peso de las energías renovables, factores que podrían mitigar el impacto respecto a otros países europeos.

