Fechas clave, deducciones y exenciones relevantes para la Declaración de la Renta 2026

El calendario fiscal incorpora modificaciones en los plazos y novedades en deducciones, exenciones y tipos impositivos, con especial enfoque en grandes patrimonios, rentas bajas y ayudas públicas exentas

El comienzo de la campaña

La apertura de la campaña para la declaración de la renta correspondiente al ejercicio fiscal 2025 está muy próxima, y tanto hogares como empresas se preparan para afrontar un trámite esencial. Sin embargo, este año el calendario introduce modificaciones significativas, tanto en los plazos de presentación como en las deducciones y exenciones que se aplican.

El proceso se iniciará el 8 de abril y permanecerá abierto hasta el 20 de junio de 2026, según el calendario oficial difundido por la Agencia Tributaria. Durante ese lapso, los contribuyentes deberán rendir cuentas por los ingresos obtenidos en el año anterior, adecuándose a las novedades legales previstas para esta campaña.

Plazos y modalidades

Por una parte, la digitalización sigue avanzando en la administración pública, y la Agencia Tributaria continúa apostando por la presentación telemática. Así, a partir del 8 de abril se podrá cumplimentar y enviar la declaración mediante la plataforma Renta WEB, accesible en el sitio oficial de la Agencia. Este servicio facilita la consulta del borrador, la realización de ajustes y la confirmación del envío final, siempre con sistemas de identificación como el certificado digital, el número de referencia o la Cl@ve PIN.

No obstante, quienes prefieran recibir ayuda personalizada cuentan con otras opciones. El plan telefónico Le Llamamos estará disponible desde el 6 de mayo, aunque será necesario reservar cita previa entre el 29 de abril y el 29 de junio. El canal presencial también permanecerá activo: la atención en oficinas de la Agencia Tributaria comenzará el 1 de junio, con reserva de cita previa desde el 29 de mayo.

Nuevo tramo para grandes patrimonios

Entre las novedades más destacadas de la campaña figura un nuevo tramo en la tributación del ahorro. El Ministerio de Hacienda ha implementado un cambio destinado a quienes obtengan ganancias patrimoniales y dividendos por encima de 300.000 euros en 2025. En estos casos, la tasa impositiva será del 30%, aumentando respecto a ejercicios anteriores.

Cuánto tarda Hacienda en devolver la declaración de la Renta.

Los tramos inferiores permanecen sin modificaciones. Las rentas del ahorro hasta 6.000 euros estarán sujetas a un 19%, mientras que las categorías intermedias conservan sus tasas previas. Esta iniciativa pretende fortalecer la progresividad fiscal afectando principalmente a grandes patrimonios y rendimientos altos.

Incentivos para la transición energética y ayudas públicas

Además, el Gobierno continúa apoyando la transición energética mediante deducciones específicas para quienes opten por la movilidad eléctrica. Permanecen vigentes los incentivos fiscales para la instalación de puntos de recarga y la adquisición de vehículos eléctricos, que forman parte de la estrategia para reducir emisiones contaminantes y promover la sostenibilidad.

En este marco, la normativa establece la exención fiscal para las ayudas públicas otorgadas por desastres naturales, como las relacionadas con fenómenos climáticos extremos (DANA) o incendios forestales. Por ello, quienes hayan recibido estas prestaciones no estarán obligados a incluirlas en su declaración ni a tributar sobre ellas, aliviando la carga tributaria en situaciones de especial vulnerabilidad.

Exenciones y deducciones para rentas bajas

Un punto relevante en la campaña 2026 estriba en las exenciones y beneficios diseñados para quienes tienen ingresos más modestos. Al igual que en años precedentes, están exentos de presentar declaración quienes hayan tenido un único pagador y cuyos ingresos no superen los 22.000 euros anuales.

Sin embargo, en esta edición la cobertura se amplía: quienes perciban exclusivamente el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), establecido en 16.576 euros anuales, tampoco tendrán la obligación de presentar la declaración. Esta disposición representa un alivio adicional para los trabajadores con menores ingresos y simplifica el proceso administrativo para este sector.

Complementando este beneficio fiscal, se mantiene la deducción de hasta 340 euros para quienes superen ligeramente el límite del SMI. Esta reducción se aplica de modo progresivo y desaparece cuando los ingresos alcanzan 18.276 euros anuales. Así, se apunta a mitigar la presión fiscal sobre las rentas bajas y a favorecer la recuperación económica de los hogares con menor capacidad económica.

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