«El Gobierno reflexionará internamente sobre cómo se configuran esas aritméticas parlamentarias para impulsar, como es habitual, la mayoría de las medidas», adelanta

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha manifestado este viernes su disposición a fragmentar el Real Decreto-ley del escudo social, tras fracasar ayer la convalidación de este en el Congreso debido a los votos en contra de PP, Junts y Vox.
«Vamos a reflexionar en el seno del Gobierno sobre cómo se componen esas aritméticas parlamentarias para impulsar, como siempre, la mayoría de las medidas que se incluían, todas, absolutamente todas, siendo necesarias», enfatizó la vicepresidenta en declaraciones a la cadena SER.
Montero recordó que el decreto rechazado ayer por la Cámara Baja no solo contemplaba la moratoria antidesahucios ni la evitación de cortes en el suministro de energía y agua para familias vulnerables, sino que también incorporaba 25.000 millones de euros de entregas a cuenta para comunidades autónomas y ayuntamientos, junto con deducciones para la rehabilitación de viviendas.
«Este decreto social recogía numerosas medidas que anteriormente el Partido Popular había respaldado, y el cambio en su voto se explica por la competencia con Vox en temas relacionados con la política migratoria, antidesahucios y feminismo», denunció.
«Es un momento para la reflexión por parte de los partidos que optan por votar en contra de dar mayores recursos a las comunidades autónomas y a las familias más vulnerables», añadió.
La vicepresidenta primera insistió en que la responsabilidad del rechazo al decreto del escudo social recae no solo en Junts, sino también en el PP, «que gobierna en buena parte de las comunidades autónomas y en numerosos municipios, y que decidió bloquear 25.000 millones para los servicios públicos del país».
«Considero esta situación extraordinariamente preocupante, aunque reitero que es necesario sondear continuamente la postura de los grupos parlamentarios y evaluar, con base en ello, las opciones viables. Este Gobierno no se rinde, y siempre encuentra en el diálogo su mayor fortaleza para lograr que el bienestar alcance a los ciudadanos», aseguró.
Montero afirmó que «no se puede votar en contra de todas estas medidas y, luego, devolver la responsabilidad al Gobierno». «El Partido Popular debe explicar por qué rechaza todas estas iniciativas positivas para la sociedad y por qué cree que provocar una derrota parlamentaria reporta un beneficio político mayor que aprobar medidas claramente beneficiosas», señaló.
La ministra destacó que la legislatura sigue siendo viable a pesar de sus derrotas parlamentarias, y ve factible el diálogo con Junts, aunque considera que en este momento un encuentro entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Junts, Carles Puigdemont, no facilitaría las relaciones con su partido.
En este escenario, pidió a los grupos políticos priorizar las reformas del Gobierno por encima de las «siglas» y a Junts les instó a que prevalezca el «sentido común».
De cualquier modo, Montero defendió que el Gobierno cuenta con la capacidad para alcanzar acuerdos, «pero no a cualquier costo».
PGE, TODAVÍA SIN APOYOS
La vicepresidenta primera reiteró su compromiso de presentar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) durante el primer trimestre del año, aunque reconoció que aún carecen del apoyo necesario.
«Tanto Junts como ERC niegan su respaldo por motivos que no guardan relación con las cuentas públicas. Debo expresar mi queja, ya que parece que en la Ley de Presupuestos se concentran reclamaciones que no tienen que ver con la prioridad en educación, sanidad o política de dependencia, sino que están vinculadas a asuntos políticos complejos que resultan difíciles de gestionar», lamentó.
En todo caso, Montero confía en que durante el mes que resta para cerrar el primer trimestre se pueda reunir «algún apoyo adicional» para las cuentas de 2026 y «hallar la fórmula para incorporarlo».

