El tenista número uno del mundo logró imponerse al ruso en dos sets, pese a que la primera manga se definió en el tie-break (7-6(3), 6-4).
Una vez más, Carlos Alcaraz accede a una nueva final. El líder del ranking mundial evitó la trampa planteada por Andréi Rublev en semifinales (7-6(3), 6-4) y ya aguarda rival para el encuentro del sábado. Su oponente saldrá del duelo entre el checo Jakub Mensik, quien eliminó a Sinner en cuartos, y Arthur Fils.
Aunque el jugador de El Palmar aún no ha mostrado su máxima efectividad sobre pista dura, cada vez con mayor frecuencia exhibe destellos que entusiasman a los aficionados cataríes en la grada.
Carlitos tuvo que esforzarse para coronarse en un primer set resuelto en tie-break, tras un intercambio donde Rublev recuperó los dos breaks iniciales que el español consiguió. En total, se produjeron cuatro roturas de servicio durante esa manga.
«ATHLETIC INSANITY» 🤯
Carlos Alcaraz had NO RIGHT winning that point 😤@carlosalcaraz #QatarExxonMobilOpen pic.twitter.com/2oXz01VeKw
— Tennis TV (@TennisTV) February 20, 2026
Alcaraz mostró cierta imprecisión con su servicio al inicio, lo que permitió al moscovita estabilizar la manga y nivelar el marcador en el primer set.
La pérdida del servicio no afectó al español; en el siguiente juego devolvió el break a Rublev. Celebró con energía Alcaraz, consciente de que tenía la primera manga a su alcance, aunque la persistencia del ruso comenzó a forzar errores en el jugador español.
Durante el desempate, el número uno no cedió ninguna posibilidad. Carlitos explotó la altura de sus golpes hacia el paralelo, imponiéndose frente a un adversario visiblemente molesto, que terminó enfadado.
Un nivel inconstante
Rublev canalizó su frustración dentro del partido y estuvo cerca de romper el servicio de Alcaraz en el primer juego del segundo set, que duró 12 minutos. La paciencia del español contrastó con la del ruso, quien acabó fracturando su raqueta por la impotencia.
El murciano aprovechó el estado anímico de su rival para asestar un break en la primera ocasión del segundo set. Carlitos comenzó a extenderse en la red y a castigar con su derecha los fallos de Rublev, que empezaban a pasar factura al ruso.
Fue en sus golpes de derecha donde Alcaraz encontró la herramienta más eficaz para presionar a Rublev y, con un nivel sólido, avanzó en la segunda manga (3-0), aunque aún quedaba mucho por disputarse.
Carlos Alcaraz, durante el partido ante Rublev. Reuters
En cuestión de minutos, el español pasó de controlar el encuentro a ver cómo Rublev igualaba la segunda manga. Impulsado por su servicio, Rublev regresó con un nivel alto que ponía en aprietos a Alcaraz, quien se desgastaba físicamente sin lograr dominar los intercambios.
Rublev remontó tres juegos consecutivos, pero cuando Carlitos retomó el control, cerró cualquier posibilidad al rival. El español sostuvo con éxito su saque y logró un break que parecía sentenciar la semifinal.
El ruso volvió a desplazarse de un lado a otro, aunque no por mucho tiempo, ya que recuperó el control y ejecutó un contrabreak ante un Alcaraz que enfrentó dificultades para cerrar el partido, desperdiciando cuatro pelotas de partido.

