La Aemet pronostica un fin de semana casi primaveral en España tras el paso de las borrascas, con temperaturas superiores a 18 grados en gran parte del país

La Aemet pronostica cielos despejados y escasas precipitaciones, condición que se mantendría durante los primeros días de la próxima semana Varias personas disfrutando del sol

España está atravesando un invierno complejo desde el punto de vista meteorológico. La sucesión de borrascas que generaron varios temporales desde finales de diciembre hasta principios de febrero ocasionaron fuertes precipitaciones, vientos intensos y oleaje importante en numerosas zonas del país.

Ahora, con el alejamiento de la borrasca Pedro que se inició este jueves, se prevé un cambio considerable en las temperaturas y las precipitaciones. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha indicado que durante este fin de semana el clima será “casi primaveral” en España, con una reducción notable de las lluvias y una elevación de las temperaturas.

Este viernes, aunque soplarán vientos fuertes en ciertos puntos del este peninsular, la intensidad del viento disminuirá. Por tanto, solo algunas provincias mantienen avisos por fenómenos costeros y viento, aunque son muchas menos que en días previos: por mal mar, Menorca, Cantabria, Tarragona, Gipuzkoa, Bizkaia y Girona, esta última con nivel naranja; por viento, Girona, Tarragona y Castellón. Por esto, seguirá siendo necesario mantener precaución en estos aspectos.

Vista general de la playa

El anticiclón irá extendiéndose, lo que provocará que los cielos permanezcan despejados y que las lluvias sean casi inexistentes. Además, las temperaturas durante el día “aumentarán de forma notable”, llegando o incluso superando los 18-20 grados en la zona mediterránea, según explicó Rubén del Campo, portavoz de la Aemet.

Una situación similar se espera para sábado y domingo, con un tiempo estable y un ascenso térmico claro. “El sábado todavía se registrarán heladas débiles en áreas del norte y centro peninsular”; el domingo estas serán excepcionales y estarán localizadas en puntos aislados de la meseta norte. No obstante, esto no impedirá que las temperaturas máximas superen ampliamente los 15 grados el sábado y alcancen los 18 el domingo.

Por ello, Del Campo señala que serán “días con características primaverales, sobre todo el domingo, cuando las temperaturas máximas estarán entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual para esta época del año”. Según el portavoz, “en esa jornada se registrarán valores más próximos a finales de marzo o principios de abril que a la segunda quincena de febrero”.

El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, Rubén del Campo, advierte que las intensas lluvias previstas para esta jornada, sumadas a las acumuladas anteriormente, podrían ocasionar inundaciones y deslizamientos de tierra, por lo que recomienda extremar las precauciones

Un nuevo frente llegará a partir de la tarde del martes

Esta atmósfera anticiclónica y casi primaveral se mantendrá durante los primeros días de la próxima semana. Del Campo ha señalado que, aunque persiste cierta incertidumbre sobre el clima de esos días, se espera que el lunes pueda haber un ligero aumento de la temperatura. “El martes podrían alcanzarse los 25 grados en zonas tanto del Cantábrico como del Mediterráneo”.

Así, pese a que el martes continúen los cielos con escasa nubosidad y sin precipitaciones, la situación climática podría cambiar. Se prevé que desde la tarde de ese día comience a llegar un nuevo frente que generaría lluvias en Galicia. Este sistema probablemente se desplazará de oeste a este por el interior peninsular el miércoles, lo que dejaría precipitaciones en gran parte del territorio, excepto en el tercio oriental y el archipiélago balear.

En esa fecha, 25 de febrero, las temperaturas pueden experimentar un descenso notable, “aunque las máximas continuarán siendo elevadas para la temporada en el este peninsular”.

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