España reportó 2.474.156 delitos penales en 2025, lo que supone un incremento del 0,8% respecto al año anterior.
Los homicidios dolosos y asesinatos consumados se elevaron en un 7,7%, mientras que los delitos sexuales denunciados aumentaron un 2,3%.
El tráfico de drogas registró un crecimiento del 5,5% y los secuestros se incrementaron en un 9,6%.
El cibercrimen creció un 5,3%, con más de 489.000 infracciones, mientras que los hurtos y robos en domicilios disminuyeron.
España cerró el 2025 con 2.474.156 delitos penales, un aumento del 0,8% comparado con el año anterior. Esto representa casi 20.000 infracciones adicionales respecto a 2024.
Aunque la criminalidad tradicional descendió ligeramente un 0,2%, los delitos más severos continúan en ascenso en el país.
Estos datos provienen del balance de criminalidad elaborado por el Ministerio del Interior y divulgado este viernes por Jupol, el sindicato mayoritario de la Policía Nacional.
El informe indica que los homicidios dolosos y asesinatos consumados aumentaron un 7,7%, alcanzando 376 casos. Además, los homicidios en grado de tentativa subieron un 5%, llegando a 1.413.
Jupol ha utilizado esta información para criticar la gestión del ministro, Fernando Grande-Marlaska.
Los delitos graves y menos graves relacionados con lesiones y riña tumultuaria aumentaron un 7,2%, registrando más de 31.400 casos. Los secuestros también crecieron un 9,6%, con un total absoluto de 114 hechos.
Los delitos contra la libertad sexual alcanzaron 21.659 denuncias, aumentando un 2,3%. En este grupo, las agresiones sexuales con penetración subieron un 2,8%, contabilizando 5.363 casos, mientras que los demás delitos sexuales aumentaron un 2,1%.
Por el contrario, los robos con fuerza en domicilios disminuyeron un 8,3%, situándose en 74.353 casos. También descendieron los robos con fuerza en viviendas, establecimientos y otras instalaciones en un 9,1%.
Los hurtos se redujeron un 2,3%, pese a seguir siendo el delito más habitual, con más de 633.000 denuncias.
Los robos con violencia e intimidación bajaron un 1,5%, mientras que las sustracciones de vehículos aumentaron un 0,2%, con 33.032 casos.
El tráfico de drogas creció un 5,5%, alcanzando 22.731 infracciones, siendo uno de los incrementos más destacados dentro de la criminalidad convencional.
El delito con mayor peso en el aumento general fue el cibercrimen, con un crecimiento del 5,3% en infracciones penales cometidas por medios digitales, llegando a 489.248 casos.
Las estafas informáticas superaron las 430.493 denuncias, un 4,3% más. Otros ciberdelitos se incrementaron un 13,1%, sumando 58.755, lo que refleja el crecimiento de prácticas como el fraude online.
El panorama final muestra una tendencia definida: menos robos en hogares y negocios, pero un aumento en la violencia grave, delitos sexuales y la criminalidad digital, con un total de delitos que vuelve a crecer en España.

