Muro de pago
Isabel Díaz Ayuso designa a Mercedes Zarzalejo como nueva consejera de Educación y Universidades en Madrid, tras la repentina salida de Emilio Viciana.
La crisis en el Gobierno madrileño ha provocado la dimisión de varios altos responsables, incluidos el portavoz de Educación del PP, dos directores generales y dos diputadas autonómicas.
El dramaturgo y empresario Antonio Castillo, asesor en las sombras en materia educativa, también ha sido apartado, llevando consigo a su círculo político y profesional.
Las salidas y ceses están marcadas por tensiones internas y acusaciones mutuas, con Castillo señalando al jefe de gabinete de Ayuso como el motor detrás de la reestructuración.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presidió este miércoles la toma de posesión de Mercedes Zarzalejo como la nueva consejera de Educación y Universidades en un acto al que no se permitió la asistencia de los medios de comunicación.
Este gesto simboliza el cierre de una crisis que, en apenas 48 horas, ha dejado fuera a una gran parte del equipo político y técnico del área, afectando incluso la estructura del PP de Madrid.
La salida inesperada del exconsejero Emilio Viciana ha desencadenado un efecto dominó sin precedente durante esta legislatura.
Tras su dimisión, también renunció al acta el hasta entonces portavoz de Educación del PP en la Asamblea, Pablo Posse; dimitieron dos directores generales —María Luz Rodríguez de Llera y Nicolás Javier Casas Calvo—; y abandonaron su labor dos diputadas autonómicas, Mónica Lavín y Carlota Pasaró, ambas portavoces del grupo parlamentario popular.
No obstante, el terremoto político no se comprende sin la figura de un personaje que, aunque sin cargo oficial, ha ejercido influencia durante años en la política educativa madrileña: Antonio Castillo Algarra.
El dramaturgo y empresario Castillo actuó, desde 2018, como uno de los asesores en la sombra de la presidenta regional en temas relacionados con la educación.
Participó en el diseño de iniciativas como la recuperación de Filosofía y el refuerzo del estudio de Historia en las escuelas, convirtiéndose en un referente ideológico dentro del sector. Su afinidad con el exconsejero era reconocida en el ámbito.
La prueba de ello se refleja en los mensajes afectuosos que ha compartido en redes sociales durante años, junto a fotos con la presidenta Ayuso y diputados que han salido tras el cese de Emilio Viciana.
En octubre de 2018, Castillo publicó en Instagram una foto con el exdiputado Pablo Posse, informando que la radio había grabado una noticia en su academia. La diputada Mónica Lavín y la propia Ayuso respondieron al mensaje, con esta última comentando «Antonio, eres el rey. Te queremos».
Sin embargo, ahora ha sido apartado y ha cesado su colaboración con la Comunidad de Madrid. Con él han salido un consejero considerado cercano, tres diputados —dos de ellos excolaboradores suyos en un grupo de teatro— y dos directores generales asociados a su entorno profesional.
Como adelantó El País, la compañía teatral y de preparación de oposiciones For The Fun of It une a los ‘caídos’ bajo un mismo proyecto.
Desde esta empresa se generaban relaciones profesionales que luego se trasladaron al ámbito institucional.
Además de su labor cultural, la empresa ofrece formación académica y preparación para oposiciones, manteniendo vínculos con los Teatros del Canal, donde realizan funciones que adaptan textos clásicos.
La reestructuración no sólo afecta a personas, sino también a un modelo de influencia que, durante años, gravitó alrededor del área educativa del Gobierno regional y que se extendió hasta el PP de Madrid.
Según ha podido confirmar este diario, tanto Mónica Lavín, secretaria de Familia y Natalidad, como Pablo Posse, secretario de Educación, han dejado sus cargos orgánicos dentro del comité ejecutivo regional.
«No hay cese»
Desde la Puerta del Sol, insisten en que la decisión, dentro de las competencias de la presidenta, busca reorganizar el Ejecutivo, mientras que Castillo ofrece en redes sociales una versión diferente.
Según su relato, Viciana no fue cesado, sino que decidió abandonar voluntariamente la Consejería «por coherencia» y «por responsabilidad».
En sus mensajes, el exasesor señala directamente al director de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, atribuyéndole una estrategia interna para forzar la salida del consejero y desmantelar su equipo.
EL ESPAÑOL ha intentado contactar con Antonio Castillo sin obtener respuesta.
Así, lo que comenzó como un relevo inesperado en la Consejería de Educación se ha transformado en una purga que ha afectado a un grupo completo de colaboradores y ha abierto una brecha en el Partido Popular.
La toma de posesión de Zarzalejo intenta poner fin a esa etapa. Sin embargo, las explicaciones cruzadas y las acusaciones veladas por parte de Antonio Castillo anuncian que el conflicto aún está lejos de concluir.
Eso sí, tanto los diputados como el consejero Viciana han despedido en redes sociales con palabras de gratitud hacia el Partido Popular y la presidenta Ayuso.

