Aulas a 37 grados: el riesgo del IES Jaume I que Educación no frena

Aulas a 37 grados: el riesgo del IES Jaume I que Educación no frena

Imagina intentar resolver un examen de la EBAU mientras el termómetro marca 37ºC dentro de tu aula; no es un desierto, es la realidad en Ontinyent. Esta situación extrema ha empujado a cientos de personas a una movilización sin precedentes que cuestiona la seguridad de nuestros hijos en los centros públicos. Si crees que un ventilador es suficiente para combatir el clima de la Vall d’Albaida, los datos que verás a continuación te harán cambiar de opinión.

En mi experiencia analizando infraestructuras educativas, pocas veces se ve una respuesta tan contundente. La comunidad del IES Jaume I (Ontinyent) ha decidido que «aguantar» ya no es una opción. Con más de 1.200 firmas en Change.org, estudiantes y profesores envían un mensaje directo a la Conselleria d’Educació (Generalitat Valenciana): estudiar en estas condiciones es, sencillamente, un riesgo para la salud.

«Así no se puede aprender»: El testimonio de Xavier González

Xavier González, alumno del ciclo superior de Documentación Sanitaria, se ha convertido en la voz de una generación que no está dispuesta a normalizar el sufrimiento físico en las aulas. Según Xavier, no solo se trata de incomodidad; los episodios de mareos, desvanecimientos y sudoración excesiva son constantes cuando el mercurio se dispara.

Muchos pasan por alto que el rendimiento cognitivo cae en picado por encima de los 25ºC. Pero hay algo más grave: el cumplimiento de la ley. En mi práctica como observador de la actualidad educativa, he notado que se ignora sistemáticamente el Real Decreto 486/1997, que establece que la temperatura en lugares de trabajo (incluidas las escuelas) donde se realizan trabajos sedentarios debe estar entre los 17ºC и 27ºC. Superar los 37ºC no es solo un problema de confort, es una infracción legal en toda regla.

¿Por qué no hay aire acondicionado? La barrera del presupuesto

El jefe de estudios del centro, Gustavo Climent, ha sido transparente sobre la situación. Con unas 50 aulas y más de 300 ventanas, la instalación de aire acondicionado convencional es una quimera económica. Un solo aparato para el aula de informática cuesta unos 4.000 euros. Pero aquí hay una oportunidad que muchos olvidan: el instituto está incluido en el Pla Edificant.

Aunque la actuación actual se centra en goteras y placas solares, la integración de energías renovables es la llave maestra. Dualiza CaixaBank y otros expertos en formación dual señalan que la sostenibilidad debe ir ligada al bienestar. Si ya se van a instalar paneles, ¿por qué no usarlos para alimentar sistemas de refrigeración de bajo consumo?

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Alternativas reales para 2026: Más allá del ventilador

En el mercado actual existen soluciones que la administración debería considerar para no hipotecar el presupuesto del centro:

  • Enfriadores evaporativos: Ideales para climas como el de la Comunidad Valenciana, consumen hasta un 80% menos de energía que un Split tradicional.
  • Sistemas de enfriamiento adiabático: Pueden reducir la temperatura entre 5ºC y 12ºC con una inversión inicial mucho menor.
  • Pinturas térmicas y láminas solares: Una solución pasiva que el centro ya empezó a probar, pero que requiere una cobertura total para ser efectiva.

Guía de supervivencia: Qué hacer ante un golpe de calor en clase

Mientras la Conselleria d’Educació decide si invertir o no, el riesgo de un susto como el ocurrido en el IES Doctor Lluís Simarro de Xàtiva (donde hubo hospitalizaciones) sigue latente. Si notas que un compañero o alumno empieza a sentirse confundido o muy rojo, actúa así:

  1. Espacio fresco: Trasládalo inmediatamente a la zona más ventilada o con sombra (el IES Jaume I ya reubica alumnos a la zona norte por esto).
  2. Hidratación controlada: Ofrece agua fresca, pero en pequeños sorbos, nunca de golpe.
  3. Refrigeración externa: Aplica paños húmedos en nuca, axilas e ingles; son los «puntos de control» térmico del cuerpo.
  4. Aviso médico: Ante cualquier signo de pérdida de conciencia, llama al 112 sin dudarlo.

Pero hay una curiosidad: El centro ha tenido que mover las prácticas de los alumnos de ciclos formativos a mayo y junio solo para alejarlos del edificio durante las horas críticas. ¿Es esta la educación de calidad que buscamos para el futuro de la Vall d’Albaida?

Conclusión: La pelota está en el tejado de la Generalitat

El caso del IES Jaume I es la punta del iceberg de una infraestructura educativa que no está preparada para el cambio climático. La presión de las firmas y la entrega de documentos ante la Inspección Educativa marcan un antes y un después. No se pide lujo, se pide dignidad y seguridad para los 170 días lectivos que marca el calendario.

¿Crees que debería ser obligatorio por ley el aire acondicionado en todos los institutos de España, o es un gasto que no podemos permitirnos? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!

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