Villarejo niega conocer el origen de la información sobre las cuentas de los Pujol en Andorra durante el juicio: «No tengo ni idea concreta»

El ex comisario, un ex DAO y un ex jefe de Asuntos Internos testifican a petición de las defensas, quienes les atribuyen la operación para obtener ilegalmente los datos sobre la familia del ex president

Villarejo no aclara en el juicio el origen de los datos de las cuentas de los Pujol en Andorra:  "Concretamente no tengo ni idea"

La extensa lista de testigos del caso Pujol ha llegado este martes a los testimonios relacionados con la principal baza de las defensas para anular todo el procedimiento: el presunto origen ilícito de la información sobre las cuentas bancarias de la familia del ex president en Andorra.

Esta información fue portada de EL MUNDO en julio de 2014, lo que derivó en una comisión rogatoria internacional y ha culminado en un juicio contra la familia Pujol por delitos como organización criminal, blanqueo y fraude fiscal, entre otros.

La defensa del ex president sitúa la obtención de los datos en el ex Director Adjunto Operativo (DAO) Eugenio Pino, el ex comisario José Manuel Villarejo y el ex comisario jefe de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas. Hoy fueron interrogados en ese orden, sin que aparentemente se haya conseguido gran cosa, en una mezcla de declaraciones de desconocimiento (Pino y Villarejo), olvidos (Villarejo) y versiones diferentes (Martín Blas).

El multiafiliado Villarejo se negó a responder a las preguntas del abogado Cristobal Martel, alegando que está siendo investigado en Andorra por los mismos hechos. El presidente del Tribunal, José Ricardo de Prada, le respondió que se trata de «otro país» y que eso no le exime de contestar concretamente sobre el origen de los datos.

«Concretamente, no tengo ni idea», fue la respuesta del testigo. Previamente, Villarejo había expresado sentirse «presionado por el tribunal» al exigirle responder – mencionando posibles penas de prisión – algo que a su juicio podría comprometerlo.

«Chascarrillos»

Este fue su segundo enfrentamiento con el tribunal, que ya lo había advertido poco antes. «¿Participó o tuvo conocimiento de una investigación coordinada para obtener datos bancarios de la familia Pujol en Andorra?», preguntó la defensa. «No puedo contestar porque estoy imputado por estos mismos hechos en Andorra», respondió Villarejo, lo que hizo intervenir al presidente: «El proceso andorrano es distinto al español y las pruebas admisibles difieren».

Finalmente, el testigo admitió no tener «ningún conocimiento». «¿Y sabía qué hacían otros?», insistió el abogado de Jordi Pujol. Su respuesta fue «chascarrillos».

Tampoco el DAO aportó mucha claridad. Pino se definió como un mando que solo recibía informes indirectos de sus comisarios, quienes actuaban con gran autonomía. Señaló que un día Martín Blas le entregó unos datos bancarios de Andorra que ni siquiera revisó, suponiendo que el comisario los remitiera a la unidad pertinente.

«Como un millón»

Martín Blas ofreció un relato más detallado de lo que, según su versión, ocurrió: el DAO le indicó que debía entrevistarse urgentemente con alguien que tenía información para ellos y que lo esperaba. Se trataba del consejero delegado de la Banca Privada de Andorra, Joan Pau Miquel. Al final, según el testimonio, no le entregó nada, aunque sí lo hizo días después.

«Me entregó un papel sin sello, firma ni registro alguno. Parecía de los años 30 o 40 por el tipo y color del papel. Contenía nombres del señor Pujol o de su padre, y la cantidad ‘como un millón’. ‘Esto es lo que hay’, me dijo. Se lo entregué al DAO y él comentó: ‘Esto no vale para nada’. Rompí el papel porque carecía de valor».

La defensa sostiene que la Policía presionó a la BPA con una intervención estadounidense relacionada con ingresos por narcotráfico, lo que llevó a la entidad a ceder datos bancarios concretos y recientes de los Pujol, que finalmente salieron a la luz pública y dañaron la imagen del ex president. Tras estas informaciones, Jordi Pujol reconoció en un comunicado la existencia de cuentas ocultas en el extranjero. Actualmente, es uno de los acusados en el juicio, junto a sus siete hijos.

El fiscal de Anticorrupción, Fernando Bermejo, no planteó preguntas a ninguno de los tres. Su intervención se limitó a criticar que las defensas hicieran referencias a causas ya cerradas o investigaciones en otros países con el fin de «deslegitimar o condicionar un procedimiento español».

‘Vicky’, la ex testigo

Además de la información de EL MUNDO, la investigación sobre el clan Pujol tuvo otro punto de partida: la declaración de la ex pareja del hijo mayor, Victoria Álvarez, quien aseguró que Jordi Pujol Ferrusola llevaba bolsas con dinero en efectivo a Andorra. Declaró en la Audiencia Nacional en 2013, pero las defensas subrayan que solo con ese dato la investigación no se activó; fue tras la divulgación de los datos bancarios que el juez solicitó información a Andorra.

‘Vicky’ Álvarez estaba citada en el juicio únicamente por la defensa de la esposa de Pujol júnior, Mercè Gironès, quien finalmente renunció a su testimonio. La Fiscalía, aunque inicialmente sostuvo que ella era el origen de la investigación, no solicitó su comparecencia.

No obstante, surgió durante el interrogatorio a Villarejo, ya que supuestamente fue él quien la contactó para persuadirla a revelar los hechos. Tampoco esta vez se aclaró nada. «He conocido a muchas mujeres en mi vida, puede ser. Me suena que he hablado alguna vez con ella. Pero he tenido varias parejas…», llegó a afirmar Villarejo antes de que el presidente del tribunal le indicara que evitara ese tipo de respuestas.

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