Los psicólogos consideran que los ‘therians’ no padecen trastorno y describen el fenómeno como una forma de búsqueda de identidad similar a movimientos como los emos o los punks.

Los expertos indican que esta tendencia podría estar impulsada por “una generación que se siente desconectada” y que “experimenta una necesidad intensa de pertenencia”

Su manera de verse a sí mismos como animal influye en su forma de desplazarse, percibir y relacionarse con el entorno. En este proceso enfrentan prejuicios y miradas críticas, pero también hallan libertad y un sólido sentido de pertenencia

Aunque no es un fenómeno reciente, en las últimas semanas internet y las redes sociales se han llenado de videos de personas disfrazadas como animales. Con máscaras o accesorios de zorros, perros, gatos y algunos pájaros o reptiles, el fenómeno therian ha dado la vuelta al mundo, generando asombro y confusión.

Quienes forman parte de este grupo se identifican, a nivel psicológico o espiritual, con un animal no humano, por lo que adoptan su apariencia y en ocasiones también sus conductas. Como suele ocurrir con otros fenómenos que se viralizan rápidamente en comunidades digitales, los therian ya han inspirado miles de memes, aunque a la vez generan controversia, incertidumbre e incluso prejuicios.

Algunos suponen que detrás de esta tendencia podría haber problemas de salud mental, algo que los psicólogos descartan: “No es un trastorno porque no está reconocido por The American Psychiatric Association ni aparece en el DSM-5, que es el manual que utilizamos para diagnosticar”, aclara la psicóloga Andrea Anaya a través de sus redes sociales (@andreaanayaalos en TikTok). Sin embargo, puntualiza: “Que algo no sea diagnósticable no implica que no requiera un análisis clínico”.

Fin (nombre ficticio), un joven

¿Qué implica el fenómeno ‘therian’?

“Desde hace algunos días, internet está repleto de jóvenes y adolescentes principalmente, pero también adultos, que usan máscaras de animales, imitan sus comportamientos y afirman ser ellos”, explica Anaya. Rebeca Rodríguez, otra psicóloga que ha abordado este tema en sus plataformas (@rebecarodriguezp8), aclara que “esto no significa que crean literalmente ser animales, sino que su identidad o experiencia interna se asocia más a ese animal, ya sea a nivel mental, emocional o espiritual”.

La especialista en salud mental, al igual que Anaya, precisa que “tener esta identificación no implica que haya un trastorno ni problema de salud mental”. En este sentido, subraya que resulta esencial que, aunque el fenómeno cause extrañeza y muchas interrogantes, se contemple “desde la diversidad humana” buscando “promover el diálogo y reducir el estigma”.

Anaya enfatiza que tampoco debe percibirse el fenómeno therian, como algunos sugieren, como una forma de cosplay—actividad artística donde se recrea el aspecto de personajes específicos mediante vestimenta y accesorios, provenientes de cómics, animes, videojuegos o películas— sino que “para ellos representa su identidad”. Por ello, “es una subcultura”.

Therian. (Infobae Argentina)

¿Cuándo puede ser problemático ser ‘therian’?

Maga, psicóloga detrás del perfil Pochoclo Profiling (pochocloprofiling en TikTok), señala que, mayormente, “ser therian funciona como un proceso de exploración de identidad, una búsqueda de pertenencia a una comunidad e incluso un método para regular las emociones”, aspectos fundamentales en la adolescencia. “Antes lo vimos con los pokemones, los emos, hippies y punks. La forma cambia, pero la necesidad psicológica de definir identidad y encontrar pertenencia permanece”.

Anaya explica que, aunque este fenómeno puede ser objeto de análisis clínico sin que eso implique un trastorno, lo que observamos es una generación desconectada, en proceso de búsqueda y exploración de identidad, con una necesidad intensa de pertenencia y que construye su self a través de símbolos.

El fenómeno therian posibilita a estas personas explorar quiénes son y sentirse integrantes de un grupo. “La búsqueda de identidad ha sido constante entre adolescentes; la diferencia es que ahora se realiza ante millones de personas y esto genera incomodidad”, comenta la psicóloga sobre la viralización del contenido y las polémicas surgidas.

Fin (nombre ficticio), un joven

En ocasiones, el animal con el que se identifican actúa como un símbolo psicológico: “’Soy un lobo’ puede interpretarse como ‘me siento solitario, protector o diferente’”. Maga sostiene que estas dinámicas de exploración son totalmente normales durante la adolescencia y la adultez joven.

El inconveniente surge cuando la identificación es extrema, disociativa o genera aislamiento: “Si se pierde el contacto con la realidad, aparecen delirios o la identidad conduce a un aislamiento severo, entonces no estamos ante una cultura digital, sino ante un caso clínico”, explica Anaya. Maga coincide: “El problema es que esta identidad provoque sufrimiento, aislamiento o desconexión de la realidad”.

Por ello, Anaya subraya que la comprensión de este fenómeno debe partir de una pregunta crucial: “¿Qué parte humana no están integrando?”. Así, cuando la identificación aparece por la incapacidad de pertenecer a un grupo o de comprender la propia personalidad, el fenómeno therian podría representar un intento de evasión o una alternativa frente a la sensación de no encajar en lo socialmente aceptado. ”No se trata de ridiculizar, pero tampoco de idealizar o reproducir todo lo que circula en redes».

Scroll al inicio