Investigadores andaluces han creado la tecnología E-MARCOT para fabricar telescopios gigantes a un costo significativamente más reducido, combinando la luz de diversos telescopios pequeños mediante fotónica.
El Observatorio de Calar Alto ha lanzado el prototipo MARCOT Pathfinder, con la expectativa de alcanzar una apertura equivalente a cinco metros antes de 2030.
Esta innovación permitirá examinar más de 3.000 estrellas cercanas en la búsqueda de exoplanetas y posibles indicios de vida, multiplicando por diez la capacidad actual.
El proyecto recibe apoyo internacional y de la Junta de Andalucía, lo que podría posicionar a la región como un referente mundial en astrofotónica y tecnologías relacionadas.
Andalucía aspira a colocarse en la vanguardia de la astronomía mundial mediante el desarrollo de una tecnología capaz de construir telescopios de grandes dimensiones a una fracción del coste tradicional. Buscar vida extraterrestre desde la comunidad.
La iniciativa, promovida desde el Observatorio de Calar Alto (Almería) y el Instituto de Astrofísica de Andalucía (Granada), tiene el objetivo de crear instalaciones equivalentes a telescopios de hasta 15 metros de diámetro, con una inversión hasta diez veces menor que la requerida por sistemas convencionales.
El proyecto, denominado E-MARCOT, se basa en la aplicación de tecnología fotónica, un campo emergente que permite fusionar la luz recogida por múltiples telescopios pequeños para obtener una señal equivalente a la de uno mucho mayor.
Esta estrategia desafía el modelo clásico basado en un solo espejo enorme y abre la posibilidad de contar con infraestructuras más económicas, escalables y sostenibles.
El Observatorio de Calar Alto ya ha activado un primer prototipo funcional, conocido como MARCOT Pathfinder, con el que se están comprobando los fundamentos de esta tecnología.
Simultáneamente, en Andalucía se ha establecido un laboratorio dedicado a la astrofotónica en Granada para crear los componentes esenciales del sistema, cuyo despliegue completo está previsto para finales de 2026.
La meta a medio plazo es alcanzar una apertura equivalente a cinco metros antes de 2030 y, en etapas posteriores, ampliar el sistema hasta los 15 metros.
Si se logra, Andalucía podría albergar uno de los telescopios ópticos más avanzados del mundo en esta nueva categoría tecnológica.
El impacto científico sería inmediato. Actualmente, el telescopio más grande del Observatorio de Calar Alto, de 3,5 metros, permite estudiar cerca de 330 estrellas próximas en búsqueda de planetas semejantes a la Tierra.
Con el nuevo sistema, ese número podría incrementarse hasta superar las 3.000 estrellas, ampliando ampliamente la capacidad para detectar exoplanetas y analizar sus atmósferas en busca de indicios compatibles con la vida.
El proyecto cuenta con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y centros internacionales en Alemania y Australia, lo que fortalece su alcance global.
Además, la Junta de Andalucía ha incrementado la financiación del observatorio, destinándole más de siete millones de euros desde 2022 para asegurar su funcionamiento, modernizar la instrumentación y apoyar nuevas áreas de investigación.
Situado a más de 2.000 metros de altitud en la Sierra de los Filabres, el observatorio almeriense es una de las infraestructuras astronómicas más relevantes de Europa continental y una de las ocho Instalaciones Científicas y Tecnológicas Singulares de Andalucía.
Sus condiciones atmosféricas permiten realizar observaciones durante gran parte del año, consolidándolo como un emplazamiento estratégico para el desarrollo de tecnologías innovadoras.
Con esta iniciativa, Andalucía busca no solo fortalecer su posición científica internacionalmente, sino también generar oportunidades industriales y tecnológicas alrededor de la fotónica, un sector clave en ámbitos como telecomunicaciones, medicina y defensa.
Si la tecnología demuestra su eficacia, la comunidad podría convertirse en un referente global en el diseño de la próxima generación de telescopios.

