
Las IPTV ilegales representan desde hace años un problema constante para los titulares de derechos de imagen y reproducción de eventos, series y películas. Sin duda, la piratería afecta principalmente al ámbito deportivo, especialmente al fútbol, pero en el último año se han implementado medidas importantes para intentar frenar este fenómeno.
En el caso de España, LaLiga junto a las operadoras que poseen los derechos audiovisuales de esta competición, han conseguido autorización legal para perseguir canales, plataformas y servicios IPTV que difundan partidos sin autorización.
Hasta el momento, tanto los tribunales como la legislación, señalan que el infractor que debe ser sancionado es el conocido como Cardsharing, es decir, aquella persona que paga por acceder a los partidos y luego los retransmite para que otros puedan visualizarlos gratuitamente. Estas personas no buscan que el público en general pueda ver los partidos, sino que obtienen ingresos económicos por esos streams.
Como se mencionó antes, hasta ahora el usuario que ingresaba en una web pirata para ver fútbol no enfrentaba sanciones, pero desde Italia se ha incorporado un nuevo enfoque para eliminar “este problema cultural” de raíz. Según informan distintos medios italianos, la Guardia Di Finanza ha identificado a 120 personas suscritas a un servicio IPTV ilegal y les han impuesto multas que llegan hasta 5.000 euros.
Este cambio en la estrategia responde principalmente a la fuerte presión ejercida por la Serie A, DAZN y Sky Italia, quienes han denunciado el perjuicio que estas plataformas generan sobre sus ingresos.
El sueño de Tebas
En España aún no existe una ley equivalente, aunque hace algunos meses varios usuarios denunciaron haber recibido cartas de LaLiga en las que se les acusaba de consumir fútbol ilegalmente y se les solicitaba el pago de una sanción.
La presión en territorio español aumenta continuamente y la lucha contra las IPTV piratas y otras plataformas ilegales se intensifica cada vez más, por lo que no sería inesperado que próximamente el foco recayera también sobre los usuarios españoles.

