El padre del piloto murciano narró con una honestidad conmovedora cómo enfrentó la decisión más arriesgada de su vida.
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Pedro Acosta se ha consolidado como uno de los pilotos con mayor proyección en MotoGP. Campeón mundial de Moto3 en 2021 y de Moto2 en 2023, el ‘Tiburón de Mazarrón’ continúa evolucionando en la categoría máxima.
No obstante, detrás de cada triunfo existe una historia de sacrificios familiares que pocos conocen con detalle. Su padre, Pedro Acosta Sr., dedicado a la pesca, hipotecó el barco que sustentaba a toda la familia para que su hijo pudiera perseguir su sueño.
En una entrevista concedida a Motosan, el padre del piloto murciano se sinceró sobre la decisión más arriesgada que ha tomado en su vida.
“Hipotequé el barco. Solicité un préstamo poniendo el barco como garantía para Pedro. Y funcionó, porque si no hubiese salido bien, aún tendríamos que estar pagando sin obtener nada. Pero al final, volvería a hacerlo. No quería arrepentirme jamás”, confesó.
El riesgo era considerable. La familia Acosta siempre ha vivido del mar. “Desde siempre hemos sido pescadores; todo lo que tenemos es gracias al mar y al trabajo en el barco”, explicó Pedro padre en la misma entrevista.
El piloto español Pedro Acosta, en el box del equipo Red Bull KTM Ajo.
El barco pesquero, denominado ‘Peretujo’, no era solo una herramienta laboral, sino el sostén económico de toda la familia. “Arriesgamos el dinero familiar porque toda la familia depende de este barco. Mi esposa es hija única, yo también, no tengo hermanos ni nadie más, esto es realmente lo nuestro”, añadió.
La decisión contó con el apoyo del abuelo paterno del piloto, quien también fue pescador. Según relató Pedro Acosta Sr, su padre le otorgó plena confianza: “Mi padre me dijo: ‘El chico gana todas las carreras, no podemos fallarle a Pedro’. Tenía miedo de que algo pasara, pero me dijo: ‘El niño debe seguir corriendo’. Y eso fue lo que hicimos. Lo demás es historia”.
Fue precisamente el abuelo quien explicó la dureza del oficio que mantiene a la familia. En el documental de DAZN “Pedro Acosta: Nadie te enseña a ganar”, el patriarca recordó: “A los 10 años dejé la escuela. A los 14 me embarqué porque antes no podía. Y aquí he estado toda la vida”.
El propio piloto también reconoció en aquel documental la relevancia de ese legado: “El barco de mi familia ha sido el soporte que me ayudó a avanzar. Sin el respaldo del barco y la familia, yo hoy no estaría donde estoy”.
Todo comenzó, según contó el padre, casi por casualidad. “No lo hicimos pensando que Pedro competiría en el campeonato mundial, ni mucho menos. Lo hicimos por diversión, porque nos gustaba”, explicó a Motosan.
Pedro Acosta padre nunca deseó que su hijo siguiera la pesca. “No es que sea algo malo, es algo bueno. Pero pasas mucho tiempo fuera de casa. No quería esa vida para mi hijo”, admitió.
Aun así, desde pequeño llevó a Pedro al barco para que comprendiera el valor del esfuerzo. “Cuando tenía entre 6 y 8 años, a veces lo llevaba al barco a pescar”, recordó.
Hoy en día, el ‘Peretujo’ luce los colores y el número de Pedro. La Cofradía de Pescadores de Mazarrón apoyó desde el principio al joven piloto. Isabel López, secretaria de la Cofradía, resumió en el documental de DAZN: “Cuando el niño compite, sentimos que algo nuestro va con él”.

